Región Piura

Planificación y Desarrollo Regional


Proyecto Piura 2010

Hacia una visión de futuro: Piura región

Red urbana regional

Documento Macro Región Norte SASE (PDF)
Acondicionamiento Territorial y Desarrollo Local
Ciudades intermedias

 

Proyecto: Piura 2010

Planes de Acción Estratégica

 

CULTURA REGIONAL DE LIDERAZGO  

 

1. Visión

 

En el año 2010, Piura contará con una cultura regional de liderazgo que será el factor organizador de una sociedad integrada y abierta al mundo, con condiciones y niveles de competitividad satisfactorios, y con respeto a la persona y a las diferentes sensibilidades y culturas.

 

 

2. Análisis de la situación actual  

 

La crisis cultural en el inicio de una nueva era

 

El escenario actual es de emergencia de nuevos y complejos fenómenos culturales que están modificando profundamente las relaciones humanas en todos sus aspectos, con un impacto en particular en los procesos cognitivos, la comunicación y la construcción de la identidad.

 

En este contexto, las interpretaciones tradicionales de los procesos sociales han dejado de tener eficacia, mientras que el intento de establecer un nuevo orden cultural, si bien ha conseguido un apoteósico éxito inicial, no puede superar la incertidumbre ni ocultar las profundas grietas de su construcción. En el reino de la crisis de los paradigmas y los proyectos sociales, son necesarias nuevas competencias cognitivas y nuevas formas de organización de la experiencia humana.

 

La nueva era del capitalismo se basa en una poderosa revolución tecnológica y en la globalización de la economía. En ésta, la expansión del mercado en escala mundial, gracias a la electrónica, la informática y los modernos medios de comunicación, se realiza a través de redes de producción y gestión que combinan la organización flexible, la descentralización de las unidades económicas y su funcionamiento en un mismo tiempo real.

 

Por lo tanto, con la nueva era del capitalismo emerge también la sociedad de la información, en la cual juegan un papel central los flujos de información y el conocimiento para el incremento de la productividad y la competitividad, así como para la organización del espacio social y la satisfacción de las necesidades humanas.

 

Sin embargo, en este cuadro se exacerban también las desigualdades y fragmentaciones sociales. Tienden a ser excluidos los sectores sociales y las regiones que están en desventaja en la posesión de recursos y competencias para la modernización. Al mismo tiempo que se disuelven sus viejas formas de producción y organización social. Si bien, gracias a la globalización, el mundo actual es multicultural, está dividido por profundas asimetrías.

 

La ética de las personas está también en crisis. Un relativismo ético interesado y nada ingenuo deriva en una jerarquía de valores organizada por un sentido de utilidad pragmática y egoísta. El individualismo extremo de esta microética desprecia la responsabilidad social y la solidaridad; dominan la indiferencia ante los problemas humanos y los proyectos de bien común.  

 

En este contexto, en el que los países y regiones negocian nuevos términos para su integración en el mundo global, necesitan transformar sus sistemas culturales. La región de Piura no es tampoco una excepción.

 

 

Una sociedad con grandes posibilidades

 

La sociedad regional de Piura es culturalmente rica y compleja. Formada a partir de la transformación de antiguas y profundas identidades culturales, y de los diversos procesos de modernización llevados a cabo en el país y en la región durante el siglo XX, la región ha acumulado importantes experiencias y recursos, tanto cognitivos como materiales, que le permiten emprender con mayores posibilidades el cambio cultural que necesita.

 

 

Entorno favorable a la región

 

Tanto el acuerdo de paz con Ecuador como la misma expansión del mercado mundial son favorables a la emergencia de procesos locales que conduzcan a la superación de la secular condición periférica de Piura. La segunda población departamental del país, la riqueza de recursos naturales, la diversidad productiva y el desarrollo alcanzado en infraestructura estratégica, pueden ser capitalizados por una nueva cultura de liderazgo.

 

 

Crisis de liderazgo regional

 

Pero la región atraviesa una crisis de liderazgo: carece de una élite empresarial y de un proyecto regional nacido de la sociedad civil. La visión fragmentada del desarrollo regional impide o frena las iniciativas estratégicas y la articulación de los actores en redes y espacios de concertación. Sin embargo, las experiencias de concertación de los últimos años, y el desarrollo de la investigación, los medios de comunicación y de potencialidades audiovisuales regionales, han aportado elementos importantes para la construcción de una nueva visión de la región.

 

Al mismo tiempo, la quiebra del sistema nacional de partidos políticos y de los movimientos sociales no ha sido contestada en la región con la formación de nuevos liderazgos. Predomina el liderazgo vertical, asociado al clientelismo y al autoritarismo del sistema político.

 

 

Cultura de exclusión

 

Importantes sectores de la población están en situación de pobreza y extrema pobreza, y no participan en los procesos integrados a la economía y cultura globales (campesinos, desempleados y subempleados urbanos, mujeres, identidades tradicionales). Aunque en los últimos años, las políticas de compensación social han tenido algunos resultados a favor de una mayor integración social, el cuadro de exclusión no sólo permanece, sino que parece haberse acentuado con la recesión económica y los desastres producidos en el último FEN. 

 

Se ha formado una cultura de exclusión que implica frustración, pérdida de autoestima y subordinación de los que la sufren, en un ambiente de prejuicios y estereotipos negativos contra ellos, lo que crea parálisis cognitiva, resentimiento y violencia latente o abierta.

