| Los servicios de salud y su descentralización
La
descentralización de los servicios es una necesidad urgente en nuestro país, pero al
parecer ha tenido que surgir el tratamiento de este tema, no a raíz de la agenda
nacional, sino más bien de las exigencias de organismos internacio-nales. Al Estado
peruano -centralista en extremo- tuvo que llegarle esta exigencia, para que con criterio
vertical plantee descentralizar los servicios básicos, aún cuando a lo largo del siglo
XX no se caracterizó por siquiera facilitar la toma de decisiones en el nivel local.
En este cuadro se inscribe el proyecto de
ley de municipalización de los servicios de salud remitido a fines del año pasado por el
Gobierno al Congreso. En principio señalaremos que el panorama de la salud en el Perú se
caracteriza por deficientes servicios de salud, hábitos de salud diferenciados según
patrones económicos y culturales y desventajosa accesibilidad física y económica para
un alto porcentaje de la población, entre otros aspectos.
En cuanto a la oferta de servicios de salud, en el país
hay un abanico de ofertantes, a los cuales acceden los usuarios en función a determinados
factores. Por ejemplo, muchos asalariados dependientes residentes en zonas urbanas se
atienden en los establecimientos de instituciones como Essalud, clínicas particulares o
consul-torios, mientras que la población de menores ingresos y residentes en zonas
alejadas y rurales se atienden en postas de salud y/o acuden a la medicina tradicional.
Sin embargo, en términos generales, los indicadores básicos siempre han sido deficientes
o están por debajo de los promedios latinoameri-canos; lo cual obviamente se agrava en
los sectores marginales.
Respecto a la transferencia
de los servicios de salud, debemos reconocer la importancia que tienen los servicios de
salud del Estado a través de las postas y centros de salud en zonas donde, además de
lidiar con la lejanía a centros mayores y con la desconfianza de la población, se debe
compatibilizar también con usos y costumbres arraigados.
La transferencia de estos servicios viene
desarrollándose, en la medida que la población participa y asume responsa-bilidades en
la administración y fiscaliza-ción de la atención, administración y gestión de la
salud. La participación y administración compartida con los usuarios es un paso
importante, tanto en un proceso de transferencia, como en la descentralización del
servicio. La participación de la población, entonces, es esencial, pero debemos
considerar que no debe dejarse de lado al gobierno local, que tiene la responsabilidad de
liderar el desarrollo, a nivel distrital o provincial, según corresponda.
No obstante, no debemos perder de vista que los escasos
recursos munici-pales se obtienen básicamente a través de transferencias del gobierno
central, y con un exiguo presupuesto poco es lo que puede hacer el gobierno local en la
elevación de los niveles de salud; no por desinterés, dado que es manifiesta la
cooperación de las munici-palidades en apoyo a diversas acciones del Ministerio de Salud
(MINSA). Es evidente, además, que falta una mayor especialización en el tema por parte
de los gobiernos locales: no poseen capacidad propositiva en cuanto a gestión de la
salud, pues esta atribución la asume íntegramente el MINSA.
Debemos subrayar que existe
una relación directa entre población con bajos ingresos y mayor padecimiento de
enferme-dades, mientras que esta relación es inversa en el caso de la población con
mayores ingresos. Este rasgo es generalizado a nivel nacional; lo cual obliga a considerar
que, para lograr estándares de desarrollo aceptables, se requiere un creciente esfuerzo
concertado entre diversas instituciones estatales y de la sociedad civil, entre las cuales
lógicamente se encuentran las municipalidades.
