Concertación para la competitividad en las regiones del Perú

Cajamarca ha sido escenario de numerosos esfuerzos por la conformación de instancias de concertación entre organizaciones, instituciones y entidades de gobierno para el tratamiento, principalmente, de dos grandes temas de preocupación general: por un lado, el desarrollo y la lucha contra la pobreza y, por otro lado, la defensa de los recursos naturales y el medio ambiente. Además de las mesas provinciales y distritales de concertación para el desarrollo, existen varias instancias de coordinación y negociación interinstitucional a nivel regional y cuyas actividades, centralizadas en la ciudad capital, se expresan también en los ámbitos provinciales y distritales.

Estos esfuerzos se han visto, recientemente, convocados a hacer frente a los nuevos desafíos que traen consigo la descentralización, la construcción del desarrollo, la competitividad y el ejercicio de la vigilancia ciudadana. Todos ellos deben concretizarse en la participación organizada de la ciudadanía en las instancias de gobierno tanto regional como locales. Estas son el Consejo de Coordinación Regional y las Asambleas Provinciales y Distritales. Esta participación requiere de la formalización del sistema de representación y elección de delegados debidamente respaldada por formas más o menos efectivas de organización social.

Se han dado avances saludables en el acercamiento entre los sectores de gobierno y las organizaciones sociales representadas por las mesas de concertación, así como los pasos iniciales para la conformación del Consejo de Coordinación Regional y la elección de los representantes de la sociedad civil, luego de la inscripción de algunas de las principales organizaciones. Igualmente se vislumbra amplias posibilidades de acción concertada entre las autoridades municipales y las mesas en las varias provincias y distritos para el tratamiento democrático de los problemas locales.

Las preocupaciones van, en primer lugar, por el logro de una mayor difusión y claridad en la lectura y adecuación de los instrumentos jurídicos, las funciones y atribuciones de los diversos organismos así como por las formas de canalización de la participación social. Con este fin se vienen realizando frecuentes encuentros de los sectores sociales en talleres y foros con el objeto de analizar tanto los aspectos de oportunidades y factores favorables así como las limitaciones y dificultades que deben superarse tanto en el corto como en el largo plazos.

Se espera que el esclarecimiento de los aspectos normativos y de procedimientos, junto al inicio de procesos continuos de encuentro y diálogo, contribuya en alguna manera a superar el vacío organizativo y de lazos de articulación intersectorial de la sociedad civil regional a fin de que ésta logre algún nivel de expresión independiente así como la definición de su agenda de demandas, los contenidos del rol que le toca cumplir y la naturaleza de sus aportes.

En este sentido la tarea es compleja y requiere de coincidencias nuevas e inusuales: La convergencia en los aportes para la formulación de planes viables de desarrollo en los diversos niveles coherentes con los acuerdos de gobernabilidad firmados en los momentos previos a las elecciones de noviembre último, la vigilancia de su ejecución a fin de asegurar una efectiva lucha por la reducción de la pobreza y la efectiva defensa de los recursos naturales y el medio ambiente frente a los riesgos inminentes de contaminación provenientes de la explotación minera de los principales acuíferos que alimentan a la ciudad de Cajamarca y las principales cuencas hidrográficas de la región.

En medio de estos temas y, como elemento potencialmente impulsor del conjunto de propósitos mencionados, surge el tema de la competitividad regional que recientemente se incorpora a la preocupación de los organismos de gobiernos, los sectores empresariales y promotores del desarrollo. Esta materia tiene antecedentes de acciones importantes en el medio cajamarquino, se encuentra sin embargo, a la espera de un tratamiento de mayor profundidad y amplitud en los espacios de concertación. Las posibilidades en esta dirección, en un futuro inmediato, dadas las varias iniciativas que vienen surgiendo, son prometedoras.

Rodrigo Sánchez
CEDEPAS

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