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Personajes
Notables - Cajamarca
a)
Pedro Gálvez Egúsquiza
Hermano del Héroe del Dos de Mayo de 1866. Nacido en Cajamarca
el 30 de abril de 1822, fueron sus padres, el Coronel José Gálvez
Paz, de gran influencia en la historia militar del Perú como era
prócer de la independencia, y doña María Manuela
Egusquiza, colaboradora de la gesta magna, que prestó inapreciables
servicios en la alborada de la República haciéndose acreedora,
junto con su hermana Mercedes, a la distinción extraordinaria que
concedió San Martín a las damas patricias en la memorable
lista publicada por la Gaceta de Lima. Esta dama ilustre, que descendía
del Corregidor del Santa, don Agustín Egúsquiza y de la
distinguida señora Apolinaria Aristizábal, era una heroína
por temperamento y, años mas tarde, prestigió su existencia
con la obtención de la medalla de Bolívar, que le fue concedida
por su esforzada campaña a favor de la Libertad. Pedro Gálvez
se recibió de abogado en 1845 e inmediatamente demostró
su preparación en el colegio de abogados y en la Corte Superior,
convirtiéndose en un maestro de Derecho y en uno de los profesionales
más prestigiosos de aquellos tiempos. Gálvez fue el primer
Decano de la Facultad de Jurisprudencia de San Marcos y Decano del Colegio
de Abogados de Lima. En 1847 fue miembro de la Comisión Reformadora
de los Códigos, Preparó y redactó el Decreto que
abolió el tributo indígena y luego ingresó a la convención
de 1885 como Diputado por Cajamarca, no sin antes haber integrado el Primer
Gabinete del caudillo tarapaqueño como Ministro de Justicia. En
los últimos años vinculó su nombre a todos los problemas
de la Patria. "Gálvez fue honrado como pocos, diligente como
empleado y celosos defensor de los principios liberales de la escuela
moderna. Murió en París en 1878, cuando era ministro del
Perú en Londres.
b) José
Gálvez Egúsquiza
Nació en Cajamarca el 17 de marzo de 1819. En 1855 fue nombrado
Rector del Convictorio de San Carlos, introduciendo considerables reformas
en su enseñanza. Pasco y Cajabamba lo eligieron su Diputado a la
Convención Nacional de 1855 y ésta, al instalarse el 13
de julio, lo eligió su Secretario, reeligiéndolo en las
sucesivas elecciones de 1° de setiembre, 1° de octubre y 1°
de noviembre, desempeñando el cargo hasta el 30 de este mes. En
las de 1° de febrero la Convención lo eligió su Presidente,
cargo que desempeñó hasta el 28 del mes referido, habiendo
sido reelegido presidente hasta en dos oportunidades más. Formó
parte de la Comisión Codificadora del Código Penal en 1857
y fue Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lima.
En 1865
fue, nombrado Secretario de Guerra. En tal carácter organizó
la defensa del Callao contra la escuadra española y murió
heroicamente, en la Torre de la Merced, el 2 de mayo de 1866.
c) Miguel
Iglesias
Su nombre completo fue Miguel Iglesias Pino de Arce. Nació en Cajamarca
en el año 1830 y falleció en Lima en el año de 1909.
Hijo de Lorenzo Iglesias Espinaca y Rosa Pino de Arce. Se desposó
con Concepción Posada. Dejó sus estudios universitarios
para dedicarse a la agricultura. Fue Prefecto de Cajamarca en dos ocasiones
1865-68 y 1872-73. Durante la Guerra del Pacífico apoyó
a Piérola y tuvo destacada actuación en la defensa del Morro
Solar durante la batalla de San Juan (13/1/1881). Fue presidente de la
República durante del período 1882-85. Firmó el Tratado
de Ancón (1883) que puso fin a dicho conflicto.
d) Vicente
Pita Barrantes
Periodista batallador y mordaz, fue don Vicente Pita, Cajamarquino de
origen. Hijo del cura Tadeo Pita y de la señora Barrantes. Hizo
sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de San Ramón. Dedicado
desde sus años mozos al periodismo, se caracterizó por su
beligerancia y las enconadas campañas que sostuvo para imponer
sus ideas utilizando el sarcasmo y atacando implacablemente a sus contendores
ocasionales. Esta circunstancia, unida a la de carácter irreductible,
lo convirtieron en un temible adversario, que no rehuía el combate
y, antes bien, lo buscaba con empeño. Como escritor se distinguió
por la firmeza de sus ideas, la fidelidad de sus campañas y la
esperanza de sus réplicas, encaminadas casi siempre al bien y la
prosperidad de Cajamarca. Fue primero director del periódico "La
Palanca" y se distinguió por sus campañas de bien público.
