Más allá de la Carretera Interoceánica.

La semana pasada recibimos la grata noticia que los presidentes Lula da Silva y Alejandro Toledo habían firmado un acuerdo por el cual el gobierno brasileño otorgaría un crédito de 416 millones de dólares para la ejecución del proyecto que permitiría avanzar en la construcción del tramo de la carretera interoceánica que falta por concluir, así mismo se informó que la Corporación Andina de Fomento (CAF), estaría en condiciones de prestarle al Perú 284 millones de dólares que completarían la suma necesaria para la ejecución total de la vía.

Esta carretera ha sido motivo de controversias, debido a determinado tipo de intereses que surgieron respecto de por donde debía continuar una vez atravesado el departamento de Madre de Dios, para algunos la ruta lógica era por el Cusco hacia San Juan de Marcona y para otros seguir por Puno hacia el par portuario de Ilo y Matarani.

Estas controversias aparentemente han sido solucionadas, en la medida que el proyecto con el cual se ha negociado, involucraría ambas alternativas. Promoviendo que el flujo de personas, bienes y servicios puedan transitar hacia un frente portuario que vaya desde Marcona hasta Ilo.

La ejecución de esta obra constituye una importante oportunidad para la Macro Región Sur, ya que permite consolidar la articulación con el centro – oeste brasileño en la idea de construir un gran mercado, vinculando de manera transversal el eje vial Cusco – Desagüadero – La Paz y la Panamericana Sur que la vincula con el norte chileno.

Según la misma información se estima, que esta obra debería estar terminada para fines del año 2006, ello supone que paralelamente se deberá mejorar la infraestructura portuarias a fin de ampliar la oferta de servicios que podrían demandar los exportadores brasileños.

Por otro lado, surge la preocupación de si estamos preparados para poder ofertar bienes y servicios tanto en cantidad, calidad y precio que compitan con aquellos que provengan de otros Estados del Brasil o de otros países, es decir que los productores de la Macro Región Sur, se encuentran frente a una de las oportunidades más importantes, que permitiría superar las condiciones de estancamiento económico y generar procesos que dinamicen la estructura productiva y de servicios creando nuevos puestos de trabajo y con ello mejoren los ingresos de la población en general.

Ahora no sólo se trata de reconocer cuales son las potencialidades con que cuenta la macroregión, sino generar y promover ofertas que tanto en volumen y calidad puedan abastecer las demandas de este importante mercado. En este sentido, por ejemplo, los productores agrarios que tendrán reales oportunidades de ingresar a este mercado, por economía de escala, tendrían que buscar formas de asociatividad que les permitan vía la estandarización de la producción, adecuado tratamiento post cosecha y traslado, llegar a estos mercados con precios competitivos. Siendo el reto pasar de experiencias de productores individuales a procesos empresariales colectivos.

Por otro lado, no sólo habrá oportunidades desde la perspectiva de la producción agrícola, también las habrían desde la minería no metálica, si bien el cemento es un producto que tiene alta demanda, también se debe pensar en los agregados para la construcción, ya que por condiciones geográficas, en esta zona el Brasil, dichos productos son relativamente escasos.

En este sentido , la carretera no es el fin en sí mismo, es sólo un medio mediante el cual se trasladan personas, bienes y servicios, pero para que ello suceda con beneficio para el sur del Perú, desde ahora tanto el sector público como del sector privado deben generar y promover las iniciativas que consoliden la oferta exportable de la Macro Región Sur; esta es pues una responsabilidad compartida por todos y que permitirá iniciar la consolidación de una Macro Región moderna, eficiente, competitiva en el mercado internacional, bajo un modelo de desarrollo humano sostenible.

Por: Carlos Leyton Muñoz
Ceder - Arequipa

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