“No me imaginé que Cajamarca tuviese este movimiento comercial. Me
voy muy complacida. No dejen de invitarnos para la próxima”.
(Gerente
Comercial empresa SIAM, Lima).
Este comentario refleja el éxito obtenido en las Jornadas y Rueda de
Negocios “Cajamarca 2004” tenidas entre el 21 y el 23 de julio pasados.
102 empresas participantes en la Rueda. 160 asistentes diarios en las Jornadas.
Más de US$ 1 300.000 en negocios cerrados, son los datos que podemos
presentar hasta el momento. 111 empresas locales, regionales y nacionales -
48 más que el año pasado - se encontraron en el mismo sitio, a
la misma hora, para intercambiar ofertas y demandas, abaratando costos y tejiendo
redes de confianza. Lima, Trujillo, Cajamarca, Amazonas y San Martín
estuvieron presentes. También empresarios y organismos de provincias
lejanas de Cajamarca como Jaén y San Ignacio.
Son algunos de los resultados cuantitativos. Pero quizás uno de los intangibles
logrados más valiosos sea precisamente la confianza. La autoconfianza:
“qué gusto saber que somos tantos”, declaraba un empresario
local durante la Rueda. Si se quiere aumentar la competitividad local, regional,
la confianza es un factor decisivo. ¿No será una explicación
del atraso, del subdesarrollo esa cultura de confrontación, de conflicto,
de críticas negativas permanentes que tanto abundan entre nosotros?.
La confianza es una de las “nuevas” variables del desarrollo, de
la competitividad. Este es también uno de los postulados de la corriente
mundial que desde hace tres décadas trabaja en lo que hoy se conoce como
Estudio Mundial de Valores. Se realiza cada 5 años y es uno de los estudios
comparativos más amplios que existen. El del 2000 abarcó cerca
de 80 países. (1)
Lo que el estudio viene demostrando crecientemente es que existe una relación
directa entre valores personales – las creencias religiosas, la confianza
en los demás, la actitud ante el divorcio, ante la corrupción,
la tolerancia – y el desarrollo sostenible de los países. En ese
estudio, los países latinoamericanos como el Perú, nos venimos
distinguiendo por “antivalores” como la desconfianza masiva en los
demás.
Hace poco, en una encuesta hecha a 600 empresarios peruanos, los resultados
fueron dramáticos: 7% no confiaba en sus familiares. 45% no confiaba
en sus vecinos. 55% no confiaba en los demás empresarios con los que
hacían negocios. 91% contestó que no confiaba en los jueces que
administran justicia en el Perú y 93% no confiaba en la policía
nacional.
¿Con estos niveles de desconfianza es posible construir el desarrollo,
la competitividad de una organización, de una región, de un país?
A RECURSOS S.A.C. lo llena de orgullo participar en el equipo interinstitucional
que está haciendo posible eventos como las Jornadas, como la Rueda, cada
año. No sólo por los resultados económicos que son importantes,
sino sobretodo por el crecimiento de la cultura empresarial basada en la confianza.
Base de la competitividad.
Jorge Luis Puerta
RECURSOS S.A.C. Consultoría Empresarial
1.- La coordinación quinquenal de este estudio está a cargo del Institute of Social Research de la Universidad de Michigan
