Región Arequipa

Derrotero Histórico


Sello de la Historia

 

 

 

 

HISTORIA

 

Arequipa y el siglo xx[i]

 

Cesar Delagado diaz del Olmo[ii]

 

1802

  Refundación del Seminario de San Jerónimo. Después de constatar el atraso en la enseñanza y la precariedad de las condiciones en que se imparte, el obispo José Chaves de la Rosa decide reorganizar el Seminario San Jerónimo, dotándolo de rentas, un local adecuado y de un avanzado plan de estudios. De este modo, se convierte en un verdadero centro superior de estudios, donde se formaría una brillante generación de jóvenes, que en su momento asumiría la lucha primero contra el colonialismo, tomando parte decisiva en los diversos movimientos de carácter emancipador, y luego contra el oscurantismo, fundando la Academia Lauretana, el Colegio Independencia y la Universidad de San Agustín.

1804

  Aparece la obra deJuan Domingo Zamácola y Jáuregui, Apuntes para la hÚtoÚa de Arequipa.

1814

Las tropas insurgentes del Brigadier Mateo Garda Pumacahua, después de derrotar a los realistas, ocupan Arequipa ellO de noviembre. Veinte días después aban­donan la ciudad, para hacer frente a las fuerzas del mariscal de Campo Juan Ramírez. En estas circunstancias se une a los rebeldes el poeta Mariano Melgar.

1815

El 11 de marzo se produjo el encuentro en Sicuani, sien­do derrotadas las fuerzas patriotas. Mariano Melgar, hecho prisionero, fue fusilado al día siguiente.

1821

Fundación de la Academia Lauretana de Ciencias y Artes.

1824

Después de la derrota del Virrey La Serna en Ayacucho, la Audiencia del Cusco designa como nuevo Virrey del Perú al Mariscal Pío Tristán, vecino residente en Arequipa. Este, sin embargo, decide desligarse del poder realista, y reconocer el Nuevo Sistema de Gobierno del Perú. El Ayuntamiento de Arequipa, entonces, decla­ra su adhesión a la victoria de Ayacucho, el 30 de diciem­bre.

1825

Aparece el primer periódico: «La primavera de Arequipa o mañanas de su independencia», donde se publica una copia de la Capitulación de Ayacucho.

En mayo del mismo año, el Libertador Simón Bolivar hace su ingreso triunfal en la ciudad.

1827

El 15 de julio se crea el Colegio Nacional de Ciencias y Artes de la Independencia Americana.

1828

El 11 de noviembre se funda de la Universidad del Gran Padre San Agustín.

1831

Habiéndose fugado del monasterio de Santa Teresa, la monja Dominga Gutierrez de Cossío, en un sonado proceso judicial, como signo de los nuevos tiempos, logra hacer reconocer su derecho a la exclaustración.

1833

Buscando también su reintegración a la sociedad, Flora Tristán llega desde Francia, donde la muerte del padre, Mariano Tristán, el hermano menor del Mariscal Pío Tristán, la había condenado desde niña al abandono. Inspirada en el recuerdo de este viaje, escribiría luego el libro Memorias de una paria.

El nuevo cementerio de la Apacheta se inaugura con el retorno de los restos mortales del poeta Mariano Melgar.

1834

Arequipa entra de lleno en la agitada vida republicana del país, apoyando al presidente constitucional, el general José Luis Orbegoso, derrocado por otros militares de las guerras de la independencia, los generales Agustín Gamarra y Pedro Bermudes. La ciudad se apresta a la lucha alzando un ejército, que vence a las fuerzas enviadas en su contra, pero que sucumbe en un segundo encuentro. Arequipa cae en poder de los generales usurpadores. Poco tiempo después, un nuevo levantamiento popular pone fin a la ocupación.

1835

Situada en la encrucijada entre el Alto y Bajo Perú, escindido por Bolívar con la creación de la República de Bolivia, Arequipa se pronuncia por la formación de la Confederación Peruano-boliviana. Empeñada la lucha, apoya al general Santa Cruz, quien derrota a Gamarra en Yanacocha, cerca del Cusco, el 13 de agosto. Uno de los más fervientes partidarios de la Confederación fue el Deán Juan Gualberto Valdivia, caudillo de sotana si los hubo en Arequipa, que escribió después las apasionadas Memorias sobre las Revoluciones de Arequipa.

1836

Enemigo de muerte de la Confederación, el general Felipe Santiago Salaverry, habiéndose proclamado Jefe Su­premo de la República, marcha sobre Arequipa, donde se enfrenta a Santa Cruz. Este es derrotado primero en Uchumayo, el 5 de mayo, pero dos días después alcanza el triunfo en Sacabaya. EI18 de febrero, Salaverry es fusilado en la Plaza de Armas.

Luego de sancionar la división de los estados Nor-Pe­ruano y Sur Cruz. Pío Tristán es nombrado Secretario General del Consejo de Ministros del Estado Sur-Pe­ruano. Peruano, se establece formalmente la Confederación Peruano-boliviana, bajo la égida del general Santa Cruz.

1837

Sintiéndose amenazado por la Confederación, Chile le declara la guerra. Una fuerte expedición desembarca en Islay, atraviesa el desierto y ocupa la ciudad. Santa Cruz, que acude en su defensa, logra cercar a la fuerza expedicionaria chilena y hacerla capitular. Firma la paz y permite que el ejército invasor abandone el país, con sus armas y bagajes completos e intactos. Tremendo error, porque un año después las mismas fuerzas caerían sobre Lima, y poco tiempo después, en la batalla de Yungay, con el apoyo de militares peruanos encabezados por Gamarra, le darían el golpe de muerte a la Confederación.

