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AGRO
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La
Diversidad Agropecuaria de la Costa
Cuando un hombre del siglo de las luces, José Ignacio de Lequanda,
describía a Piura se maravillaba de la prodigalidad de su ecología. Apuntaba
que cuando llegan las lluvias "son tan abundantes que corren ríos por
las calles de los pueblos, e inundando los campos, fundan en su copiosa humedad
aquellos moradores sus riquezas. Recibe la tierra arenosa con tal deseo este
riego, que fecundando las semillas, alegra y engalana la campiña, siendo tanto
su verdor, que sin el penoso afán de la siembra ni el cultivo, se llena su
suelo de melones, sandías, calabazas, arbustos de algodón, flores y yerbas que
después de ser útiles al pasto común, sirven de recreación a la vista y al
entendimiento". Al mismo tiempo analiza cómo con el "auxilio
del cultivo", esta tierra piurana produce con fertilidad "no sólo
para abastecer a sus moradores, sino también para extraer a otros lugares
ajenos a su jurisdicción, los frutos que producen y benefician" .
Observando la distribución de los cultivos de la sierra -trigo, yuca, camote,
cebada, papa, y todo tipo de menestras (arberja, habas, lentejas)- y de los
valles -maíz, arroz, frijoles de varias clases, pimienta verde y seco, achiote,
ajo- concluye "que lo que falta en la parte de los valles, se produce en
los temperamentos de la sierra, auxiliándose mutuamente"[i]
Perspectiva integral que se fue perdiendo en el tiempo. A principio de
nuestro siglo, el enfoque de los estudiosos es distinto; su visión está
empobrecida y menos diversificada a pesar de que permanecen la mayoría de los
cultivos mencionados más arriba. Una nueva dinámica se ha impuesto: el interés
prioritario dado a la agro-exportación. La producción agrícola de los valles
costeños desplaza la de la sierra[ii]
mientras que la transformación tecnológica en la costa se intensifica al rítmo
de la expansión del algodón como monocultivo comercial. Si algún periodista
apunta todavía que "los naturales" del bajo Piura siembran
mezclados todo género de plantas, viéndose la papaya al lado del algodón, el
tamarindo con la caña brava, la yuca al lado del árbol frutal y el maíz con
el algarrobo[iii]", será el algodón
el que focalize el interés de la reciente ciencia agronómica: la mayoría de
los informes, crecientemente especializados, se refieren al "oro
blanco", el algodón[iv].
Sin embargo, a pesar de este sesgo, la serie de trabajos agrológicos de
carácter fundamental publicados en 1902 y en 1906 por Marie ([0997]), Archimbaud
([0991]) y Otero ([1002]) están orientados a evaluar y valorizar el
enorme potencial productivo aprovechando los efectos combinados de las ventajas
climáticas y de las nuevas capacidades de riego. Proporcionan así los
elementos que permiten sustentar un análisis más global de la economía agrícola
regional costeña al mismo tiempo que dibujan las condiciones de la producción
en el umbral de su modernización técnica y comercial[v].
Sin embargo, si centramos nuestra atención en otros cultivos, casi no hubo
estudios específicos en la primera mitad del siglo. Apenas se pueden señalar
las comunicaciones sobre la higuerilla ([1060]), la yuca ([1061]), el plátano
([1062]), el mango ([1065]) y la palta ([1066]) en el Congreso de Irrigación y
Colonización del Norte organizado por Sutton en Lambayeque en 1928; pero se
trataba de notas cortas de carácter semi-periodístico. No obstante, en esta época,
como lo atestiguan las estadísticas del Ministerio de Fomento ([1088]-[1095]),
el arroz empezaba a afirmarse como cultivo comercial alternativo, utilizando la
misma tecnología de riego y las mismas tierras que el algodón. Fue necesario
esperar a la década de los 40 para que el arroz empezara a ser tema de tesis
universitarias (Campbell, ([1055]); Gonzáles Prada, [1058]).
Algunos años más tarde, otros pocos trabajos analizarán la problemática de
la comercialización del limón ([1048] y [1068]; Arévalo, [1052]) y del
café ([1050]).
En la segunda parte del siglo, la modernización del agro costeño y sus
efectos materiales y sociales se transformarán en objeto de investigación por
sí misma, sea analizando de manera global su impacto sobre los sistemas de
cultivos (Collin Delavaud, [1009]), sea estudiando algunos rasgos
particulares como el papel de la mecanización en la organización de la
producción (Mendoza, [1016] y Ordinola [1020] y [1021]) o como
los problemas específicos generados por un uso intensivo del suelo (Gonzáles
Otoya, [1014]) o el impacto de los agroquímicos (Correa y Gómez,
[1076]). Al mismo tiempo, poco a poco se revalorizan enfoques más integrales
orientados a tomar en cuenta un conjunto de factores físicos y humanos en una
perspectiva más equilibrada de desarrollo rural y agropecuario (Dufumier,
[1011]; Pineda [1022]; Revesz y otros, [1024]). Por su lado, Castillo
y San Miguel ([1056] y [1057]) proporcionan una distribución espacial y
una clasificación funcional de los recursos fitogenéticos de la Región Grau.
