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Ciudades Intermedias y Competitividad
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La
competitividad en Piura y Sullana
Estas
dos ciudades del norte peruano son el nodo de llegada de una red vial
radial, que enlaza a las ciudades menores de la costa y de la sierra,
posibilitando la concentración de la producción, de población migrante,
de mayor acumulación de capital, de posibilidades de instrucción, es
centro emisor y creador de información, entre otras funciones que
terminan por organizar el desarrollo regional.
Estas
ciudades intermedias, poseen un emplazamiento central inclusive con ejes
vinculados al exterior, recursos extractivos y posibilidades industriales.
Sin embargo, las actividades transformativas quedan aún en un lugar
relegado debido a que muchas de ellas surgen impulsadas por agentes extra
urbanos (como mencionamos anteriormente, el gobierno central)
y capitales que aprovechan temporalmente los marcos legales que
favorecen el desarrollo de zonas de frontera.
Piura
y Sullana poseen problemas serios aun no resueltos. La recesión económica
ha llegado en un momento grave para estas dos ciudades, pues aún no habían
consolidado sistemas económicos que pudiesen sostener y hacer crecer la
economía urbana. Las pocas industrias son muy sensibles a las condiciones
económicas y climáticas que tienen impacto sobre la producción primaria
de la periferia urbano-rural regional, como la pesca (en Sullana hay
industria de congelados) y agricultura.
Las
actividades e infraestructuras económicas de Piura y Sullana aún son
vulnerables a fenómenos como El Niño, al igual que a los cambios económicos
resultados de las nuevas tendencias internacionales y políticas
nacionales con escaso referente regional. En este punto se evidencia la
necesidad de contar con estrategias de sostenibilidad que todavía no se
han dado a plenitud. No se tratará pues de contar sólo con ciudades con
eficientes servicios y buena infraestructura, sino orientar racionalmente
el objetivo común de desarrollo de la ciudad con la mayor parte de las
acciones y opiniones de los habitantes.
El
funcionamiento de la ciudad, como espacio cultural y socio económico
creador, es el que encausa el desarrollo de espacios menores y el suyo
propio, debiendo por ello proponer un esquema de desarrollo urbano
integrador, una ciudad que siempre forme y potencie las capacidades de los
ciudadanos, que creen y respeten instituciones. Ello es el terreno fértil
para la puesta en práctica de nuevos tipos de gerencias y empresas, que
atraen a otras y proyectan desarrollo, ya no solo por la existencia de
recursos naturales, sino por el nivel de capacidades de la población.
La
ciudad de Sullana posee mecanismos que delegan a los ciudadanos
responsabilidades para fomentar y promover el desarrollo de la ciudad,
como es a través de participación ciudadana. Los vecinos son convocados
para la elaboración de su visión de futuro de la ciudad y la posterior
puesta en marcha de las estrategias de implementación, bajo el aporte y
control ciudadano. Los procesos de planificación estratégica contribuyen
a la formación de un entorno competitivo forjado desde la propia
iniciativa de los residentes en la ciudad. Se fomenta la iniciativa
privada bajo diferentes modalidades, sea a través de difusión de
ventajas comparativas y competitivas, asociacionismo, gestión de
proyectos, aumentar el nivel de instrucción de sus habitantes (cabe
resaltar el proyecto de universidad en esta ciudad).
La
ciudad de Piura pese a tener mayores facilidades de comunicación, de
concentrar al gobierno político administrativo, al mayor número de
profesionales, entre otros, parece haber perdido velocidad en el proceso
de forjar ciudad. Las iniciativas ciudadanas aún no encuentran claros
caminos de expresión - salvo entre grupos profesionales - haciendo falta
integrar más a la ciudadanía para tener una imagen común de desarrollo.
Podemos encontrar organizaciones, que no llegan a compartir sus objetivos
con otros grupos o asociaciones de la ciudad, a falta de un credo común y
canales de comunicación efectivos.
Quizás
en esto último gravite (como mencionamos líneas arriba) la evolución
socio - política y cultural de cada ciudad; si cada ciudad funciona en
forma jerárquica o excluyente, sólo funcionará como aglomeración de
personas y capitales en un espacio habilitado para residir; pero si nos
encontramos en una ciudad que convoque propuestas o que haya crecido tras
el impulso de las iniciativas particulares para crecer económicamente, la
población comprenderá la importancia de crear entornos favorables para
todos, considerándose acuerdos de cooperación, programación de obras
con fondos públicos o privados, hasta la superación de problemas
comunes, comprometiéndose en mejorar las condiciones de vida para las
generaciones futuras.
Las
ciudades intermedias en la etapa que nos toca asistir, tienen la
oportunidad de aglutinar con mayor facilidad y mejor eficiencia a los
vecinos, creando identidad regional y nueva cultura ciudadana, demostrando
que la organización eficiente del espacio urbano pasa por integrar a los
vecinos, crear mejores condiciones de desarrollo y no desoyendo la
participación y creatividad de su población. La competitividad con
referente urbano quiere decir más que atraer empresas extranjeras a
ciudades que se encuentran cercanas a los recursos naturales como puede
creerse para el caso de ciudades intermedias, antes bien significa crear
un mejor sistema de acuerdos y acciones conjuntas, comunicación eficiente
e información útil para el desarrollo humano, que devengan en desarrollo
urbano.

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