La priorización de sectores y ejes competitivos, por parte del Gobierno
Regional y los espacios de concertación, no han considerado a la producción
láctea en la región de Arequipa dentro de sus estrategias de desarrollo,
a pesar de que esta representa gran parte de la producción nacional (aproximadamente
22%), a través de la presencia de industrias lácteas que se desempeñan
como motor impulsador de la actividad ganadera, apoyando el desarrollo de la misma,
pues ofrece un mercado para la leche fresca, acompañado de otros beneficios
para el ganadero, como es la presencia de plantas de recepción y enfriamiento
de leche; y, el desarrollo de la pequeña agroindustria quesera, que en
conjunto forman parte del desarrollo de la región Arequipa.
Actualmente, se estima que la cuenca lechera de Arequipa produce alrededor
de 900 000 lts/día. de leche fresca, la cual es movilizada diariamente
por GLORA S.A, LAIVE, y la pequeña agroindustria láctea, siendo
la empresa GLORIA la que lidera esta cadena, pues del total de leche que procesa
el 66% lo acopia en el departamento de Arequipa, el 22% en el Centro del País
y el 12% en el Norte, en el caso de las dos primeras, la diversificación
de sus productos lácteos les ha permitido desarrollarse competitivamente
en el mercado nacional e internacional, mientras que la pequeña agroindustria
láctea, en la mayoría son procesadoras de queso y otros derivados;
se estima que existen 66 pequeñas plantas queseras en la región
que producen 2393 TM de derivados lácteos al año.
En este sentido, la cadena productiva esta constituida por dos bloques empresariales:
el primero por la gran y mediana empresa (GLORIA S.A. Y LAIVE) que acopian el
88% de la leche en la región; y, el segundo por la pequeña empresa,
que recoge el 11% de la producción regional.
Todas estas características y potencial, le estarían dando a
la producción láctea el derecho de ser incluido como uno de los
ejes de competitividad regional, ya que es la principal actividad agropecuaria
y agroindustrial del sur. Sin embargo, el sector atraviesa dificultades de capital,
tecnológicas, servicios de soporte adecuados, marco legal que promueva
el desarrollo, mecanismos de mercado adecuados a las condiciones de competitividad
actuales, entre otros.
Aun a pesar de ello, si para ser competitivo se necesita visión de cadena
productiva, tener potencial competitivo, generar empleo intensivo, asociación
de pequeños y medianos productores, vinculación del sector con
la empresa, ser sostenible, y generar efectos demostrativos. ¿Acaso la
cadena láctea no tiene todos estos requisitos?
Por ello, creemos que debe considerarse la inclusión de la cadena láctea
en los ejes de desarrollo competitivo regional y, de ser necesario, realizar
el estudio respectivo para comprobarlo. Esto debería traer como respuesta
un apoyo directo y sostenido al sector, que luego de la firma del TLC con MERCOSUR,
necesita con urgencia prepararse para competir en igualdad de condiciones, para
evitar el riesgo de quebrar la actividad.
Por: Eco. Juan Catacora
Ceder - Arequipa
