Descentralización en busca de una brújula para el proceso

Las condiciones en que se ha iniciado el proceso de descentralización marcan un escenario bastante complejo por la cantidad de actores involucrados y los diversos roles que vienen jugando, lo que esta enmarcando una debilidad muy fuerte ante la población que había centrado sus expectativas en las posibilidades que este proceso pudiese en el corto plazo atender sus principales necesidades, en especial la referida al empleo e ingreso.

Desde comienzos de año en que se instalaron los gobiernos regionales, sin regiones, se ha presentado un conjunto de desencuentros entre los organismos encargados de procesar los cambios establecidos en las normas como la Ley de Bases de Descentralización y siguientes. Estos desencuentros se dan al interior del Ejecutivo entre el Ministerio de Economía que ha normado la formulación de los planes estratégicos concertados y los presupuestos participativos, y el MIMDES que ha iniciado un proceso de capacitación a funcionarios locales en programas de transferencia de proyectos de seguridad alimentaria y otros con fines de contar con personal adecuadamente capacitado para el ejercicio de esta función en los Gobiernos Locales. La elaboración del Presupuesto Participativo, instrumento con el cual se pretende fortalecer el Sistema Nacional de Inversión Financiera, busca promover la participación de los actores económicos y sociales en la elaboración del presupuesto tanto de los gobiernos locales como del Gobierno Regional. Al mismo tiempo, el poder legislativo ha seguido emitiendo normas como la Ley General de Municipalidades y otras que crean instancias como los concejos de coordinación local en la idea de fortalecer la participación ciudadana, pero que no cuentan con el visto bueno de las autoridades locales. En este confuso proceso, el Consejo Nacional de Descentralización ha mostrado una relativa inactividad para apoyar en el fortalecimiento de capacidades locales y regionales.

Visto desde la región Arequipa, el proceso se puede analizar desde diversos puntos de vista: uno es el que presenta el Presidente Regional, que asume una posición confrontacional tratando de construir un liderazgo entre los presidentes regionales. Este hecho lo ha llevado a diversos episodios de enfrentamiento con el Presidente de la República, siendo el más destacado el del 15 de agosto (aniversario de la ciudad de Arequipa), cuando se realizó la transferencia del Proyecto Majes a la región, que, dicho sea de paso, pareciera un “presente griego”, ya que existen algunos indicios para señalar que habrían algunas obras de mantenimiento de la infraestructura principal que no cuentan con el presupuesto necesario y cuya realización debería ser financiada con futuros recursos del presupuesto de la región y no del INADE como debiera ser.

Otro ángulo de este proceso sería el de los gobiernos locales que, en la transferencia de los programas sociales y algunas de las funciones del FONCODES, requieren de no sólo la transferencia de personal, sino también de los recursos financieros para el cumplimiento de los objetivos de estos programas y funciones, cosa que al parecer no está ocurriendo. La aplicación del Presupuesto Participativo por parte de los funcionarios del Gobierno Regional Arequipa se ha limitado a la convocatoria de autoridades y representantes de las instituciones en los ámbitos provinciales a fin de solicitarles información sobre las principales inversiones a realizarse en el ámbito respectivo. En este sentido, es importante señalar que la concertación no es el hecho de abrir una ventana para que las organizaciones y autoridades locales presenten sus demandas para inversión en infraestructura o servicios, sino mas bien que el Gobierno Regional establezca cuáles son las orientaciones estratégicas de desarrollo y su concreción en los ámbitos provinciales, así como desarrollar mecanismos de cofinanciamiento para alcanzar las metas en periodos más cortos. Por otro lado, ello también significaría que en la provincia las instituciones y organizaciones tendrían mayor control ciudadano y vigilancia social respecto de la inversión pública.

Si bien es cierto que este proceso de descentralización aún no tiene más de un año de implementación, lo ya avanzado muestra que aún falta mucho para ordenar las relaciones entre Gobierno Local, Regional y Nacional, en especial lo referido a competencias de cada uno de ellos.

Carlos Leyton
CEDER - Arequipa

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