1841

El primer día del año, Arequipa se subleva contra el Presidente Gamarra, y proclama al Prefecto de la ciudad, el general Manuel Ignacio Vivanco, Jefe Supremo de la República. Este cae de sorpresa sobre las tropas del gobierno, mandadas por el general Ramón Castilla, logrando vencerlas en la batalla de Cachamarca, un pueblito al pie del Misti, el 25 de marzo. El Jefe Supremo, sin embargo, desdeña marchar él mismo con todas sus fuerzas en persecución del enemigo, que rehaciéndose logra caer de sorpresa sobre sus perseguidores, derrotándolos completamente.

Perdido su ejército, Vivanco huye, y Gamarra entra sin mayores problemas en la ciudad. Poco tiempo después este último muere en su ley, como tantos otros caudillos militares formados en la escuela de las guerras de la Independencia, cuando intentaba invadir Bolivia, en la batalla de Ingavi.

1842

Muerto Gamarra no tardaron en alzarse otros caudillos militares, que comenzaron a disputarse el poder. El general Gutierrez de la Fuente se hace fuerte en el sur, y el general Torrico en el norte. Enfrentados en Agua Santa, cerca de Ica, el 17 de octubre, es derrotado el segundo de ellos en una pintoresca batalla.

1843

En febrero, el pueblo y la guarnición de Arequipa se levantan en armas y proclaman al general Vivanco Supremo Director de la República. Un mes después, Vivanco y sus fuerzas llegan a Lima y se imponen sin disparar un solo tiro.. En agosto, sin embargo, el Supremo Director tiene que hacer frente a nuevas rebeliones militares, la primera dirigida por los generales Torrico y San Román, que es rápidamente sofocada; y la segunda, comandada por los experimentados generales Domingo Nieto y Ramón Castilla, que con una pequeña fuerza logran derrotar a las tropas de línea de Vivanco.

1844

Perdido todo el sur, Vivanco se retira a su fiel Arequipa, adonde viene a buscarlo Castilla. El encuentro se produce en Carmen Alto, el 22 de julio. Derrotado Vivanco huye a Chile.

1845

  Castilla asume la Presidencia de la República.

1851

En competencia con Vivanco, José Rufino Echenique, con el apoyo de Castilla, gana las elecciones para la presidencia de la República. Al día siguiente de su proclamación, se produce un motín popular en Arequipa.

1854

Caudillista a su manera, Arequipa comienza a conspirar contra el gobierno de Echenique. Los vivanquistas son los más activos, pero como su jefe se halla deportado en Chile, ponen a la cabeza del ejército sublevado al general Castilla. Cuando Vivanco llega a Arequipa, y encuentra a su enemigo Castilla dirigiendo el movimiento rebelde, se pone del lado de Echenique. Junto al general Trinidad Morán, ataca entonces la ciudad. Los defensores de Arequipa rechazan y vencen a las fuerzas del gobierno, Vivanco es herido por los mismos que tantas ve­ces se habían batido antes por él, y Morán es tomado prisionero y fusilado, al toque de duelo de la improvisada Marcha de Morán.

Guerrero, leal y caballeros(;, Morán era un general venezolano que, después de las guerras de emancipación, se quedó en Arequipa donde se casó y murió.

1855

Los rebeldes finalmente vencen a las fuerzas del gobierno en la batalla de La Palma, en las inmediaciones de la capital, el 5 de enero. Los «Libres de Arequipa», una pequeña tropa de entusiastas jóvenes mistianos, tuvieron aquí una destacada actuación. Castilla se convierte en Presidente Provisorio.

1856

El 31 de octubre, Arequipa, el «León del Sur», se levanta en armas contra el gobierno de Castilla. Vivanco, devuelta la confianza del pueblo de Arequipa, encabeza esta lucha, que resultó ser la más ardua y sangrienta que registra la historia de las guerras civiles que desgarraron al país en estos tiempos revueltos.                        .

1857

Con el apoyo de la escuadra, Vivanco marcha sobre Lima, pero no consigue su objetivo de capturar la capital y vuelve derrotado a Arequipa. La ciudad se apresta para dar la lucha en su propio suelo. En junio empieza el asedio. Con frenético entusiasmo, la ciudad se prepara para la defensa. El ánimo combativo del pueblo se expresa en la consigna «Vencer o morir», que enarbola en sus artículos periodísticos el escritor Hipólito Sanchez, y en las rutilante s estrofas del bardo popular Benito Bonifaz. Con Vivanco a la zaga de los acontecimientos, el mismo pueblo arequipeño se erige en caudillo, un caudillo colectivo.

Venid a Arequipa, preguntad qué crimen, qué desorden, ha manchado el honor de nuestra causa: recorred a todas horas nuestras calles y os admiraréis de la calma y serenidad que reina entre un pueblo armado que desafía la muerte y que agitado por las pasiones en delirio, sólo se inflama y ruge a la vista del enemigo. Aquí no hay legiones alistadas, ni se necesitan capas militares, porque todo ciudadano es soldado de la patria y porque a la primera campanada de alarma se lanzan todos al combate rebosando de felicidad y con una vehemencia que parece fuera a conquistar los tesoros del mundo o a recibir la corona de un imperio..

Hipólito Sánchez Trq¡illo

  El 29 de junio se produce en el pueblo de Yumina un primer encuentro entre sitiadores y sitiados, favorable a estos últimos. Esta victoria le vale posteriormente a Vivanco el título de Mariscal de Yumina, que a su pesar el pueblo se lo impone. En julio, Castilla se hace cargo personalmente del asedio. Establece su cuartel general en lo alto de Sachaca, donde emplaza la artillería pesada, con la que bombardea la ciudad, que responde hostigando al enemigo con incesantes incursiones de paisanos armados. Estos tienen incluso su propio batallón, llamado «Columna Inmortales», formado por trescientos artesanos al mando de Javier Sánchez.

¿Los veis lanzándose a la pelea

con la serenidad de los valientes?

Son los hijos del Misti, los ardiente

soldados del honor.

¿Los veis marchar con la cabeza erguida

en busca de la gloria o de la muerte?

