El proceso de globalización de las economías de todos los países,
demanda cada vez con más fuerza, una mejora en los procesos productivos
y a su vez en la calidad de los productos, que permita a los países, regiones
y empresas tener una mayor productividad y competitividad, para la mejora de los
niveles de vida en la población. Bajo este contexto hablaremos de dos procesos
estratégicos y modernos de gestión productiva y empresarial que
permiten trabajar de manera organizada e involucrar a los principales actores
del desarrollo: los cluster y las cadenas productivas.
Un cluster se define como la aglomeración de empresas relacionadas y
altamente eficientes, asociadas en un campo particular y geográficamente
unidas por prácticas comunes y complementarias. Agrupa a proveedores
de materiales, insumos, maquinaria e información; así como a las
instituciones financieras, compañías e industrias relacionadas
o secundarias. Incluye también a fabricantes de productos complementarios,
proveedores de infraestructura especializada, al Gobierno y otras instituciones
que suministren capacitación especializada, educación, información,
investigación y apoyo técnico; además de asociaciones comerciales
y gremios empresariales. Se identifican tres tipos de cluster, clasificados
de acuerdo con el grado y la forma de adquirir eficiencia colectiva; los de
supervivencia, de producción diferenciada en masa y los transnacionales.
Según el especialista en comercio exterior, José Hernández
C., la consolidación de cadenas productivas se asocia a la formación
de los cluster, que permiten a las empresas que las integran crear una ventaja
competitiva sostenible mediante factores especializados. De este modo, las empresas
cluster se favorecen con la eficiencia colectiva (por acciones conjuntas o economías
externas) gracias a los vínculos estrechos de colaboración, mejor
comunicación, presiones mutuas y aprendizaje constante.
A nivel nacional, el Instituto Peruano del Algodón (IPA) fue el primer
cluster productivo que impulsó la Comisión para la Promoción
de Exportaciones (PROMPEX), en colaboración con el sector privado. La
asociación involucra a 60 industrias del rubro de confecciones, tejidos,
desmotadoras y empresarios agrícolas; cuyo objetivo es impulsar el desarrollo
del algodón haciéndolo rentable para todos los miembros de la
cadena, desde el productor hasta el usuario final; elevando la calidad del Tangüis
y el PIMA, su competitividad internacional y, por tanto, la rentabilidad de
los confeccionistas y productores. De igual modo, abarcando desde las curtiembres
hasta los talleres para los productores está la Corporación de
Cuero y Calzado, otro cluster. Con el respaldo de entidades promotoras locales,
la cooperación internacional y el Programa Pro Calidad, el cluster opera
desde la meseta del Bombón (Junín) –donde busca promover
la utilización del cuero del ganado ovino- hasta la denominada mesa de
concertación, con las pequeñas empresas del calzado. Este cluster
es la mejor muestra de un efectivo proceso de sustitución competitiva
de importaciones, al buscar que el abastecimiento de la industria exportadora
provenga de insumos nacionales, pero en forma competitiva.
Dentro de la Región Piura, encontramos el caso de los productores bananeros
del Valle del Chira que desde hace unos años, con el apoyo del Ministerio
de Agricultura, promueven la producción de banano orgánico con
calidad de exportación. La zona bananera se concentra en los distritos
de Querecotillo, Salitral y zonas aledañas de la provincia de Sullana,
cuya actividad se inició a mediados de la década del '70. Cuentan
con un Plan de Inversión para la Producción y Exportación
del Banano Orgánico de la Margen Izquierda del Valle del Chira, elaborado
por el Consorcio PROBANOR, para la exportación de banano por cinco años
(2001–2005) y en el que se establece las inversiones de cada agente partícipe
de la cadena productiva: Empresarios productores, empresarios exportadores y
Ministerio de Agricultura.
Asimismo, en la región vienen operando cadenas productivas promovidas
por el MINAG así como por otras instituciones . Dentro de las promovidas
por el MINAG encontramos: Algodón Pima en los Valles del Chira y Bajo
Piura con la participación de productores, municipalidades, proveedores,
centros de investigación agraria y empresas textiles como Textil Piura
y Creditex. De Limón, Ají Tabasco y Banano Orgánico en
el valle del Chira con el aporte de asociaciones de productores, proveedores
y empresarios; de Mango en el valle de San Lorenzo; y otros productos como granadilla
en la Sierra de Piura y Panela Granulada en Huarmaca. Promovidas por otras instituciones
encontramos también para el Algodón Pima en los valles del Chira
y Bajo Piura con la participación de ONG´s, proveedores, productores
y empresas textiles; de Pimiento Piquillo en el Alto Piura; Maíz Amarillo
Duro en el Bajo y Alto Piura; Arroz en el Bajo Piura y de Café en el
distrito de Canchaque.
El desarrollo de estas experiencias es un paso importante en la búsqueda
de alternativas de solución a los principales problemas de la agricultura
en la región y el país; sin embargo, aún persisten problemas
“comunes” en el sector que impiden alcanzar una agricultura organizada,
sostenible y competitiva. El trabajo de cluster y cadenas productivas es una
propuesta de solución a ello que necesita fortalecerse y promoverse tanto
para cultivos “estrella” de la región, como para la gran
variedad de cultivos alternativos que nos permite producir la tierra piurana.
1* Oficina de Información Agraria de Piura
Luis Albirena Eyzaguirre
CIPCA
Publicado en Diario El Tiempo
12 de Agosto del 2004
