Región Piura

Procesos y Experiencias de Concertación Regional


Concertación para el Desarrollo Local

 

Concertación para el

Desarrollo Local y Regional

en Piura

Avances, Limitaciones y Retos

 

El CIPCA desarrolla estas líneas de trabajo con las municipalidades distritales de Buenos Aires, Morropón, Vice y Marcavelica, y con las provinciales de Sechura, Sullana, Morropón-Chulucanas y Ayabaca.

En estos años hemos podido constatar algunos avances importantes en el trabajo y algunas limitaciones.  Igualmente vislumbramos retos a enfrentar para la continuidad y mejora de estos programas.

 

Avances

 

Los avances son diferenciados según las zonas de intervención, sin embargo podemos generalizar algunos que nos parecen relevantes:

  • En todas las municipalidades con las que se trabaja se cuenta con planes que han sido formulados en forma participativa; este proceso ha generado una movilización de las principales representaciones locales; se ha abierto espacios de debate y reflexión, y se ha llegado a consensos.  Se cuenta con una visión de mediano plazo y más integral en la perspectiva del desarrollo local.

  • En sus funciones cotidianas, las municipalidades intentan asumir su papel  de promotores del desarrollo local y superar el sesgo centralista y urbano a favor de los anexos o caseríos.

  • Se han generado instancias de consulta, diálogo y propuesta y se ha incorporado en forma orgánica en la estructura municipal.  Es el caso de los comités de desarrollo, los equipos de soporte técnico y las comisiones de trabajo, en las que participan los agentes locales.

  • Los resultados del trabajo de estas instancias de concertación son asumidos progresivamente por los órganos de gobierno local.  La definición de prioridades de la gestión y de los proyectos está cada vez más cerca de la visión construida por las representaciones locales en estos espacios de concertación.

  • Una forma de alimentar el proceso es a través de la actualización y/o revisión de los planes por parte de las autoridades y las representaciones locales, no sólo como consecuencia del fenómeno El Niño sino también por los cambios en el entorno.

  • La etapa de formulación de los planes cuenta con una metodología que ha logrado importantes niveles de concertación, ha fortalecido el sentido de pertenencia al proceso y ha generado espacios para homogeneizar una visión sobre el desarrollo local.

Limitaciones 

  • No ha sido posible aún comprometer a todos los actores importantes; siempre se excluyen algunos, fundamentalmente porque sus expectativas no se cumplen en los plazos que ellos desean y porque prevalecen altos niveles de desconfianza.  Esta situación, además de un contexto nacional poco favorable a los procesos de concertación, atenta contra la sostenibilidad de estas experiencias.

  • La pluralidad política en las instancias generadas es relativamente frágil, lo cual tiene que ver con la cultura política de los participantes y con la debilidad y el perfil de los liderazgos.  El componente formativo incluido en la metodología de trabajo ayuda, pero no es suficiente; además, sus resultados serán evidentes en un período mayor.

  • La calidad de la representación de los actores locales y regionales, más allá de su legalidad y legitimidad, constituye una limitación que resulta del proceso de desintegración de la sociedad civil y de la falta de dinamismo en el funcionamiento de las organizaciones e instituciones.  Una preocupación de las autoridades locales tiene que ver con la debilidad de sus interlocutores y con la necesidad de garantizar canales adecuados para que las propuestas y los acuerdos lleguen a los representados.  El mantenimiento de relaciones clientelistas y una mala comprensión del ejercicio de autoridad son factores que tampoco permiten fortalecer la organización en esta relación.

  • Las instancias sectoriales del Estado en el nivel regional tienen muy poca capacidad de decisión y de comprometerse para poner en práctica los consensos generados.  La mayoría está supeditada a los programas nacionales conducidos desde Lima, cuyos representantes regionales o locales casi nunca coordinan con los actores locales o de la región, sean éstos privados o públicos.  Ésta es una expresión del centralismos y del debilitamiento del sector estatal en los niveles regionales.

  • El conjunto de la sociedad y, particularmente, el sector público muestran muy poco interés por incentivar a las municipalidades que promueven los espacios de concertación o por penalizar a aquéllas que se niegan a hacerlo.  No existe una normatividad que aliente u obligue a fomentar estos procesos.

Retos

  • Un mecanismo que puede alentar la participación de un número mayor de actores e instituciones en los procesos de concertación local y apoyar, así, su sostenibilidad es el conocimiento de los esfuerzos que se realizan en otras regiones del país.  Por ello es importante fortalecer el intercambio de experiencias como medio para que éstas sean valoradas.

  • La lucha por reiniciar el proceso de descentralización adquiere fundamental importancia en el actual contexto; sólo con este proceso se podrán potenciar estas experiencias.

  • Es necesario enfrentar la debilidad institucional y la poca disposición de la población en general a dialogar y arribar a consensos.  Por ello se requiere abordar el problema y profundizar el debate sobre cultura ciudadana, como un asunto transversal en todas las actividades de formación y capacitación.-

  • Es importante compatibilizar dos aspectos en lo que se refiere a la inversión municipal: por un lado, se requiere descentralizar los recursos dentro de la jurisdicción para atender las demandas de la población.  Por otro lado es necesario evitar que los escasos recursos sean diseminados por garantizar la presencia de las representaciones locales y se sacrifiquen los impactos.  En este sentido se requiere que los propios espacios de concertación establezcan consensos sobre las prioridades de la inversión municipal.