Las familias de menores ingresos, han tenido, tienen y tendrán obstáculos
para acumular recursos de capital. La movilización de ahorro financiero
de los hogares de menores ingresos no parece ser una prioridad dentro de la política
financiera del Gobierno. Tampoco atrae el interés del sistema financiero
nacional, que no se preocupa de desarrollar nuevos instrumentos financieros que
resulten atractivos para estos depositantes. Sin embargo, varios estudios y encuestas
realizadas por diferentes instituciones indican que este tipo de ahorro tiene
mucho potencial ya que más del 50% de las inversiones realizadas por las
micro y pequeñas empresas tanto urbanas como rurales, provienen de la movilización
de ahorro familiar y de amistades. Recientemente PROGRESO, entidad privada que
viene otorgando financiamiento a las familias de menores ingresos para construcción,
informó que sus clientes han aportado el 26% de sus recursos para las construcciones.
Es necesario que se desarrollen nuevos instrumentos de captación, incluyendo
alguna modalidad concreta que fomente el ahorro de los sectores de menores ingresos,
asociados con su interés de financiar las aspiraciones altamente valoradas
por éstos, tales como la construcción de vivienda o la educación
de los hijos. Instituciones que captan depósitos, particularmente de ahorro
Todas las instituciones financieras reguladas, excepto las Edpymes están
autorizadas para manejar depósitos de ahorro corriente, así como
a plazo fijo.
No existen instrumentos financieros diseñados ex profeso para captar ahorro
de los hogares de menores ingresos y los bancos mantienen una política
de fondeo a través de diversos instrumentos relativamente estándar
que no discriminan entre sectores económicos de la sociedad.
Finalmente, los costos de transacción son relativamente elevados
En resumen, el elemento adverso que dificulta el acceso de los sectores de menores
ingresos a los servicios financiero del sistema bancario, en lo concerniente a
las operaciones de depósito es el desinterés de los bancos para
diseñar instrumentos atractivos que permitan atender a este segmento de
la población, debido a los costos de transacción que les generan
en comparación con los bajos volúmenes que manejan por cuenta.
Las familias de menores ingresos ahorran básicamente por precaución
frente a imprevistos, por motivos de transacción y en la actualidad, por
razones de seguridad. Las políticas sociales de educación y vivienda
no constituyen un factor que estimule a las personas de menores ingresos a desarrollar
el hábito del ahorro para satisfacer sus aspiraciones de adquirir una vivienda
y procurarles una mejor educación a sus hijos.
En la última década, se multiplicó el número de instituciones
dedicadas a las microfinanzas, que han desarrollado tecnologías apropiadas
para manejar créditos al menudeo, donde la cercanía con el cliente
es un elemento básico para el éxito de sus operaciones. Esto último
puede convertirse en un factor clave para que dichas instituciones amplíen
sus operaciones al ámbito de la movilización de ahorro. La expansión
de estas operaciones podría contrarrestar parcialmente el desinterés
mostrado por los bancos por manejar depósitos pequeños, de tal forma
que los hogares de menores ingresos puedan contar con opciones institucionales
para abrir cuentas de ahorro, con una menor brecha entre la tasa activa y la tasa
pasiva.
Por: Econ. Telmo Rojas
CHF - Financiera PROGRESO
