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Agro Sintesis
 

Setiembre 2000


NUEVAS OPCIONES PARA EL
MANEJO DEL CULTIVO DEL ARROZ

Ricardo Pineda Milicich
Jefe de la Unidad de Adaptación y Transferencia
de Tecnologías Agroecológicas del CIPCA

ANTECEDENTES

El cultivo del arroz en los valles costeños de nuestro departamento es de reciente data; no es un cultivo propiamente tradicional, como si lo es el algodonero que ya tiene muchos años de instalado.

Al poco tiempo de empezar a utilizarse la abundante y barata agua de riego proveniente de la represa de Poechos, en los campos de cultivo del Bajo Piura, mediante el mismo método de riego por pozas que se estilaba cuando sólo se disponía del agua del río (en la época de los hacendados cuando aún no había irrigación), los suelos empezaron a mostrar síntomas de salinización. Lo que estaba sucediendo es que debido a este gran festín del agua, la cual era aplicada sin medida a los suelos, éstos no pudieron evacuar los excedentes, por falta de drenaje, y entonces se elevó la napa freática. Las aguas retornaron a la superficie del suelo, por capilaridad, y se evaporaron dejando las sales depositadas a ras del mismo. Desde entonces, y hasta ahora, este proceso continúa produciéndose sin que nadie le ponga coto: se sigue aplicando excesivos volúmenes de riego y los drenes continúan sin funcionar.

En estas circunstancias, alguien consideró que para eliminar esas sales, que ya habían aflorado a la superficie, sería conveniente cultivar arroz, sólo en aquellos suelos que tuvieran problemas de salinidad; ya que como el arroz requiere mucha más agua, esos suelos serían inundados y el agua arrastraría las sales hacia abajo. Hasta aquí el razonamiento era correcto, y parecía una propuesta realmente inteligente. Sin embargo, no se reparó en 2 pequeños detalles: a) que como no funcionaban los drenes, toda esa sal iba a regresar nuevamente a la superficie del suelo y en mayor cantidad en cada viaje, y b) que el cultivo de arroz iba a expandirse rápidamente a todas las demás áreas (salinas o no salinas) dadas sus "innegables ventajas comparativas" con respecto al algodonero; por ejemplo: período vegetativo más corto, casi ausencia de plagas y enfermedades, fácil manejo agronómico, menores costos de producción, altos rendimientos, buena rentabilidad económica a corto plazo (cada campaña), etc.

Lamentablemente el cultivo de arroz, tal como se viene conduciendo en las condiciones actuales, está causando un enorme daño ecológico que podría resumirse básicamente: en elevación de la napa freática, salinización de suelos, gasto excesivo de agua en desmedro de otros cultivos y otras áreas, incremento de la malaria, daños en infraestructura vial (caminos), etc.

La planta ni el grano de arroz tienen ninguna culpa en esto; sólo se trata de cuestionar severamente las condiciones bajo las que se conduce este cultivo. Por tanto, si fuera posible modificar dichas condiciones, de modo que no produzcan los daños antes mencionados, entonces, bienvenido y feliz estadía del cultivo de arroz en los valles irrigados de nuestra costa.

Y, precisamente, a continuación describiremos unas interesantes experiencias logradas en Madagascar y el Brasil sobre cultivos de arroz bajo riego.

Introducción


Enfrentando la Nueva Campaña Agricola
Jessica Vega

 

 



Nuevas Opciones para el Manejo del Cultivo del Arroz
Ricardo Pineda Milicich

Experiencia Madagascar

Experiencia Brasil

 



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