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Los paradigmas de Fenómeno El Niño
Nuevamente
los pobladores que vivimos en los departamentos de Piura y Tumbes estamos siendo
afectados por las fuertes precipitaciones pluviales que se manifiestan en
inundaciones que destruyen la infraestructura social y productiva.
Pero,
¿es una sorpresa que llegue el Fenómeno El Niño? , ¿necesitamos una
declaratoria de emergencia para recién recordar que debemos estar preparados
para la llegada del Fenómeno El Niño?, ¿no hemos aprendido a convivir los
piuranos con el Niño después de los desastres que nos dejo el 82/83 y el
97/98?. ¿qué pasará los próximos años si no estamos preparados cuando
llegue un Niño en su verdadera dimensión?. Las precipitaciones ocurridas en
los últimos días y que no son propias de un Fenómeno El Niño nos platean la
siguiente pregunta ¿qué pasará con Piura cuando ocurra un nuevo evento del
Fenómeno El Niño?, hasta ahora sólo podemos decir: ¡NO
ESTAMOS PREPARADOS PARA CONVIVIR CON EL FENÓMENO EL NIÑO!
Por
lo tanto el reto que tenemos todos los piuranos y también los peruanos es
incorporar en nuestras decisiones cotidianas
la existencia del Fenómeno El Niño,
porque es un evento recurrente de impacto mundial que se refleja en el
cambio climático existente y está causando daños en Puno, Lima, Piura y
Tumbes.
Si
deseamos incorporar en nuestras decisiones cotidianas la cultura de prevención
frente a los desastres naturales y aprender a convivir con el Fenómeno El Niño,
debemos entender y modificar los siguientes
paradigmas:
Primer
paradigma: que el Fenómeno El Niño es sólo lluvias,
por eso sólo nos movilizamos y pretendemos organizar una respuesta a emergencia
cuando nos anuncian que vienen lluvias, después sufrimos una “curva del
olvido” y seguimos planificando y efectuando “actividades de desarrollo”
sin realizar un análisis adecuado de las vulnerabilidades que tenemos. Así si
la próxima semana o el próximo mes deja de llover el tema de prevención deja
de ser noticia y deja de ser prioritario en nuestras agendas.
El
Fenómeno El Niño
esta relacionado con la naturaleza y los impactos que genera están
asociados a: cambio climático, manejo de recursos naturales y manejo de
cuencas. Debemos entonces trabajar temas como: semillas resistentes a la
variablidad climática, prevención y control de enfermedades (de personas,
animales y plantas) asociadas a la alta humedad, diseño adecuado de sistemas de
agua potable rural que colapsan con las fuertes lluvias, etc.
Segundo
paradigma: que el Fenómeno El Niño sólo afecta a la ciudad,
en esté paradigma vuelve a mostrarse un espíritu centralista regional, el Fenómeno
El Niño también afecta a las zonas rurales y debemos incorporar el análisis
en lo espacial en lo económico y en lo social.
Tercer
paradigma: que la prevención ante el Fenómeno El Niño es sólo
construcción de infraestructura,
en otras palabras sólo cemento y puentes. Es un paradigma que debe cambiar, la
prevención debe involucrar también un análisis social y económico con la
participación activa de los actores locales. Debemos incorporar por ejemplo:
conservar los suelos y laderas usando curvas a nivel, sembrando cultivos
permanentes (frutales, forestales, café, etc) para evitar la erosión de
suelos, sembrar árboles en las partes altas de las cuencas, promover la
utilización de tecnologías apropiadas y capacitar técnicamente al personal de
los municipios para que promuevan la prevención de desastres causados por el
Fenómeno El Niño, realizar permanentemente mantenimiento y limpieza de drenes,
alcantarillas y otros sistemas de evacuación de aguas y vías de comunicación,
etc.
Cuarto
paradigma: que si nos prepararnos para la respuesta a emergencia ante el Fenómeno
El Niño estamos haciendo prevención, las
acciones que actualmente aplicamos nos convierte en bomberos y no realizamos un
análisis causa-efecto para implementar un adecuado proceso de prevención. Un
nuevo comportamiento nos exige la construcción interinstitucional de propuestas
coherentes que sean aplicadas a partir de conocer la realidad regional y que
dichas propuestas puedan ser evaluadas constantemente para poder lograr una
efectividad en la convivencia con los fenómenos naturales que está viviendo
nuestro planeta. Por ejemplo: debe existir un trabaja intersectorial para
prevenir la alta incidencia epidemias, para incorporar la cultura de prevención
en nuestra cultura regional, para que los alcaldes asuman su rol como
responsables de defensa civil en los procesos no sólo de respuesta a emergencia
sino también en los procesos de prevención con inversiones que no se pierdan
al siguiente año de ejecutadas,
etc.
Quinto
paradigma: que los “sistemas” de prevención-mitigación
ante el Fenómeno El Niño sólo deben descentralizar la parte operativa,
eso significa que tenemos un “sistema” de defensa civil que está en todos
los lugares del país pero sólo funciona cuando existen “ayudas” por
distribuir o acciones operativas por ejecutar. Para que el sistema se comporte
como tal debe incorporar cuatro componentes básicos: lo técnico, lo científico,
la planificación y lo operativo. Todos estos componentes deben tener una
descentralización que permita a los actores locales no sólo ser operativos,
sino ser estratégicos y poder sentirse como parte de la solución del problema
que genera un desastre natural y no como parte del problema. Si deseamos hablar
de los ejemplos para Piura, sobre la influencia negativa de este paradigma
tenemos: ¿quién decidió sobre el nuevo diseño del puente Sánchez Cerro?, ¿qué
instituciones u organizaciones piuranas han participado en el diseño o
fiscalización de las obras de reconstrucción después del Fenómeno El Niño
97/98?, ¿se puede tener información oportuna sobre los indicadores climatológicos?
es más fácil encontrarla en Lima que en Piura, etc. Pero también es necesario
preguntarnos si a nivel regional estamos realizando el análisis estratégico y
adecuando propuestas tecnológicas para no convertirnos sólo en parte operativa
de la respuesta a emergencias, y allí surgen otra interrogantes: ¿para
priorizar la inversión del año 2001 se realizó bajo un criterio de reducción
de riesgos del Fenómeno El Niño?, ¿existen propuestas técnicas de los
sectores productivos más afectados por el Fenómeno El Niño para reducir sus
vulnerabilidades?.
Si
deseamos empezar un trabajo serio sobre la construcción de una propuesta de
desarrollo regional, no debemos olvidarnos que para saber que el Fenómeno El Niño
es recurrente y que debemos incorporarlo en nuestra cultura regional, NO
NECESITAMOS ESPERAR
A QUE LOS CIENTÍFICOS REALICEN SUS PRONOSTICOS PARA EMPEZAR A TRABAJAR.
Finalmente
los piuranos ni los peruanos debemos pretender ser víctimas de un evento
natural como el Fenómeno El Niño, debemos ser concientes que hay que convivir
con él.
Alberto
Aquino - Asesor GTZ
29-Mar-2001
Proyecto "Recuperación y Prevención ante Catástrofes Naturales" GTZ /CTAR PIURA