Durante mucho tiempo se ha considerado al PBI como el indicador que “toma
el pulso” de la Economía, y ese es su papel (1). En principio, mide
la productividad de un país. Pero el PBI es una variable “traicionera”,
porque si no consideramos sus limitaciones podemos incurrir en errores tales como
pensar que es un indicador de desarrollo, o que nos da más información
de la que realmente ofrece.
Cuando se observan las cifras macroeconómicas del departamento de Cajamarca,
se aprecia que son realmente buenas. Entre 1995 y 2002, Cajamarca, casi ha duplicado
su aportación al PBI nacional (2), es decir, que en términos relativos
ha crecido más que el país considerado en su conjunto. Viendo la
desagregación por sectores (3) del PBI departamental, en este mismo periodo,
se observa una tendencia creciente de todos ellos. Pero en términos de
aporte al PBI son el sector servicios y la minería los que más destacan.
Concretamente, el aporte de la minería al PBI regional ha ido tomado protagonismo
de forma creciente (en detrimento del sector servicios (4)).
Que el PBI de Cajamarca sea alto, no implica que esté sustentado en una
alta productividad o eficiencia. Como hemos visto la mayor parte del PBI de la
región corresponde a la minería. Si hablamos de minería en
Cajamarca, estamos hablando de oro. El oro por su característica de metal
precioso tiene un valor monetario alto, lo que significa que el aporte al PBI
de una barra de oro, obviamente, es mayor que el de un pan. Pero eso no conlleva
que la minería esté generando más empleo que los demás
sectores ni tampoco que la minería sea un pilar que sostenga el crecimiento
del resto de los sectores. Ejemplo de ello es que la minería de oro en
la provincia de Cajamarca no está generando el impacto económico
en otros sectores que potencialmente podría generar (5).
¿Esto significa que el desarrollo de la región haya mejorado en
este tiempo? Si nos fijásemos sólo en las cifras mencionadas, podríamos
pensar que sí, que la población ha mejorado en bienestar. Pero si
se observa el Índice de Desarrollo Humano (IDH (6)) se ve que la región
de Cajamarca ha pasado a situarse en el 2002 en segunda posición nacional
en nivel de pobreza. (7)
El Perú en general y la región de Cajamarca en particular son economías
primario-exportadoras: exportan materias primas sin mayor valor agregado. La implicación
económica de este hecho va en varios sentidos.
Por un lado, los precios de los productos primarios son muy volátiles,
y dependen de las fluctuaciones del exterior (en el caso del oro, depende de cómo
cotice el dólar, de la estabilidad de los mercados financieros, etc.),
lo que es una debilidad para la economía, pues te hace dependiente de lo
que pase “fuera de casa”.
Por otro lado, dentro del PBI, la explotación de recursos naturales (renovables
o no) no se considera un consumo de capital (como debería en principio
considerarse (8)). Pero el valor monetario de su exportación (en el caso del
oro) supone un gran aporte al PBI, por lo que se genera una sobreestimación
del mismo.
Además, al ver el PBI aumentar (debido a la sobreestimación mencionada),
los gobiernos ven en la explotación de los recursos naturales una fuente
factible de ingresos, se vuelven “miopes” (sólo les preocupa
el corto plazo) y por tanto se despreocupan de la sostenibilidad de la actividad
extractiva y sus consecuencias. Esta sobreexplotación de los recursos crea
una distorsión en la interpretación del PBI, porque aunque este
sea alto, no está sostenido en un incremento de la productividad o en la
mejora tecnológica (lo que podría generar desarrollo), sino en una
“explotación gratuita” de los recursos. Y esto no es sostenible
en el largo plazo para el desarrollo regional.
Si a esto se le añade la existencia de un Estado débil que no recauda
lo que potencialmente podría (ejemplo de ello son los privilegios fiscales
que otorga a las compañías mineras, para promover la inversión
extranjera) y que no regula todo lo que debería (no hace que las empresas
internalicen los efectos externos negativos que generan), por tanto tenemos como
resultado un Estado que no redistribuye, que es ineficiente desde el punto de
vista tributario y que está perdiendo capacidad de generar desarrollo.
1.- PBI: Valor monetario de los bienes y servicios producidos en una economía
en un periodo de tiempo.
2.- En 1995 suponía el 1,7% del PBI Nacional frente al 2,90% en 2002 (Fuente
INEI. Elaboración Propia)
3.- Los sectores son: agricultura, manufacturas, minería, servicios y construcción.
4.- En 1995 la minería suponía el 18.69% del PBI regional y el sector
servicios el 60’22%. En 2002 la minería aporta el 36’27% y
el sector servicios el 39’70% (Fuente INEI. Elaboración propia)
5.- En 2002, todo el oro explotado en la región fue exportado lo que impide
el desarrollo de industrias que utilice oro como materia prima (orfebrería,
joyería, etc.). Viendo cómo se distribuyen las compras de bienes
y servicios, por parte de la minería de oro de la provincia, se nota que
el impacto es menor en la región de Cajamarca (14% en 2003) que en el resto
del país (70% en 2003) o incluso en el extranjero (17% en 2003). (Fuente:
Desarrollo Económico y Minería-Investigación en curso de
GRUFIDES).
6.- IDH: Indicador de Desarrollo que se calcula a partir de 3 magnitudes de forma
ponderada: el PBI per capita, la esperanza de vida al nacer y el logro educacional.
Oscila entre 0 y 1.
7.- FONCODES: Mapa de la pobreza 2002.
8.- Si se extrae parte del recurso y este no es renovable (como ocurre con el oro),
se reduce el depósito y por tanto es un consumo.
Eco. Carolina Herrero Izquierdo
(Universidad Complutense de Madrid)
Equipo de Voluntarios para la Investigación en Desarrollo de GRUFIDES.