Son los hijos del Misti, los de fuerte

y noble corazón.                        .

¿Los veis allí pasadas las trincheras

cómo sus líneas en el campo tienden?

 Son los hijos del Misti, que defienden

el doméstico hogar.

¿Los veis en el combate cual despliegan

al ruido del cañón tanta osadía?

Son los hijos del Misti, los que un día

la patria salvarán

Benito Bonifaz

1858

Después de ocho meses de asedio, Castilla decide atacar. El 6 de marzo se inicia el asalto final. Dos divisiones acometen por el norte, defendido por los «Inmortales» y un regimiento de línea. Se combate durante todo el día, las trincheras se convierten en formidables obstáculos para el enemigo. Benito Bonifaz cae en el famoso fuerte Malakof, junto con todos sus defensores. Al llegar la noche, Castilla no ha avanzado mucho y cuenta ya con mil setecientas bajas.

«Al amanecer del domingo 7 de marzo, refiere Jorge Basadre, reanudó Castilla su ataque, mientras los arequipeños que no había comido ni bebido y que te­nían sus municiones casi agotadas, sostenían el combate. En la acequia de Santa Rosa la sangre corrió como agua y hubo combatientes que se arrojaron a beberla. A las diez de la mañana fueron asaltados la trinchera y los muros de Santa Teresa. La columna «Inmortales» íntegra cayó muerta sin retroceder. A las once y treinta de la mañana, los vencedores estaban en la Plaza de Armas. Vivanco escapó una vez más a, Chile».

Para castigar a la altiva Arequipa, Castilla la rebaja a provincia; pero poco después se restablece su condición de departamento.

1860

Se funda el periódico La Bolsa, verdadera expresión del periodismo local de toda esta época.

1861

El 12 de abril nace la novelista María Nieves y Bustamante, que, en su libro Jorge o el hú'o del pueblo narra esta gesta heroica de Arequipa.

Muere el poeta y matemático arequipeño Wenceslao Miguel Garaycochea, que escribió un célebre tratado sobre cálculo binomial.

1865

Indignado contra el gobierno de Juan Antonio Pezet, que había cedido a las amenazas de la escuadra española que por entonces incursionaba en las costas del pacífico, el pueblo de Arequipa se levanta en armas y, como en los tiempos de Echenique, inicia la larga marcha sobre la capital. Derrotado finalmente Pézet, los jefes militares imponen la dictadura de Mariano Ignacio Prado, que cumple con declarar la guerra a España.

1866

  El 2 de mayo, la escuadra española bombardea el puerto del Callao, con intención de reducirlo a cenizas, como poco tiempo antes había hecho con el de Valparaíso; pero la tenaz resistencia peruana obliga a los barcos españoles a retirarse para siempre de las aguas del Pacífico.

1867

Al grito de ¡Viva la religión! se inicia el 11 de septiembre una nueva revolución en Arequipa, esta vez contra la Constitución liberal proclamada por el Congreso Constituyente y el Presidente Provisorio Mariano Ignacio Prado, a quien dos años antes había ayudado a encumbrarse en el poder. Un mes después las fuerzas del gobierno, pertrechadas con los equipos de ataque más adelantados de la época y al mando del vencedor de la escuadra española, desembarcan en Islay y marchan sobre Arequipa. El 19 de noviembre las tropas del gobierno atacan la ciudad, pero son rechazadas con grandes pérdidas. El 27 de diciembre, Prado emprende un último ataque desesperado, pero el valor fanático de los arequipeños que luchan por Cristo y la religión, lo obliga a retroceder. De retorno a Lima, Prado renuncia a la presidencia. Esta fue la última gran revolución de Arequipa, que hasta entonces había sido «la pistola que apuntaba al corazón de Lima».

1868

El 20 de enero, el general Pedro Diez Canseco, caudillo de la revolución, asume la Presidencia de la República. Durante su breve gobierno realiza dos de las demandas por las que se había batido a muerte el pueblo arequipeño, una referida a los fueros de la religión católica, aboliendo la «impía» Constitución liberal; y la otra relacionada más bien con los intereses económicos de los comerciantes laneros, impulsando la construcción del ferrocarril entre Arequipa y la costa.

El 13 de agosto, un violento terremoto, de 8 minutos de duración, destruye la ciudad, que tiene que ser íntegramente levantada de nuevo. El Prefecto de la ciudad comunica el hecho al Ministro de Gobierno en los siguientes términos dramáticos: «Bajo la impresión del horror y de la más aflictiva situación puedo comunicar a Uds., que Arequipa, la bella y hermosa ciudad no existe».

1870

El último día del año se inaugura el ferrocarril que une Arequipa a la costa. Esto la convierte en una especie de puerto mediterráneo, ya que todos los productos que salen y entran por el muelle de Moliendo pasan necesariamente por la ciudad, en la que tienen su sede las principales casas comerciales dedicadas al próspero negocio de la exportación lanera.

1871

El 12 de octubre se instala el Club de Arequipa, con 70 accionistas, bajo la presidencia del ciudadano inglés Emilio Petersen.

Se crea el primer banco de la ciudad, el Banco de Arequipa que emite sus propios billetes.

1872

Herederos de una larga tradición levantisca, los alumnos del Colegio Independencia se sublevan contra las autoridades del plantel al no concedérseles asueto por los tres días festivos del Aniversario de la Proclamación de la Independencia. La revuelta juvenil desemboca en graves desórdenes, que son severamente reprimidos. Compitiendo con la chica, la bebida típica nativa, comienza a producirse cerveza en la fábrica de la «Cervecería Alemana».

1874

Aparece en Lima la primera edición de la obra histórica de Juan Gualberto Valdivia: Memorias sobre las Revoluciones de Arequipa desde 1834 hasta 1866.

1875

El 14 de marzo se inaugura el Ferrocarril Urbano de Sangre, que ofrece servicio de transporte público de pasajeros y de carga entre la Plaza de Armas y la Estación, en vehículos descubiertos tirados por caballos, mulas o asnos.