 

Sistema educativo insuficientemente modernizado

 

La educación de tipo memorista y masificado está muy arraigada en el sistema formal. Piura no se distingue tampoco por el desarrollo del pensamiento crítico, de la racionalidad estratégica y de las capacidades de gestión.

 

Estas carencias se acentúan, en el contexto de la cultura global, por la necesidad de destrezas para interpretar las nuevas formas de comunicación mediática y de hipertextos; y de desarrollar el pensamiento holístico, la gestión flexible y el trabajo de equipo.

 

Pero actúan a favor de un nuevo tipo de liderazgo, los aportes de algunos sectores juveniles en la valoración de la subjetividad y la cotidianidad, la independencia personal, la revaloración del cuerpo y la sexualidad; el pluralismo y el respeto de las diferencias.

 

3. Conclusiones

 

Podría decirse que desde el punto de vista de la formación de una cultura regional de liderazgo existe los siguientes núcleos problemáticos y de cambio:  

  • La parálisis de muchas personas y sectores sociales, la anomia y la violencia que resultan de las desigualdades sociales y de la cultura de exclusión.

  • El limitado desarrollo de las capacidades cognitivas (de análisis, estratégicas y de gestión).

  • Visión de desarrollo fragmentada y desarticulación de los actores sociales.  

4. Objetivos específicos

  1.  Promover la construcción de identidades personales y societales en una cultura de pluralismo, incluyente y comunicada con el mundo.

  2. Generación de procesos de expansión de las capacidades de los actores para la competitividad regional.

  

5. Líneas de acción estratégica

 

La estrategia de creación de la nueva cultura de liderazgo tiene dos componentes fundamentales:  

  1. Promoción de una cultura de respeto de las diferencias culturales: reelaboración del autoconcepto y desarrollo de la autoestima de las personas en condición de dominación cultural; crítica de los prejuicios y estereotipos negativos; reelaboración de las estrategias de vida de las poblaciones en condición de minorizada; resolución democrática del conflicto, desarrollo de la ciudadanía y articulación de nuevos proyectos sociales.

  2. Promoción de la expansión de las capacidades de los actores sociales regionales: formación de competencias para la creatividad; formación de competencias del pensamiento estratégico y la concertación; apoyo a la construcción de una visión regional de desarrollo.  

 

Fortalecimiento de Gobiernos Locales

 

 

1.      Visión

 

En el año 2010, los gobiernos locales de la región serán líderes de sus comunidades y promotores del desarrollo local, a partir de la visión estratégica que han construido, la calidad y democracia de su gestión, el fortalecimiento de la sociedad civil y su articulación con ésta, en el marco de procesos efectivos de regionalización y descentralización del país.

 

 

2.      Análisis de la situación

 

Después de 18 años de ininterrumpida vida democrática de los municipios, ellos se han convertido en uno de los fundamentos de la democracia en el país. Han aportado a la descentralización; generado líderes regionales y nacionales; y enriquecido la agenda del desarrollo.

 

Sin embargo, los gobiernos locales de la región no han logrado convertirse en líderes del desarrollo de sus comunidades.

 

Centralismo del presupuesto del Estado

 

Las partidas económicas asignadas a las municipalidades son exiguas: nunca han pasado del 5 % del gasto público nacional, habiendo disminuido este porcentaje en los últimos años. Desde 1994, las municipalidades han empezado a depender menos de sus ingresos tributarios y más de las transferencias del gobierno central (el fondo de compensación municipal y transferencias del vaso de leche, en su mayoría).

 

La legislación actual limita la autonomía de los municipios, y los gobiernos locales dependen excesivamente de las decisiones presupuestarias del gobierno central.

 

Esta dependencia se agrava en el caso de las municipalidades rurales. Mientras las urbanas dependen más de sus rentas propias (impuestos de recaudación local, ingresos por tasas y contribuciones, etc.), las municipalidades rurales tienen como mayor fuente de ingresos las transferencias del gobierno central (canon petrolero, fondo de compensación municipal, vaso de leche, etc.), que llegan a alrededor del 95 % presupuestal en no pocos casos.

 

Esta situación, en su conjunto, es una de las causas más importantes del clientelismo de los municipios en sus relaciones con el gobierno central.

 

Liderazgo y democracia

      

Una consecuencia del centralismo es la limitada capacidad de negociación de los gobiernos locales para promover la articulación de los actores sociales en el desarrollo local, lo que debilita seriamente sus posibilidades de liderazgo.

 

Sin embargo, esto no se debe solamente al impacto del centralismo. Existen otros factores que deben tomarse en cuenta.

 

En primer lugar, la permanencia de la planificación tradicional, como expresión de la debilidad de una cultura de pensamiento estratégico y de concertación en la sociedad, frena la construcción de una visión de desarrollo, reduce la capacidad de propuesta e impide la articulación de los actores sociales para el diseño y aplicación de acciones estratégicas orientadas a la competitividad y la cohesión social.

 

En segundo lugar, la poca credibilidad institucional de los gobiernos locales (y de no pocos actores de la sociedad civil) limita también su capacidad de liderazgo. En este problema de credibilidad actúan los defectos de la gestión y las imperfecciones del orden democrático actual. Entre las imperfecciones del orden democrático se encuentran:

 

  • Modelo de gestión sin participación ciudadana.

  • Ausencia de normas participativas.

  • