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"EL NIÑO" Y SUS OCURRENCIAS

Manuel Vegas Vélez


Desde diciembre de 1982 y hasta junio de 1983, se presentaron lluvias catastróficas en la Región Grau que causaron grandes daños en las ciudades y en las carreteras e hicieron sufrir a sus habitantes toda clase de males.

Se trataba, en realidad, de un Fenómeno El Niño (FEN), quizás el más intenso del presente siglo y para el cual no estábamos preparados; siempre se piensa que no volverá a suceder una situación similar. Sin embargo, tenemos datos de tres Niños intensos, 1891, 1925-26 y 1982-83 y de varios otros desde la llegada de los españoles (Chirinos, [0154]; Quinn et al. [0172]). Eguiguren ([0156]) cita unos veinte de intensidad marcada y en el presente siglo se ha tenido noticias de otros tantos. El de 1972-73, de intensidad mediana, se sumó a la sobrepesca que había por el auge de la harina de pescado y determinó la pérdida de las grandes poblaciones de anchoveta. La industria pesquera nacional prácticamente colapsó, se perdieron fuentes de trabajo, hubo un exceso de barcos pesqueros y de fábricas y descendió bruscamente la exportación de harina de pescado, en ese momento, la segunda fuente de divisas para el país, después de la minería.

Los funcionarios gubernamentales hablaron de desastres naturales y el pueblo, del castigo de Piura. Franco ([0186]) y Revesz ([0193]) examinan estos términos y los sitúan en el contexto regional. La mayor parte de los daños provinieron de la imprevisión humana y de la deshonestidad de las empresas encargadas de la supervisión: carreteras sin drenes y de malos materiales; puentes estrechos y bajos, sin tener en cuenta las extraordinarias crecidas de los ríos; construcción de casas-habitación en cauces que se supone no recibirían agua nunca más; ciudades sin alcantarillado; casas sin tubo de desagüe en el piso.... No se puede entender los efectos del Niño sin recurrir a factores económicos, políticos y culturales: sería equívoco referirse al Niño como un desastre natural.

El primer científico occidental que explicó la existencia de aguas frías en nuestro mar por la presencia de una corriente fue Humboldt, en 1802 y de allí nació el deseo de hacerle un homenaje dándole su nombre. A partir de los años 30 de nuestro siglo se inicia un estudio continuo del sistema de corrientes, con los trabajos de Schott ([0138]; [0139]) y de Gunter ([0135]). En estos estudios participan investigadores peruanos y extranjeros y cada vez se observa mejor que los Fenómenos El Niño afectan a muchos países y zonas oceánicas del planeta.

El FEN y de manera más general, las características oceanográficas y pesqueras del mar peruano, están regidas por un complejo sistema de corrientes:

1) La Corriente Costera Peruana (CCP) o Corriente de Humboldt, que se inicia hacia los 401 de latitud Sur, se pega a la costa y sigue su topografía hasta llegar a los 7 ó 6o de latitud Sur (Pimentel, Bayóvar), lugar donde vira hacia el Oeste, en dirección a las islas Galápagos. Sus características son las aguas templadas (entre 141 y 211oC, según la estación del año), bastante más frías que las que debiera tener por su posición tropical, es decir, 26- 281oC; la salinidad está siempre alrededor de 35% con una o dos décimas más o menos; puede tener un ancho que varía entre 60 y 100 millas, según la estación del año y su espesor se sitúa alrededor de 200m. Entre los 200 y 500m. de profundidad se establece una capa con un mínimo de oxígeno (menos de 1 ml/l), que dificulta la vida de muchos organismos vivos.

Wyrtky calculó que esta corriente transporta 6 millones de m3 de agua por segundo. Es la principal responsable de los afloramientos de aguas, upwelling en inglés, desde los 200 ó 100 m de profundidad y muy cargadas de sales minerales. Estas sales sirven de materia prima para la función fotosintética de los vegetales del plancton (o fitoplancton), que inician la cadena alimenticia al formar compuestos orgánicos que pasan a los animales de la cadena: del zooplancton, a peces filtradores (anchovetas, sardinas, caballas) y de éstos a aves marinas, a peces mayores, a lobos de mar. Por último, se convierten en bacterias que reinician el ciclo, descomponiendo los cadáveres y los restos orgánicos de las heces; utilizando parte de ellos para su citoplasma y dejando libres sales minerales en el mar, que se incorporan en los afloramientos.

