Proyecto CIPCA:
ESPARRAGOS EN CIENEGUILLO
Desde el año
pasado el CIPCA promueve la ejecución de un proyecto de instalación de
espárragos a nivel de pequeños agricultores. Agrosíntesis
dialoga con el Econ. Joselyn Valer, jefe de la Unidad de Fortalecimiento
Empresarial Rural (UFER), organismo del CIPCA responsable de conducir este
proyecto.
¿Cuál es el
objetivo central del proyecto?
En principio el
proyecto quiere contribuir a introducir un cultivo alternativo dentro de
la cartera tradicional de los pequeños productores; en este caso el
espárrago. Sin embargo, su concepción va más allá del cultivo.
¿Podrías
precisarnos esta concepción?
Su concepción es
propiciar alianzas estratégicas que permitan reducir riesgos en la
indispensable diversificación de la cédula de cultivos de los pequeños
productores. Por eso es que digo que su lógica va más allá del cultivo,
pues, es válida no sólo para el espárrago sino también para otros
cultivos alternativos.
Y, ¿cómo se
reducen los riesgos?
Asegurando los
siguientes factores: en primer lugar, mercados con precios apropiados para
las cosechas; en segundo lugar, financiamiento en montos suficientes y
oportunidad debida; en tercer lugar, asistencia técnica adecuada; y,
finalmente, agricultores organizados grupalmente y suficientemente
motivados. La conjunción de estos factores puede lograr una agricultura
diversificada en la perspectiva de un desarrollo agrario sostenible.
«La pequeña
agricultura es competitiva en la explotación de hortalizas (que demanda
alto uso de mano de obra) respecto a la gran agricultura. Primero, porque
la gran agricultura tiene altos costos de inversión, entonces, sus costos
financieros son "asfixiantes" (por ejemplo, la gran agricultura
tiene un costo de inversión para la instalación del espárrago de unos
10,000 dólares, mientras que a nivel de la pequeña agricultura es mucho
menor: en nuestro proyecto es de aproximadamente unos 3,600 dólares).
Segundo, el pequeño agricultor con 1 a 2 Ha, en principio, puede cuidar
su parcela como si fuera un jardín. Y, tercero, considerando que en la
cosecha el diferencial de pago por calidad es grande, si tú en la tarde
no revisaste bien la chacra se te quedó un espárrago por ahí y al día
siguiente tu espárrago está fuera de la arena y ya está coloreado,
violáceo o verde; entonces, ya no es AB, sino pasa a ser C, y esto se
traduce en castigos importantes en el precio; en este sentido, el pequeño
agricultor le puede dar muchas vueltas a su parcela, precisamente porque
es pequeña, y la cosecha la hará con mucho más cuidado porque es suya,
a diferencia de un destajero en el caso de la gran empresa agrícola» (J.V.).
Para el caso de
este proyecto, ¿de qué manera específica se está concretando esta
concepción?
En principio se
seleccionaron y capacitaron 41 pequeños agricultores de Cieneguillo Sur,
en tres zonas: a) Santa Rosa, donde hay un grupo; b) canal Mocho, donde
hay otro grupo; y, c) Curumuy, donde hay dos grupos. Paralelamente, se
seleccionó a IAN Perú como la empresa agroexportadora que no
sólo asegure mercado, sino también desarrolle transferencia de
tecnología productiva. En términos de financiamiento (en dólares) se ha
logrado que el Banco Continental se constituya en ventanilla para lo
colocación de créditos bajo un nuevo enfoque.
¿Como es eso?
Bueno, el CIPCA
gestionó ante una fuente de cooperación internacional (Finance, que es
el brazo financiero de Bilance) un crédito para constituir un fondo de
garantía, en función al cual precisamente el Banco hace las colocaciones
en los montos y momentos necesarios. Asimismo, el criterio básico para la
recuperación de los créditos es que ésta sea coherente con el
desarrollo del cultivo; por ello en la primera cosecha (en la que el
rendimiento es bajo) sólo se paga intereses, y a partir de la segunda
cosecha
-conforme se va incrementando la producción- empiezan las amortizaciones
hasta la cancelación total de los créditos. La tasa de interés que
cobra el Banco es de 13 % anual, pero en la medida que los productores
deben también cancelar -mancomunadamente y de manera progresiva- el
crédito de Finance, así como la intermediación financiera, entonces, el
costo total del crédito es de 16.5 % en el año.
¿El CIPCA cumple
un rol de bisagra?
En efecto, el
CIPCA vincula a Finance con el Banco Continental, a IAN-Perú con los
pequeños productores y a estos con el Banco. El CIPCA es un nexo, pero
además brinda asesoría agronómica, organizativa y empresarial a los
pequeños productores.
A la fecha,
¿cuáles son los logros del proyecto?
En términos de producción
para el primer corte (abril-mayo 2,000) se previó un rendimiento promedio
de 1,500 Kg/Ha y se ha logrado un rendimiento promedio de 1979 Kg/Ha: 32
superaron largamente los 1,500 Kg/Ha (incluso cuatro por encima de los
3,000 Kg/Ha); nueve por debajo de los 1,500 Kg/Ha (siete entre 1,100 y
1,500 Kg/Ha y sólo dos con menos de 1,000 Kg/Ha).
Hay que subrayar que los 41 productores cumplieron con cancelar el
compromiso financiero adquirido por los créditos recibidos.
Y, ¿cuáles son
sus dificultades?
La dificultad
mayor está por el lado de la caída de precios del espárrago en el
mercado. Al formularse el proyecto se asumió un precio promedio de 0.90
dólar/kilo, y con la caída de los precios en el mercado IAN en este
primer corte ha pagado un precio promedio de 0.71 dólar/kilo. No
obstante, los buenos rendimientos productivos alcanzados permitieron no
sólo superar este problema sino lograr un balance favorable para los
productores.
Finalmente,
¿cuáles son las perspectivas?
El proyecto originalmente supone
la instalación de 150 Ha en dos etapas. En su primera etapa se han
instalado 57 Ha, aunque la meta era de 75 Ha. En su segunda etapa que en
principio debe iniciarse este año deberían instalarse el saldo hasta
completar las 150 Ha. Sin embargo, dados los problemas presentados en el
mercado, estamos evaluando si esta segunda etapa la ejecutamos este año o
la postergamos para uno o dos años más adelante en que esperamos que el
mercado de espárragos se estabilice.
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