1876

Entra en funcionamiento el Ferrocarril Trasandino, que une Arequipa con la sierra, consolidando así su posición de eje comercial de la región sur.

Se inicia en Arequipa el deporte de las carreras de caballos con participación principal de la colonia inglesa. La población de la ciudad es de 33 112 habitantes.

Previendo una inminente invasión Arequipa se atrinchera como en los tiempos de las luchas caudillistas. Con el mismo ardor se dispone también a enviar refuerzos al Primer Ejército del Sur, que había tomado posiciones en Tacna para presentar batalla al poderoso ejército chileno. Nombrado jefe provisional de las tropas acantonadas en la ciudad, el coronel arequipeño Isaac Recavarren trata de apurar los preparativos para salir de inmediato a hostilizar a los chilenos. Pero esta pre­mura le resulta sospechosa al Prefecto pierolista González Orbegoso, que lo releva del cargo y lo reduce a prisión. Tiene que llegar de Lima el coronel pierolista Segundo Leiva para que el Segundo Ejército pueda ponerse recién en marcha, logrando llegar a duras penas hasta la Cuesta de Bronce, en las cercanías de Tacna, donde se entera que pocos días antes el ejército aliado había sido derrotado por los chilenos. Mientras tanto empiezan a llegar a Arequipa desesperados mensajes telegrafiados desde la plaza de Arica, donde se hallaba sitiada la guarnición peruana, mandada por el coronel Francisco

1877

El 28 de julio se inaugura la Biblioteca Pública Municipal.

1879

El 30 de marzo el pueblo de arequipa, convocado por los estudiantes de la Independencia y de la Universidad, protesta por la ocupación chilena del litoral boliviano y se dispone para la guerra.

Rotas las hostilidades, la escuadra chilena bloquea el puerto salitrero de Iquique, incendia Pisagua y, el 17 de abril, bombardea el puerto de Mollendo.

El 21 de mayo la escuadra peruana inicia las operaciones rompiendo el bloqueo de Iquique, pero pierde en la acción una fragata blindada. Reducido el poderío de la escuadra peruana prácticamente al de un solo blindado, el monitor Huáscar, al mando del Almirante Miguel Grau, éste consigue contrarrestar a la poderosa armada chilena, que finalmente logra darle caza el8 de octubre, frente a punta Angamos.

El 2 de noviembre el ejército chileno toma por asalto el puerto de Pisagua, en cuya defensa destaca el valor del coronel Isaac Recavarren y del batallón Gendarmes de Arequipa, que perece casi por completo.                        .

A fines de diciembre y luego de enconadas batallas, los chilenos se apoderan de toda la provincia peruana de Tarapacá y comienzan a preparar el ataque final contra el ejército aliado peruano-boliviano acantonado en Tacna.

1880

El 25 de abril los chilenos desembarcan en el puerto de 110, pocos días después una avanzada asalta el puerto de Moliendo. En la creencia de que el objetivo del enemigo era tomar Arequipa, un contingente de tropas del Segundo Ejército del Sur, reforzado por un cuerpo de voluntarios, se desplaza a Tambo para cortarle el paso a la ciudad, mientras el resto se dirige a marchas forzadas a Moliendo. Los chilenos, al saber que desde Arequipa !mn salido en su búsqueda numerosas fuerzas, vuelven a embarcarse, luego de saquear y reducir a cenizas el puerto.

Previendo una inminente invasión Arequipa se atrinchera como en los tiempos de las luchas caudillistas. Con el mismo ardor se dispone también a enviar refuerzos al Primer Ejército del Sur, que había tomado posiciones en Tacna para presentar batalla al poderoso ejército chileno. Nombrado jefe provisional de las tropas acantonadas en la ciudad, el coronel arequipeño Isaac Recavarren trata de apurar los preparativos para salir de inmediato a hostilizar a los chilenos. Pero esta premura le resulta sospechosa al Prefecto pierolista González Orbegoso, que lo releva del cargo y lo reduce a prisión. Tiene que llegar de Lima el coronel pierolista Segundo Leiva para que el Segundo Ejército pueda ponerse recién en marcha, logrando llegar a duras penas hasta la Cuesta de Bronce, en las cercanías de Tacna, donde se entera que pocos días antes el ejército aliado había sido derrotado por los chilenos. Mientras tanto empiezan a llegar a Arequipa desesperados mensajes telegrafiados desde la plaza de Arica, donde se hallaba sitiada la guarnición peruana, mandada por el coronel Francisco

1881

El 17 de enero los chilenos, luego de rebasar las líneas de defensa puestas a su paso, toman la capital.

Hallándose Lima ocupada por el enemigo y el Presidente Carcía Calderón preso en Santiago, el Vice­presidente Lizandro Montero asume el gobierno y se establece en Arequipa. Su objetivo era continuar desde aquí la guerra y firmar una paz decorosa, pero al final no hizo ni lo uno ni lo otro. Porque mientras otros asumían estas cargas, el general Cáceres dando batalla al enemigo en la sierra central, y el general Igle­sias haciéndole guiños en el Norte, el Contra Almirante Montero en Arequipa hacía de figurón de proa presidiendo todo género de actos públicos: procesiones, clausuras de colegios, misas de fiesta, retretas, revista de tropas y demás, durante sus catorce meses de gobierno.

Por esta época las peleas de toros, en su escenario rural, se convierten en espectáculo público. El periódico LA BOLSA, en su edición del 1 O de mayo, registra el surgimiento de esta nueva afición, que pronto haría camino en el corazón de los arequipeños.