Pero, ¿cuál es el grado de participación actual de los
gobiernos locales en la propuesta y ejecución de políticas de salud?. En aquellos
distritos y provincias piuranas que implementan Planes Estratégicos de Desarrollo,
encontramos que uno de los ejes estratégicos está referido a los servicios de salud,
planteándose como el objetivo central: "tener en el mediano plazo a una población
saludable que cuente con servicios de salud con calidad y accesibilidad". Por otro
lado, la política sectorial de salud no incluye lazos estrechos con las municipalidades,
pero sí se propone desarrollar vínculos con la comunidad. Entonces, como consecuencia de
este esquema, los nexos entre el MINSA y los gobiernos locales son débiles. Pese a ello,
son destacables los esfuerzos conjuntos evidenciados en campañas de difusión y
promoción de la salud (como, por ejemplo, en planificación familiar y prevención de
enfermedades), así como en la construcción de algunas pequeñas obras de
infraestructura.
Pero, aún así, quedan las
siguientes preguntas: ¿las municipalidades están en capacidad de asumir un rol activo en
la prestación de servicios de salud? y ¿cuánta experiencia es la que efectiva-mente
poseen las municipalidades en el tema de la salud? En realidad, básicamente las
municipalidades han podido ingresar al plano de la mejora de las condiciones de salubridad
ejecutando obras de saneamiento, pero no tienen un papel de mayor relevancia en la
temática de la salud; debido, en muchos casos, a que tradicionalmente no ha sido ni es un
tema que convoque cuadros especializados en el gobierno local, ni tampoco partidas
presu-puestales significativas. Siempre se ha entendido que esta cuestión es
responsabilidad sectorial, y que sólo se recurre a la municipalidad cuando los fondos no
son suficientes para completar una obra, o cuando es necesario hacer promoción de
acciones para la mejora de la salud.
La propia Ley General de Salud (Ley 26842,
del 20/7/97) no hace mención alguna a los gobiernos locales, ni al rol protagónico que
les corresponde en el desarrollo. En su primera parte, se centra en enunciar los derechos
y deberes de la salud individual, pero los temas: participación, descentralización o
municipalización en la salud pública, están ausentes. Sin embargo, dos años después
de promulgada esta ley, el Presidente de la República anunció la municipalización de
los servicios de salud (28/7/99). Recién en diciembre, el Gobierno presentó al Congreso
el respectivo proyecto de ley. Como antecedente sólo tenemos la ejecución del Programa
de Administración Compartida a través de los Comités Locales de Administración de la
Salud (CLAS), que se desarrollan desde 1994 y que constituyen una experiencia interesante
de participación de la comunidad sobre el control de la calidad de los servicios.
En este período electoral,
las propuestas y planes de gobierno presentados a los ciudadanos por la distintas fuerzas
políticas resultan muy generales en el tema de la salud; es decir, todos proponen
descentralizar la salud y ponerla al alcance de más peruanos. Este escenario ciertamente
es indispensable, pero no se nos dan mayores detalles del cómo cada agrupación política
haría realidad este objetivo.
Lo cierto es que tenemos una serie de
inquietudes sobre el particular. Por ejemplo: ¿se debe descentralizar "de un solo
golpe" o la descentralización debe ser gradual?; ¿la descentralización debe ser
sólo a nivel de municipalidades distritales o debe comprender también las
municipalidades provinciales?; ¿las municipalidades pagarán al personal de salud
concernido, o este personal seguirá siendo pagado por el gobierno central?; ¿la
población está dispuesta a participar en un esquema de administración de la salud que
concerte esfuerzos institucionales múltiples, o su disposición se reduce a participar en
un esquema exclusivo con el MINSA?
En fin, esperamos que en torno al proyecto de ley se
desarrolle un efectivo debate, que no sea sólo una discusión de élite, sino que
comprenda también, y de manera importante, a la ciudadanía, tanto para definir objetivos
como para diseñar estrategias de implementación, porque al final de cuentas lo que se
requiere es una respuesta concreta a la interrogante central: con la munici-palización,
¿mejorará sustancialmente la calidad y cobertura de los servicios de salud?
*Coordinador del Proyecto "Soporte Informativo para el
Desarrollo Local" del CIPCA |
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