En gran parte, estos últimos son los responsables de la alta productividad del denominado por muchos "Ecosistema de Afloramiento (o de Upwelling) Peruano" donde encontramos, principalmente, grandes poblaciones de peces pelágicos como las anchovetas, caballas, sardinas, bonitos, jureles, pejerreyes y muchos otros. Es el ecosistema que más conocemos en sus aspectos físicos, químicos y biológicos puesto que es el ambiente de la anchoveta. Un ambiente que viene siendo investigado desde hace más de 30 años con cruceros nacionales y extranjeros y bastante cooperación internacional en todos los niveles. No en vano es el principal recurso pesquero del país además que las características del ecosistema de por sí tenían un atractivo muy especial con el complejo sistema de corrientes, su alta productividad y sus relaciones con la meteorología.

2. La Corriente Oceánica Peruana, también tiene dirección al Norte en su recorrido frente a la costa peruana y gira hacia el oeste a los 71oS. Se caracteriza por temperaturas cálidas de 24-281oC y salinidades algo mayores de 35%. Algunos la denominan brazo oceánico de la corriente Peruana. Su flujo se sitúa aproximadamente a 100 millas de distancia del litoral y su ancho total puede sobrepasar el límite de las 200 millas marinas del dominio marítimo peruano. Wyrtky calculó que esta corriente transporta 8 millones de m3 por segundo. En ciertas épocas del año se unen las dos corrientes en sus límites paralelos y aparece un solo gran flujo de 200 o más millas de ancho. No tenemos suficiente conocimiento del ecosistema establecido aquí, porque el costo de los cruceros es muy alto, teniendo en cuenta la distancia de 100 o más millas. Sólo podemos señalar que son especies típicas de esta corriente, los peces voladores y los dorados o pericos.

3. Las Contracorrientes Superficiales son una o dos y se sitúan por debajo de las dos anteriores, entre 100 y 200 m. de profundidad en sentido contrario a las anteriores; es decir, de Norte a Sur y proviniendo al parecer, de la Corriente Ecuatorial del Sur. Una de ellas es denominada Contracorriente subsuperficial Peruano-Chilena por Wooster y Gilmartin y parece llegar hasta los 221 de latitud Sur. La otra fue descrita por Wyrtky y llegaría sólo hasta los 151oS con velocidades que van disminuyendo paulatinamente, hasta extinguirse. Ambas tendrían intervención en los afloramientos de agua que hemos señalado antes. Se trata pues, de contracorrientes que todavía están en discusión entre los oceanógrafos y que debemos investigar con mayor ahínco.

Las relaciones océano atmosféricas

El sistema de corrientes antes descrito, tiene su base en las relaciones entre el océano y la atmósfera. En primer lugar, dentro de la circulación mundial de vientos y presiones atmosféricas, tenemos un centro permanente de alta pre sión en el Pacífico Sud-oriental, situado hacia los 401 de latitud Sur y 100 de longitud oeste y que puede modificar su situación hacia el Norte o al Sur. Allí nacen los vientos alisios del Sur-Sureste, convirtiéndose en motores de la Corriente Costera Peruana y llegando hasta los 4-21oS, de acuerdo con la estación del año.

En una forma similar, hay un centro de alta presión situado en el Atlántico Nor-occidental, cerca del Canadá. Allí nacen los vientos alisios del NE que se dirigen hacia Centro América y Colombia, es decir, al Frente Ecuatorial. Los dos vientos alisios se encuentran frente a frente y dan lugar a grandes capas de nubes que constituyen la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), que recorre durante el año las costas de Colombia y de Panamá, dejando caer abundantes lluvias, hasta 8OOO mm por año.