1883

Habiendo derrotado a Cáceres y firmado la paz con Iglesias, los chilenos se dispusieron a caer finalmente sobre Arequipa, entre otras cosas para cobrarse la humillante derrota que habían sufrido aquí en tiempos de la Confederación Peruano-boliviana. Pero Montero no estaba para esperados. Apenas supo que el enemigo se acercaba hizo replegar sus fuerzas, para luego ordenar la retirada general del ejército al interior del país, dejando en la estacada a los defensores de la ciudad, que lo corrieron a tiros. Resultando inútil toda resistencia, se firmó el acta de rendición en Paucarpata, en el mismo lugar donde 46 años antes el Almirante chileno Blanco Encalada había capitulado con Santa Cruz, después de rendirse sin ofrecer la menor resistencia. El 29 de octubre, hacia las nueve de la noche, el ejército chileno entra casi furtivamente en la ciudad y acampa en la Plaza de Armas.

El 21 de diciembre las tropas de ocupación se retiran de la ciudad para instalarse en los pueblos aledaños de Tingo, Sachaca y Tiabaya.

1884

El municipio reorganiza la Biblioteca Pública Municipal, saqueada por la turba que se había sublevado contra Montero.

En agosto de este año las tropas chilenas desocupan el departamento de Arequipa y retornan a su país. Apenas lo hacen, estalla una rebelión en Arequipa que derrota a las fuerzas del Presidente Iglesias acantonadas en la ciudad, desconoce el Tratado de Paz y al gobierno de Iglesias que lo firmó, y proclama como Presidente legítimo del Perú al general Andrés Avelino Cáceres. El lro. de octubre hace su entrada triunfal en la ciudad el héroe de la guerra de resistencia.

1885

Habiendo organizado un nuevo ejército, Andrés Avelino Cáceres emprende el 26 de marzo la larga marcha hacia la capital, que termina a fines de noviembre con la caída de Iglesias.

1887

El 23 de septiembre se funda la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa.

1889

Se publica la Lira Arequipeña, que reúne lo más notable de la poesía decimonónica de Arequipa.

1893

Muere el poeta y astrónomo arequipeño Hipólito Sanchez Trujillo, autor del libro Efemérides astronómicas, que contiene cálculos de los movimientos del Sol y la Luna para dos mil años, que han resultado infalibles.

1895

Entronizados los militares pronto cometieron dos errores fatales a los ojos de los arequipeños: entregar los ferrocarriles y el guano de las islas a los ingleses, y meterse con la Santa Iglesia Católica. Así, el 27 de enero el pueblo se subleva contra el régimen de Cáceres y derrota a las fuerzas militares acantonadas en la ciudad.

Durante la refriega, una mujer del pueblo,

Rosa Arenas, pidió un rifle a uno de los

Paisanos que se batían en las calles de la

Ciudad; y habiéndoselo dado, hizo fuego

Sobre el enemigo, muriendo heroicamente

En el combate.

Un veterano, antiguo servidor de la patria,

se presentó en el momento del combate,

armado de un viejo rifle Minié; y aunque

sólo podía hacer fuego con é cada cinco

minutos, permaneció frente al enemigo

todo el tiempo que duró la refriega.

Varios hombres del pueblo, de los muchos

Que sin armas acompañaban a los combatientes,

Esperando que muriese o cayese herido alguno

De sus compañeros para reemplazarlo,

Apoderándose de sus armas, llegó a pagar

a Los que las tenían 40 y 60 centavos por cada

Tiro que les permitían hacen>

Octavio Polar

  1898

Expulsada en tiempos de la colonia, proscrita por los gobiernos republicanos, la Compañía de Jesús finalmente es admitida. En Arequipa funda el Colegio San José.

El 3 de mayo entra en servicio la línea telefónica entre Arequipa y Mollendo.

La víspera del 28 de julio se inaugura en la Plaza de Armas el servicio de alumbrado eléctrico.

Por esta época el inventor arequipeño Pedro Paulet diseña una «girándula motriz», cuyos principios son considerados precursores de la navegación aeroespacial.

1899

A las 12 de la noche del31 de diciembre un grupo de universitarios liberales, en nombre de la secreta Liga de Librepensadores, enciende una inmensa hoguera en la cumbre del Misti saludando el advenimiento del nuevo siglo, mientras varios de sus compañeros reparten en la ciudad unas hojas sueltas en que manifiestan sus deseos de que la razón y las luces iluminen el entendimiento de los arequipeños, para que en el siglo XX puedan conquistar el derecho a ser libres.

1900

El 21 de octubre el Obispo Manuel Segundo Ballón en persona bendice una gran cruz de hierro colocada en la cima del Misti.

En diciembre se desata la tormenta, cuando los liberales y librepensadores salen a las calles y se enfrentan a los conservadores y clericales en las elecciones municipales, que degeneran en gresca. Dejándose arrastrar por la furia del momento, aquéllos apedrean la casa del Obispo, en represalia una turba de mujeres, armadas de cuchillos y piedras, hacen lo propio con la casa de Lino Urquieta, el líder de los liberales, y la emprenden luego contra el local de la Universidad y el del Colegio de la Independencia.

...se ha organizado en esta ciudad un pequeño grupo denominado «Liga Independit:nte» el que, protestando miras políticas y fines patrióticos, no tiene otro objeto, según los revelan todos sus actos, que atacar, herir y escarnecer la Santa Religión que tanto amamos y que profesa este pueblo eminentemente católico.

Dicho grupo no se mueve sino para producir escándalos con tendencias demagógicas, no se exhibe sino vomitando las más soeces injurias contra todo lo santo que los creyentes adoran y veneran, contra dignísimos sacerdotes y personas respetables, habiendo llevado su audacia al extremo de ultrajar la persona del Iltmo. Prelado de la Diócesis Monseñor Ballón, atacándolo a pedradas en su Mismo Palacio Episcopal, cuando ageno a todo asunto a su sagrado ministerio, se encontraba descansando de sus labores del día o tal vez orando por su amada grey, en altas horas de la noche...