La ganadería es una actividad que tradicionalmente se desarrolla en
paralelo a la agricultura. Ya Lecuanda señalaba como un importante rubro
al "ganado cabrío, que crían y engordan los hacendados, dueños de los
montes y de los pastos de aquel partido"
y a "la gran cría de mulos, para cuyo fin tienen extensos y
abundantes potreros que no sólo sirven a sus trajines, sino que hacen un
crecido comercio de ellas en el reino, repuntándose por las mulas más finas y
mejores del Perú"[vi].
Por su parte, la estadística de Archimbaud ([0991]) era "agropecuaria"
mientras que León ([1035]) se interesa por la producción y el consumo
de los diferentes tipo de ganados criados en la región. El mencionado ingeniero
Marie -uno de los más destacados especialistas del algodón[vii]-
dedica todo un estudio en 1932 a los problemas agrícolas y ganaderos del
departamento de Piura ([0998]). El fue también uno de los promotores de
"la Liga Departamental Agraria y Ganadera de Piura" la que fuera hasta
la Reforma Agraria, el principal gremio regional.
La crianza de los caprinos ha sido el objeto de un conjunto de
investigaciones importantes, principalmente en el último decenio (Córdova
y Bernex ([1031]), INIPA ([1034]), Wong ([1048]), Zúñiga
([1049])). Entre éstas destaca destaca la tesis doctoral de Perevolotski
([1041] y [1043]) que analiza en una doble perspectiva medio-ambiental y
socio-histórica la diversidad y la especifidad en el tiempo y en el espacio de
los sistemas piuranos de producción caprina. En comparación, mucho menos
atención se ha dedicado al análisis de la importancia del ganado vacuno en la
economía regional. Sin embargo las monografías dedicadas a Pabur ([1039];
[1047]; [1050]), la principal hacienda ganadera piurana, o el trabajo de Peschiera
([1040]) sobre la mejora de ganado de carne, podrían ser el punto de partida de
futuras investigaciones de historia económica regional.
A partir de los años '90 asistimos a un nuevo cambio. Como efecto de la
aplicación de las políticas de ajuste se tiende a recomponer las carteras de
cultivos. En primer lugar, disminuye espectacularmente el área algodonera cuya
rentabilidad está erosionada por el alza de los combustibles y el retraso de la
tasa de cambio y cuya capacidad de oferta está afectada por las restricciones
de crédito. Paralelamente se asiste al reemplazo progresivo del algodón por el
arroz, estimulado por el crecimiento de la demanda nacional; además, para los
productores su manejo tecnológico es menos riesgoso y disponen con él de un
recurso para el autoconsumo.
En segundo lugar, se acentúa la tendencia al incremento del área frutícola
ubicada principalmente en el Alto Piura y en la Colonización San Lorenzo. Ahora
la Región Grau tiene un papel gravitante en la producción nacional de plátanos
y de mangos. Este último y también el espárrago, un cultivo emergente,
despegan como nuevos productos de agro-exportación. Es esta nueva oferta
potencial a la que se dedican una serie de estudios recientes, en particular los
libros de Ginochio ([1083]), de Olachea y San Miguel
([1085]) y los informes técnicos-comerciales de Días y otros ([1077] y
[1078])[viii].
El algodón tiende cada vez más a perder su posición como cultivo
predominante y excluyente. Sin embargo, el portafolio de los cultivos
comerciales que intentan responder mejor a las demandas del mercado es todavía
muy estrecho en comparación con la posible gran diversificación de cultivos
que permitiría la variedad ecológica de Piura y Tumbes con más del 10% de las
120 formas de vida existentes en el mundo.
Nota.-
[1]Al
respecto, ver el capítulo de "La Ecología y los recursos
naturales".
[i].Cfr.
Lequanda ([0284]) en el capítulo "Las descripciones geográficas".
La primera referencia está en la página 179; la segunda y la tercera en la
229.
[ii].En
cuanto a la actividad agropecuaria serrana, consultar los estudios agrupados
en el segundo acápite "Agro y Economía" del capítulo "Los
pueblos de la sierra".
[iii].Ver
la colección de artículos publicados en La Prensa y editados por la
Sociedad Nacional Agraria (Como
se produce..., [0909]: 203)
[iv].Ver
el capítulo precedente del mismo nombre.
[v].Sobre
este tema, ver las introducciones de los capítulos "Irrigación y
riego" y "El oro blanco: el algodón".
.Cfr. J.I
Lecuanda, Descripción..., ([0284]), p.233
[vii].Ver
su trabajo La producción del algodón en el Perú ([0902]) en el capítulo
"El Oro Blanco".
[viii].Significativa
de este nuevo espíritu es el folleto difundido por la Comisión de
Promoción de Inversiones de la Cámara de Comercio y Producción de Piura
([0656]), ubicado en el capitulo "Apuntes monográficos"
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