En la década del 90’, el ajuste estructural implementando por el
gobierno modificó sustantivamente la acción del Estado, orientándolo
principalmente a una liberalización del mercado, desarrollo de políticas
económicas de corto plazo y reducción del gasto público,
lo que agudizó el proceso de involución de la economía de
Arequipa, reflejado en la disminución de empresas que operaban en el Parque
Industrial, la migración empresarial hacia la ciudad de Lima (principal
mercado nacional) y el incremento del autoempleo con bajos niveles de ingresos.
Arequipa no solamente perdió gran parte del Parque Industrial, también
se dio un estancamiento en el sector productivo y de inversiones, tanto públicas
como privadas, llegando incluso a tener la tasa más alta de desempleo para
1994, 15.3% (1). Para el 2001, la tasa de desempleo bajó al 13.2%. Este entorno
económico disminuyó el nivel competitivo de las principales empresas
industriales, ya que el capital que se invertía en la región se
traslado a otras ciudades (por ejemplo Lima) o simplemente desapareció,
provocando que una gran masa de personas desarrollara actividades de servicios,
con bajo nivel tecnológico y principalmente para conseguir la supervivencia
de los promotores, afectando las condiciones de generación de excedentes
para la reinversión regional.
Dentro de este contexto, en el Perú se ha iniciado el proceso de Descentralización
con la finalidad de dar autonomía a las regiones y que estas mejoren sus
actividades económicas, sociales y políticas. A inicios del presente
año, el Gobierno Regional convocó a representantes de la Cámara
de Comercio, empresarios, icroempresarios, Direcciones Regionales, ONGs y organizaciones
gremiales, con la finalidad de conformar el Grupo Impulsor del Programa Regional
de Competitividad - PRC.
Llegar a consensos y acuerdos regionales, con todos los actores y agentes políticos,
económicos y sociales que plantearán soluciones que permitan desarrollar
la competitividad, es lo que caracteriza al PRC.
El PRC, se sustenta en principios básicos elaborados por el Grupo Impulsor
y el Gobierno Regional, que propone: asumir responsabilidades compartidas; dejar
de lado la mentalidad individualista; desarrollar la capacidad de innovar, emprender
y generar nuevo conocimiento; estimular la cooperación como actitud permanente
de la sociedad fomentando la equidad e igualdad de oportunidades; promover la
solidaridad y la cohesión social como elemento integrador del acercamiento
de la población de Arequipa, etc.
Por otro lado, se determinó la conformación del Consejo Regional
de Competitividad – CRC, que tendrá dos Comisiones: la Comisión
del Proceso Permanente de Competitividad y la Comisión del sistema de Competitividad
que se encargaría de sistematizar el Plan Regional.
Con la finalidad de dar a conocer el proceso de formulación del PRC en
la ciudad de Arequipa, se hizo una convocatoria a representantes de diferentes
instituciones públicas, privadas y sociales. Posteriormente, en base a
los miembros del Grupo Impulsor se constituyó un comité de apoyo
que se encargaría de elaborar un documento que contenga las bases de la
estrategia para desencadenar el proceso de Competitividad Regional. Este grupo
esta conformado por el Gobierno Regional, Concytec, Programa Sectorial de Irrigaciones
- PSI, CEDER, Universidad Católica Santa Maria, y Lideres Regionales. Esta
estrategia está orientada principalmente a involucrar en la ejecución
del PRC a los agentes económicos privados, en el sentido de conducirá
procesos de capacitación y asociatividad para competir en mercados nacionales
e internacionales.
Se han llevado a cabo tres reuniones del Grupo Impulsor, facilitadas por la Fundación
Fredrich Ebert. En la primera reunión, se buscó uniformizar el concepto
de competitividad regional para dar marcha adelante al Plan, en la segunda, se
trabajó en base a un esquema en el que el objetivo era comprometer a las
instituciones a desarrollar tareas específicas para el proceso de competitividad,
finalmente en la tercera reunión, se logró identificar los productos
bandera con los que cuenta la región y a la vez ubicar las potencialidades
de la misma. En la segunda semana de agosto se llevará a cabo el I Taller
de Competitividad Regional de Arequipa. (CLM/MCFA)
Una de las limitantes para la elaboración del PRC es la urgencia con la
que se le necesita, ya que un Programa de Competitividad requiere mayor tiempo
y dedicación, puesto que su alcance es de largo plazo; en otras palabras,
la mera identificación de los productos bandera y potencialidades de la
región no implica que este PRC esté acabado.
De otro lado, teniendo en consideración que se busca también el
beneficio social y no solamente el empresarial, al momento de hablar de competitividad
se debe dejar de pensar que es sinónimo de economía. La competitividad
abarca mucho más, comprende el nivel de vida de los pobladores de una región
y el desarrollo sostenible de la misma. Para el éxito del PRC de Arequipa,
es imprescindible no perder de vista esta premisa.
Carlos Leyton Muñoz
Maria del Carmen Falcón
Arequipa, julio 2003
(1).- Fuente: Ministerio de Trabajo y Promoción Social