Por tanto: ... pedimos, a V.E. la represión de esos actos y todo el amparo y garantías que, como de sincero católico y austero ejecutor de las leyes, confiadamente esperamos obtener de V.E. para la persona de nuestro Iltsmo. Prelado, para el sacerdocio en general y para cuanto constituye un interés para la causa católica.

Unión Católica de Señoras de Arequipa.

(LA BOLSA, 11 de enero de 1901)

1901

En la campaña de junio los conservadores y los jesuitas de levita» sufren una nueva derrota a manos de los libera les y de los incisivos anticlericales, que esta vez se las toman contra el candidato a diputado, que era un canónigo.

«¡CAnónigo! ¡CAandidato!...

Esto si es ¡Por Jehová!

ser una misma persona

un CA después de otro CA

ahora unid las dos sílabas,

¡Sabréis lo que será!.»

  En EL ARIETE

  Aclimatado por los ingleses, el fútbol comienza a ser practicado por la juventud dorada arequipeña, y ¡de qué manera! LA BOLSA del11 de marzo da cuenta de uno de estos primeros partidos de fútbol jugados al pie del Misti, de cinco horas de duración.

Dando inicio también al proceso de expansión urbana, el Municipio abre la avenida Siglo XX.

1902

El 01 de julio los trabajadores del ferrocarril, azuzados por los liberales, se declaran en huelga exigiendo aumento de salarios, que sin más lo consiguen. Queriendo seguir sus pasos los trabajadores del ferrocarril de Mollendo hacen lo propio, pero esta vez la fuerza pública entra en acción y los masacra.

1904

En abril es encarcelado Lino Urquieta, el líder de los liberales, tres meses después logra fugar a Bolivia. Poniéndose en el lugar del ausente, un bardo anónimo canta su «Despedida» en un sentido yaraví.

«Ya me voy a una tierra lejana

a un país donde nadie me espere,

donde nadie sepa que yo muera,

donde nadie, por mí, llorará.

¡Ayl que lejos me lleva el destino,

como a hoja que el viento arrebata

¡ay de mí! tú no sabes ingrata

lo que sufre este fiel corazón

  Estos ojos llorar no sabían

el llorar les parecía locura,

hoy, pues, lloran su triste amargura

de una sola y ardiente pasión.

 

Bajaré silencioso a la tumba

a embargar mi perdido sosiego

de rodillas, mi bien, te lo ruego

que a lo menos, te acuerdes de mí».

  1905

Alzándose en contra de la Iglesia Católica, surge el primer movimiento autonomista religioso, que da lugar a la creación de la Iglesia Evangélica Independiente de Arequipa, promovida por el potentado local Eduardo Forga Selinger.

A la plaga de los «masones», «impíos», «herejes» y «descreídos», vino a sumarse la de la peste bubónica. Para instalar el lazareto se elige entonces un lugar apropiado, propiedad de la Iglesia. Pero el Obispo Manuel Segundo Ballón, el que había puesto una cruz en el Misti y en todos los cerros que dominaban los pueblos vecinos, con el pretexto de que necesitaba una licencia pontificia, se niega tajantemente a entregada. Los liberales organizan entonces un «Mitin Anticlerical» en la Plaza de Armas, que termina en una ruidosa manifestación por las principales calles dando mueras al obispo y a los sacerdotes, condenando la insensibilidad de la Iglesia y exigiendo al gobierno de la República se haga respetar por los frailes. Pocos días después, efectivamente, un piquete prefectural, siguiendo órdenes emanadas de la Capital, toma el lugar a la fuerza y lo destina a lazareto. Habiendo nacido en Arequipa el Obispo Ballón tuvo que renunciar al cargo y abandonar para siempre la ciudad.

  1906

El primero de mayo el Centro Social Obrero, dirigido por el radical Francisco Mostajo, organiza por primera vez en la ciudad la Fiesta de los Trabajadores.

1907

El 21 de noviembre los estudiantes de la Universidad Menor de San Agustín, ganados por la prédica liberal, se declaran en huelga, «en cuanto a sus tareas escolares», exigiendo el nombramiento de los catedráticos por concurso público, voz y voto de los estudiantes en los órganos de gobierno universitario, enseñanza modernizada con los últimos adelantos de la ciencia, tolerancia de ideas en el claustro. EI19 de diciembre, cuando la argolla de catedráticos conservadores pretende imponedes un rol de exámenes, que en esa época eran orales, públicos y con Programa publicado, los estudiantes toman el local universitario, remachan los portones con herrajes, izan en el mástil una bandera rqja y, para entretenerse, cuelgan del balcón un trapecio. Entonces la universidad, que contaba con poco más de doscientos estudiantes y una veintena de catedráticos, era una institución medieval, pero de un medioevo de aldea, como dice Francisco Mostajo.

1910

El artesano arequipeño Alejandro Cervantes construye un pequeño aeroplano que logra volar a trechos.

1913

Se inaugura el tranvía eléctrico.

Hace su aparición el primer automóvil, un Ford que logra franquear las escalinatas del atrio de la Catedral.

1914

La Gran Guerra da lugar a la expansión del negocio lanero, que re fuerza la posición de Arequipa como plaza comercial.

1916

Se publica la revista Aquelarre, que reúne a los poetas modernistas, como Percy Gibson, Renato Morales y César «Atahualpa» Rodríguez.

1917

Población de Arequipa: 44 209.

1919

El 5 de julio los estudiantes de la Universidad de San Agustín, sumándose al movimiento continental de Reforma Universitaria, se declaran en huelga exigiendo la renovación de los métodos de enseñanza y la remoción de los malos catedráticos.

Los trabajadores, por su lado, exigen el cumplimiento de la jornada de ocho horas.

1922

Se inaugura el Hospital Goyeneche, construido con un cuantioso donativo legado por el obispo José Sebastián Goyeneche. Por esta misma época se establece también el Asilo Lira para ancianos, gracias al aporte filantrópico del hacendado cañero Víctor Lira.