En el océano Pacífico también se encuentran frente a frente la Corriente Costera Peruana y las aguas tropicales que bañan Ecuador y Colombia. Según la fuerza de los vientos alisios del SE o del NW, el frente ecuatorial oceánico varía de posición, unas veces más al norte, otras más al sur, dando lugar a un ecosistema de cambios continuos en la temperatura, salinidad, nutrientes entre los 2 y 71de latitud sur. Esto permite la convivencia de especies de aves, invertebrados y otros grupos zoológicos de aguas cálidas y templadas, lo que da lugar a un ecosistema que puede denominarse intermedio entre la Provincia Pacífico Panameña que es tropical y la Peruana-Chilena que es de aguas templadas. Esta situación produce una diversidad biológica que puede ser la más importante de todo el Mar Peruano.

La "contracorriente" del Niño

Hace muchos años que los pescadores y marinos peruanos hablan de una "contracorriente" del Niño, porque hacia el 25 de diciembre, época del Niño Jesús, llegan aguas más cálidas hasta Paita. En efecto, todos los años se producen este calentamiento y unos cuantos días de lluvias, pero de diferente intensidad. Unas veces son pocas días y otras veces varias semanas o meses. Desde 1891 año de grandes lluvias en Piura, Tumbes, Lambayeque, comenzamos a comprender mejor lo que sucedía y a saber que se presentaban problemas meteorológicos, climáticos oceanográficos y sociales (Carranza ([0150]), Carrillo ([0133]), Pezet ([0151]) y Eguiguren ([0156]). No se trataba pues de una simple corriente, sino de un evento complejo que se presentaba con diferentes intensidades. De allí el nombre de Fenómeno El Niño, que ahora se utiliza internacionalmente.

Sabemos que cada año disminuyen en fuerza los vientos alisios del S-SE, se rompe el frente ecuatorial y, por lo tanto, los del NE vienen más al sur, impulsando a las aguas tropicales hacia la costa peruana. No sabemos por qué pierden fuerza nuestros vientos alisios y, menos aún, por qué hay intensidades pequeñas, medianas y muy fuertes. En general se acepta que los fenómenos más intensos de los últimos años han sido los de 1891, 1925 y 1982-83, aunque Woodman ([0178]) considera que el último fue el más intenso y que no hubo otro similar hace unos doscientos años.

En todo caso, el Fenómeno El Niño de poca intensidad permite la caída de lluvias modestas que provienen del calentamiento de las aguas del mar y la consiguiente mayor evaporación. Generalmente, esas lluvias favorecen a los agricultores. En fenómenos más intensos, las lluvias son mayores porque no sólo dependen de la evaporación del agua del mar, sino también del acercamiento de la ZCIT. Por otra parte, el lugar físico desocupado por la CCP puede ser invadido por aguas tropicales del Norte o aguas cálidas del Oeste.

También hay otras situaciones especiales con el FEN. Con los vientos alisios del S-SE en plena vigencia, las aguas de nuestro lado del Pacífico son impulsadas hacia el Pacífico Occidental (Australia, Indonesia, por ejemplo,). Cuando pierden fuerza nuestros vientos alisios y la CCP, se produce el fenómeno inverso, vienen aguas de ese lado, por medio de ondas llamadas Kelvin, que van impulsando aguas con altas temperaturas y aquí aumenta el nivel del mar, como lo señaló Soldi en 1985.

También se ha notado que hay una correlación entre la presión atmosférica de islas cercanas a nuestro continente -como la de Pascua que representa al centro de alta presión del Pacífico Sudoriental- y puntos determinados en Oceanía -como Darwin que representa el centro de baja presión del Pacífico Occidental. Para algunos investigadores, las presiones normales se hacen contrarias (bajan cerca de nuestro continente y suben cerca de Australia) y permiten anunciar la posibilidad de un Niño próximo de acuerdo a un modelo adecuado. De allí nace la denominada oscilación del Sur que en inglés, llama al Fenómeno del Niño, El Niño Southern Oscillation (ENSO). Lamentablemente, previo al de 1982/83 no pudo notarse la oscilación. Esto nos permite señalar que cada evento del Niño tiene sus particularidades, no es exactamente igual que el anterior. Por lo tanto, tenemos que seguir estudiándolo cuidadosamente y preparar varios modelos, sirviendo cada uno de ellos para algunos eventos, que si sean similares entre sí.