Introducción
En Estos últimos años en el agro nacional
y regional está cundiendo el desorden en la instalación de las campañas agrícolas.
Más allá de las palabras, no se hace un efectivo planeamiento, que supone considerar la
situación y tendencias del mercado nacional y extranjero, así como las perspectivas de
evolución de las principales variables climáticas, para sobre esa base determinar la
cédula de cultivos a instalarse en un valle determinado. Información básica, a la cual
naturalmente debe agregarse otras referidas a la mayor o menor disponibilidad de recurso
hídrico o a las características de los suelos, entre otras informaciones que también
deben tomarse en consideración, pero de manera complementaria.
El mercado siempre debe ser el punto e partida del proceso de
planeamiento de la producción agraria. Obviar está cuestión se traduce en la creación
de excedentes de producción no absorbidos por el mercado y que por ello mismo presionan
los precios en chacra hacia abajo, en perjuicio de los agricultores y sus familias. Un
ejemplo bastante ilustrativo sobre esto es el arroz, que está afrontando un problema de
sobreoferta que se agravará con la cosecha de está campaña al haberse sobre instalado
este cultivo.
En este número de Agrosíntesis estamos incluyendo un artículo
orientado, precisamente, a subrayar que la actual problemática del arroz es un resultado
de la ausencia de un proceso de planeamiento de la producción agrícola debidamente
ordenado. En este mismo sentido presentamos un segundo artículo que, incluso, cuestiona
el planeamiento por campañas agrícolas y nos invita a pensar en un planeamiento que
suponga considerar la instalación de sistemas de cultivos en asociación y/o rotación
con el propósito de intensificar el uso de la tierra agrícola ocupándola de manera
ininterrumpida durante todo el año; es decir, planeamiento en función de programas
anuales de producción agrícola.
Finalmente incluimos un tercer artículo que analiza las implicancias
que sobre el recurso suelo y sobre el ambiente tienen las diferentes prácticas que
corresponden a la agricultura convencional, y sobre esta base alternativamente precisa el
manejo del suelo en los cultivos orgánicos y en los cultivos ecológicos, estableciendo,
asimismo, las diferencias que existe entre estos dos sistemas de producción. |
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