1929

La Gran Depresión sume en la crisis económica al país y desestabiliza el régimen dictatorial del presidente Leguía, que durante once años había medrado con el crédito exterior.

1930

El 22 de agosto se subleva en Arequipa el General Sanchez Cerro. Sumándose al levantamiento militar el populacho ataca los talleres del diario católico «El Deber» identificado con la dictadura, toma luego el Conseio y destruye el retrato y el busto del tirano, para terminar saqueando algunos negocios de chinos. Queriendo realizar una revolución dentro de la revolución, los universitarios y los liberales se aprontan a luchar en defensa de la autonomía, tanto de la universidad como de la región. Creyendo llegado el momento de darle el batacazo al centralismo limeño, Francisco Mostajo, el fogoso dirigente liberal, se lanza a las calles invocando al pueblo para que asuma la lucha histórica por la Independencia del Estado Sur. Pronto se propaga por todo el país la bandera de la descentralización. Es la hora de la subversión de las provincias.

1931

El 21 de febrero se produce un nuevo levantamiento en Arequipa, esta vez contra el falso adalid de las provincias y dictador en cierne: Sanchez Cerro. Así podía afirmar un periodista. local: «Arequipa ha librado a Lima de dos tiranías en seis meses».

El 4 de julio se funda la Liga Autonomista en Arequipa, para la defensa de los intereses de la región.

1933

Aparece el grupo literario Sur, que hace del regionalismo su causa, al modo indigenista de Guillermo Mercado (Chullo de poemas), o al estilo pintoresco y folklórico de Manuel Gallegos Sanz (Cantares cholos). En este ambiente de fervor localista surge también la asociación de artistas Are Quepay, que es presidida por el novelista cusqueño Vladimiro Bermejo, versado en temas arequipeños.

En la guerra con Colombia sucumbe heroicamente el aviador militar arequipeño Alfredo Rodríguez Ballón, que luego daría su nombre en Arequipa al nuevo aeropuerto en construcción.

1940

La ciudad celebra sus cuatrocientos años en un momento de bonanza económica, poniéndose al día en materia de arquitectura y urbanismo. Se estrena el Tea­tro Municipal y el Centro Cultural formado por la Biblioteca, el Ateneo y el Coliseo municipales, también el Estadio Melgar, la Cárcel, el Barrio Obrero, el par­que Selva Alegre y las flamantes inst:c1.laciones de la Universidad de San Agustín y del Colegio Independencia. Igualmente, se abren y asfaltan nuevas calles y avenidas, de acuerdo a un Plan Regulador de la ciudad del futuro. Finalmente, se escucha el no menos perdurable Himno de Arequipa, compuesto para la ocasión por el músico Pardo del Valle.

Entonemos, entonemos,

entonemos un himno de gloria;

a la blanca, a la blanca,

a la blanca y heroica ciudad.

Para el Cuarto Centenario de su fundación la población de Arequipa es ya de 82 243 habitantes, casi el doble con respecto al empadronamiento de hace sólo 25 años antes. Este crecimiento demográfico de la ciudad coincide con el desarrollo de la actividad industrial, que se produjo también por esta época en Arequipa.

1945

Se forma en Arequipa el Frente Democrático Nacional, que lleva a la presidencia de la República al ilustre jurista mistiano José Luis Bustamante y Rivero.

1947

El 28 de octubre muere a los 86 años la escritora María Nieves y Bustamante, autora de Jorge el hijo del pueblo, la novela de Arequipa porque asume ese carácter popular, ese compromiso con la existencia colectiva que ha hecho del yaraví de Melgar el símbolo del alma arequipeña. En esto se funda la importancia de la obra de María Nieves, en que retorna el hilo de esta literatura comprometida con la vida componiendo un canto épico que exalta la indomable voluntad de lucha del pueblo arequipeño. Por esto puede decirse que Melgar y María Nieves representan lo más profundo y genuino del fervor nativo, la pasión y el furor del mestizo, la elegía y la épica de la ciudad.

1948

El 27 de octubre un golpe de Estado promovido por el general Manuel Odría termina con el gobierno de Bustamante y Rivero.

1950

El 12 de junio los estudiantes del colegio Independencia se declaran en huelga exigiendo la destitución del Director, el arreglo de los servicios higiénicos, la construcción de campos deportivos y, sobre todo, que se les conceda un mejor trato. Los alumnos toman el plantel y se enfrentan a las tropas del ejército que el Prefecto, Coronel Daniel Mesa Cuadra, había mandado para amedrentarlos, resultando varios de ellos heridos en el encuentro. Indignado ante este hecho inaudito el pueblo se dirige a la Plaza de Armas para manifestar su protesta, pero la policía a caballo carga contra la multitud matando a un obrero. En la lucha que sobreviene mueren dos estudiantes y caen heridos varios obreros y universitarios.

Al día siguiente Arequipa amanece con banderas a media asta en los techos de las casas en señal de duelo. Los trabajadores decretan un paro general. Las tropas patrullan la ciudad. Los insurrectos se atrincheran en el centro y, para impedir que huya el Prefecto, se apoderan de los puentes que conducen al aeropuerto.

  El Prefecto Mesa Cuadra, por su lado, con el fin de evitar un enfrentamiento sangriento, recurre al viejo dirigente liberal Francisco Mostajo para que aplaque y oriente al pueblo enardecido. Con este encargo Mostajo se dirige a la universidad donde el pueblo velaba a sus muertos y, entonces, es todo uno para el veterano luchador ver los cadáveres de las inocentes  víctimas y soltar una arenga a la multitud, que lo aclama como caudillo y lo conduce en hombros al Consejo. Entretanto la turba se había dedicado a saquear el Casino Militar y a atacar los vehículos militares, logrando apoderarse de una buena cantidad de armas. En esta situación la Junta Local, presidida por Mostajo, decide primero por formar una Guardia Urbana, para evitar los excesos del pueblo; y, luego, pedir la renuncia del Prefecto, cosa que no tarda mucho en conseguir.

