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Propuesta
Para el Período Pre-Lluvioso
FEN: Julio
-Noviembre
Prever desde ahora un manejo alternativo de los
reservorios
En el escenario de un Niño moderado a fuerte, como es de conocimiento
público, las zonas bajas de los principales valles de la costa piurana
constituyen el ámbito más vulnerable desde el punto de vista agrícola y
poblacional.
El manejo del riesgo de inundación de dicho ámbito requiere preparar un
plan alternativo de manejo de los reservorios con el objetivo de controlar las
avenidas, dentro de lo posible y manteniendo represado un volumen básico para
el período posterior al FEN.
Recogiendo la experiencia del anterior FEN que tuvo un manejo responsable y
eficiente de Poechos, proponemos que en el marco de la red hidráulica
actualmente existente, el manejo de los reservorios sea coordinada por el
Proyecto Chira-Piura para los efectos de controlar las avenidas y evitar que
eventualmente el caudal del Alto Chipillico derive a la quebrada de San
Francisco, ocasionando un alto caudal descargado en el río Piura.
Proponemos las siguientes consideraciones:
- Si bien los reservorios (Poechos y San Lorenzo) no consideran, dentro de
sus normas de operación, la laminación de las avenidas para este tipo de
eventos, deberá establecerse un manual operativo y de contingencia así
como capacitar al personal correspondiente para su aplicación. De igual
modo la operación de la Presa de Los Ejidos, que en condiciones normales
sirve para regular la distribución del riego en el Bajo Piura, debe
igualmente ser adecuada para tal evento de forma que facilite el curso libre
del río Piura.
- A su vez, la operación del Reservorio de San Lorenzo debe ser revisada y
adecuada con miras a laminar los flujos del Alto Chipillico y eventualmente,
el Canal Quiroz, de modo que los flujos no cambien de curso hacia el río
Piura, vía la Quebrada San Francisco.
Acciones para proteger el ámbito más vulnerable:
zonas bajas.
Algunas consideraciones a tomar en cuenta para proteger la infraestructura de
riego y los centros poblados de las zonas bajas de los valles de los ríos Piura
y Chira.
En el Bajo Piura:
- La revisión de las defensas del río hacia Virrilá y de los arenamientos
eólicos (médanos, dunas) a nivel de la Laguna Ramón. La zona que
comprende El Tallán-Sinchao hasta Sechura es la zona de mayor riesgo en el
Valle.
- La limpieza de los drenes troncales 1308 y Sechura, cuya ejecución ya se
ha iniciado, y que es indispensable para las descargas del Valle del Bajo
Piura.
En el Bajo Chira:
- En este valle las defensas construidas soportan teóricamente desembalses
de Poechos de 2000 a 3000 M3 por segundo. En la práctica, la vegetación en
el cauce limita seriamente la capacidad de conducción y aumenta el peligro
de desborde de las defensas aun con caudales menores a los indicados. Por lo
que la limpieza del cauce es urgente, especialmente entre Sullana y Amotape.
Puesto que es el Bajo Chira la zona de mayor riesgo.
- Las construcciones de badenes en los tramos críticos, porque casi todas
las quebradas, afluentes del río Chira, alcanzan descargas instantáneas
que superan la capacidad de las alcantarillas.
Ejecución de programas y proyectos agrícolas y
pesqueros.
Aquí, algunas ideas tendientes a un mejor y mayor aprovechamiento y
acondiciona-miento productivo para un período anterior a la mayor pluviosidad.
A nivel agrario:
- Promover una campaña agrícola chica con cultivos de corto período
vegetativo tales como menestras, maíz, variedades precoces de arroz, etc;
los que aprovecharían las aguas de los reservorios y generarían ingresos
rurales. La promoción tendría que garantizar el abastecimiento de semillas
certificadas, el servicio de asistencia técnica con el respectivo control
sanitario, y la mediación para el establecimiento de compromisos de venta a
futuro (mercado seguro), las que facilitarían las garantías para su
financiamiento.
- Al mismo tiempo, es necesario propiciar el compromiso financiero de la
Banca Comercial para que esta campaña sea masiva y exitosa. En esa
perspectiva sería adecuado revisar las posibilidades de constituir un Fondo
de Garantía que facilite el apoyo de la Banca Comercial al agro, así como
compromisos de venta a futuro que faciliten la recuperabilidad del
préstamo.
- Frente a una eventual sobreoferta interna de arroz en el país, sería
pertinente limitar las importaciones de este cereal a fin de evitar la
caída del precio nacional.
A nivel pesquero:
Ampliar y mejorar la infraestructura de frío así como fortalecer la
protección de muelles y embarcaderos accesibles al sector pesquero artesanal,
de tal modo que el beneficio sea más amplio socialmente.
- También facilitar los medios financie-ros para que haya inversión en
aparejos y redes adecuados para la extracción de las especies emergentes.
Pues si bien se produce el des-plazamiento de las especies hidrobiológicas
comerciales (sardina, anchoveta, merluza, pota, calamar..), este fenómeno
va acompa-ñado de la aparición creciente de especies estacionales con
mercados nacionales y mundiales emergentes (langostino, concha de abanico,
jurel, caballa, tiburón, perico...). La extracción del langostino con red
de arrastre se podría realizar desde la bahía de Sechura hacia el norte,
asimismo sus larvas podrán ser recolectadas con mayor facilidad para su
cultivo. El segmento industrial dedicado al congelado aprovecha ya la
aparición de las nuevas especies, pero en cuanto volumen no llega a
sustituir el de las especies tradicionales tales como el de la merluza.
- Además, hay que tomar en cuenta que si bien disminuiría la producción
de harina y aceite de pescado, segmento industrial tradicional, dada su gran
demanda en el mercado mundial, los precios tenderán a incrementarse con lo
cual no se afectarían significativamente sus ingresos (INPESCA 1997).
A nivel de abastecimiento interno:
- Reparación y protección de los puentes y tramos críticos de las
principales vías que conectan las zonas de producción con las zonas
industriales y las principales ciudades, para disminuir el
desabasteci-miento de insumos y alimentos básicos particularmente
vinculados al agro y la pesca.
- Reparación y protección de las carreteras de integración de la costa
con la sierra. En ese sentido, garantizar la comunicación vial sierra-costa
resulta de vital importancia en el plan de contingencia multisectorial.
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