Fundó posteriormente "El Badajo", llamado así
para demostrar su antagonismo con los periodistas de la "Campana",
a los que combatió con saña y enardecimiento, pero diciendo
siempre su palabra severa y sin reticencias. Como redactor del "Anuario
Cajamarquino" ha dejado a la posterioridad interesantes apuntes sobre
historia y geografía, que puede adolecer de errores superficiales
de forma y veracidad; pero que siempre son útiles por su rareza
y originalidad.
e) Toribio
Casanova López
Nació en la ciudad de Cajamarca el 29 de abril de 1826, en la casa
54 de la calle Huaraz (hoy Jr. José Galvez), del matrimonio de
don Cipriano Casanova y Doña Manuela López. La sociedad
de Cajamarca ha recogido con cariño, y conserva con respeto, el
nombre y el recuerdo de la familia de don Toribio Casanova. Era una de
esas familias patriarcales, de las que tantos ejemplos ofrecía
el Perú en los primeros años de República.
En enero
de 1854 estalla en Cajamarca un vigoroso movimiento popular encaminado
a exigir del gobierno la creación política del Departamento,
en virtud de la cual Cajamarca quedaría segregada de la jurisdicción
de Trujillo, a la que había pertenecido desde la época de
la colonia. Era la explosión de un sentimiento colectivo, incubado
desde hacía largos años, pero que para hacerse presente
necesitaba de la acción y la energía moral de los hombres
como el que estamos estudiando. A raíz de este acontecimiento Casanova
es llamado a colaborar en el régimen administrativo de la República,
pero esta situación es transitoria; hombre de principios como es,
no puede transigir con los malos procedimientos y tiene que salir exilado
al Ecuador, no sin antes saborear las amarguras de la prisión en
Casamatas y otros lugares. De regreso a la Patria, Casanova es nombrado
Director de la Escuela Normal de Lima, pero no llega asumir el cargo porque
un acontecimiento nacional reclama su presencia en Cajamarca: el movimiento
de restauración encabezado en Arequipa por el entonces Coronel
don Mariano Ignacio Prado, en 1865. Casanova cree llegado el momento de
prestar sus servicios al país y se incorpora al movimiento con
cuyas líneas políticas se considera identificado. La fascinante
influencia de su persona y la fuerza avasalladora de su palabra inclinan
a Cajamarca a favor de la restauración, y Casanova marcha hacia
Lima, con los poderosos núcleos ciudadanos de Piura, Lambayeque,
y La Libertad, a cumplir con su deber. El Coronel Miguel Iglesias encabeza
y dirige las fuerzas de Cajamarca. En 1867 ocurren graves sucesos en la
República. El Coronel José Balta se levanta en Chiclayo
contra el Gobierno Nacional de Prado e intenta conmover el espíritu
de toda la región del Norte. Casanova, adicto a Prado por convicción
y patriotismo, se yergue en Cajamarca, en defensa de la legalidad, y se
pone inmediatamente al lado del prefecto del Departamento, Coronel Miguel
Iglesias. El 21 de noviembre de ese año se produce una gran refriega
en Cajamarca y son vencidas las fuerzas del Gobierno. Casanova quiere
evitar mayor derramamiento de sangre y sale al balcón de la casa
donde se encontraba con los jefes leales para ofrecer la rendición
de la ciudad, y en los precisos momentos en que enarbolaba un pañuelo
blanco como señal del término de la lucha, una bala le atraviesa
el corazón.
f) Juan
Basilio Cortegana
Figura cumbre de Celendín como "Fundador de la Patria"
y vencedor de Junín y Ayacucho, Juan Basilio Cortesana vio la primera
luz en el esplendor del cielo celendino en un día y mes, no determinados
aún, del año 1801 y en el hogar formado por Dionisio Cortegana
y María Vergara. Sólo sabemos que en la edad de manejar
un rifle, viajó a Trujillo y se enroló en el ejército
español, donde poco tardó en distinguirse y convertirse
en un candidato en potencia para los ascensos militares, tanto que, al
comenzar la acción libertaria del Perú, ya ostentaba sus
charreteras de oficial, con las que ayudó a la causa de la Independencia
Trujillana, cuando el 29 de diciembre de 1820 sacudió la noble
ciudad norteña la tutela de España, bajo la dirección
del Intendente don José Bernardo de Tagle y Portocarrero, Marqués
de Torre Tagle, que valieron a la urbe fundada por Pizarro el honor de
merecer la declaración que en esa fecha memorable se inscribió
en la portada de Mansiche: "TRUJILLO FUE LA PRIMERA CAPITAL QUE EN
EL PERU PROCLAMO LA EMANCIPACION POLITICA", y le granjearon el reconocimiento
del General San Martín, contenido en su proclama del 12 de febrero
de 1821. El Oficial Cortegana, adicto desde el primer instante a la causa
de la libertad, se dirigió a Huaura para ofrecer su espada al libertador
argentino, junto con 322 soldados y dos oficiales más. Esta circunstancia
obligó al caudillo argentino formar el batallón de la "Legión
Peruana de la Guardia", al que fue destinado Cortegana, para luego
tomar parte en diversas acciones y acompañar al Generalísimo
a su entrada a Lima. Asistió a la proclamación de la independencia
el 28 de Julio de 1821, ya con el grado de teniente.
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