  Como por aquel entonces en Lima se habla ya de una Junta de Gobierno en el sur, el dictador Odría ordena sin más ni más debelar militarmente la rebelión de Arequipa. Así, el 14 de junio por la tarde, las tropas empiezan a hacer fuego sobre la multitud congregada en la Plaza de Armas. Después de varias horas de lucha desigual, Mostajo intenta establecer un cese al fuego con el jefe de operaciones, el comandante Cerdeña; pero los parlamentarios que envía con este fin son recibidos a tiros, quedando uno malherido y el otro muerto en el sitio. Después de largas discusiones, Mostajo rinde por último la plaza y se entrega prisionero al jefe militar. Al día siguiente son tomados los restantes bastiones de resistencia, quedando para el final el de la Universidad de San Agustín, que es ocupado a las cuatro de la madrugada.

1953

El 27 de marzo muere a los 79 años el caudillo Fran­cisco Mostajo, que tiene un lugar en la historia de la ciudad, junto a Mariano Melgar, que muere luchando por conseguir una sociedad más libre y más justa, que reconociera con todos sus derechos a quienes habían nacido fuera del orden social, aquéllos a quienes él ha­bía dado la posibilidad de expresarse por vez primera con voz propia a través de sus yaravíes, aquéllos valientes hijos del pueblo cuyas heroicas hazañas canta María Nieves, alentando sus más elevados sueños que, en su momento, Mostajo trata de hacer realidad luchando por legitimar la existencia del mestizo, por alcanzar finalmente su derecho de ciudad. En realidad, nada mejor podía hacerse por la ciudad, ya que quien se siente acogido por ella no puede menos de sentirse obligado a reiterar el compromiso que con esta tierra asumieron sus primeros habitantes, cuando dijeron Arequipa, «Aquí me quedo», según Flora Tristán, La Paria, que vivirá siempre en el corazón de los arequipeños. Así contribuye Mostajo a refundar la ciudad, que ya no es blanca sino mestiza.

 

y aquí la tienes siempre joven,

Siempre arrimada a su volcán,

Sin que la noche de los tiempos

La llegue nunca a madurar.

Ella surgió de la plutónica

Marea blanca del sillar

y de su sol y de su cielo,

Formando a tumbos el aduar.

Junto al gran óleo de su campo

Que lo hace más patente el arenal,

Es una mezcla de poeta,

De demagogo y militar.

Mujer en la apariencia, cuando sueña;

Varón en realidad:

Porque sus sueños son la trama

De un turbulento meditar.

Como española fue impetuosa, Como mestiza ¿qué será?

César Atahualpa Rodríguez

1956

En las elecciones generales de este año, en que por primera vez votan las mujeres, Arequipa, aparte de manifestar su rechazo a todo lo que tuviera que ver con Odría, elige como representantes en el Parlamento a un grupo casi local de demócrata cristianos, que propugna la industrialización.

1957

Una grave sequía aumenta la afluencia de inmigrante s, procedentes de los departamentos de Puno y Cusco, y de las provincias altas de Arequipa, que se desparraman por las pampas de los alrededores. Sigue así en forma incontenible la prolongación horizontal de la ciudad.

1958

El 15 de enero se produce un devastador terremoto, que derrumba los antiguos edificios y templos de sillar. (HGA.676)

El 27 de marzo se crea laJunta de Rehabilitación y Desarrollo de Arequipa, que se propone no sólo resarcir a la ciudad de los daños causados por la naturaleza sino también de los males provocados por la postergación económica, asumiendo el objetivo de impulsar su industrialización y desarrollo.

1960

El 13 de enero un nuevo terremoto causa la muerte de 63 personas y cuantiosos daños materiales.

1963

El 15 de diciembre se realizan, después de medio siglo de interrupción, elecciones municipales, siendo elegido alcalde de la ciudad el demócrata cristiano Ulrich Neisser Riess.

1965

Se crea el Parque Artesanal de Arequipa, en el que se instalan 47 talleres artesanales; y el Parque Industrial de Arequipa, con un número menor de fábricas.

1968

El golpe militar del 3 de octubre refuerza el centralismo. La Junta de Rehabilitación y Desarrollo de Arequipa pierde su autonomía, y se interrumpe nuevamente la realización de las elecciones municipales.

1980

Restablecida la elección de alcaldes por voto popular, gana en Arequipa el izquierdista Villalobos Ampuero.

1985

La ciudad cuenta 510 910 habitantes, de los cuales casi 300 000 son inmigrantes. Las calles se llenan de vendedores ambulantes, que en algún momento llegan a 7 550, casi la mitad procedente del Altiplano.

Es elegido como Alcalde Luis Cáceres Velásquez, del Frente Nacional de Trabajadores y Campesinos, de vaga ideología indigenista y origen puneño. Su símbolo es el chullo, especie de gorro, típico de los de la puna.

1990

Se inicia la renovación de la Universidad San Agustín, arruinada por la masificación. De hecho, es la única de las instituciones tradicionales de la ciudad que da mues­tras de cambio.

1995

Por tercera vez el Frente Nacional de Trabajadores y Campesinos se hace cargo del gobierno del Municipio.

1999

El ex rector de la Universidad Nacional de San Agustín, Dr. Juan Manuel Guillén, gana las elecciones para ocupar la alcaldía, por los próximos cuatro años.

 

Nota.


 

[i].Este documento, ha sido extraído de la revista Apóstrofe N° 1, es una revista universitaria de Investigación, su director es el señor Wilard Díaz, marzo 2000, Arequipa

 

[ii].César Delgado Díaz del Olmo es autor de Garcilaso: Diálogo de los mundos (1994) y Hybris. Violencia y mestizaje (1997)

Estos Anales estaban destinados una improbable En­ciclopedia de Arequipa que se publicaría en Europa el próximo año