 |
|
Ciudades Intermedias y Competitividad
|
 |
Piura
y Sullana
Tomando en cuenta los
criterios demográficos, Piura es la sexta ciudad del Perú (271060 habs.
en 1993), mientras que Sullana ocupa el puesto número catorce (139587
habs. en 1993), dando a la región Piura un caso poco frecuente de
conformación urbano - regional: La configuración de dos polos
importantes, distantes a pocos 38 kms., los cuales en la práctica son un
solo núcleo pero con diferencias funcionales basadas principalmente por
la mayor inversión estatal en Piura como centro administrativo, lo que
atrajo capitales, a población, quienes finalmente son un mercado
importante, un centro generador de información e instrucción que
alimenta el sostenimiento.
La ciudad de Piura está
compuesta por la unión de dos distritos: Piura y Castilla, y se percibe
la próxima unión física con el distrito de Catacaos. Es punto central
costeño para Paita, Sechura, Chulucanas y Huancabamba. La ciudad de
Sullana (conformada por los distritos de Sullana y Bellavista), es un
centro emergente de rápido crecimiento, con importancia agro-comercial al
ser nodo de comunicaciones hacia el puerto de Paita, Talara, la sierra
ayabaquina y punto de llegada desde el sur ecuatoriano.
Ambas ciudades poseen vínculos
muy estrechos e intensos, facilitada por un frecuente transporte
interurbano de carga y pasajeros, posibilitando que muchas personas
trabajen en una ciudad y residen en otra, los estudiantes universitarios
de Sullana vayan a las universidades de la capital regional, entre otros
ejemplos; muchos comercios y agencias bancarias poseen sus sedes en estas
ciudades, los negocios particulares, servicios especializados, colegios de
mayor calidad educativa, centros de acopio y distribución de la producción
regional hacia el exterior. La posición de estas ciudades resulta muy
interesante si vemos que ayudan a la distribución e irradiación de los
productos urbanos, y al mismo tiempo atraen productos de ciudades menores
y del campo.
Estas ciudades son
espacios en los que se deben generar propuestas y acciones que tengan
repercusiones hacia el medio rural y a las ciudades pequeñas, por lo que
debe existir entonces -para la no generación de conflictos o enriquecer
las acciones- un sistema de interrelaciones urbanas; estas no son
necesariamente tangibles, ni registrables en obras, sino representadas en
el grado de reproducción y renovación de ideas, de iniciativas urbanas,
institucionales que finalmente tengan efectos en la transformación del
espacio urbano y rural.
De esta manera se puede
iniciar la formación de entornos que facilitan la competitividad de una
región. Llevado esto a un contraejemplo extremo, una ciudad conflictiva,
con poca comunicación, poca renovación intelectual poco puede hacer por
convertirse en un terreno fértil para que broten y se afiancen
iniciativas económicas sólidas.

|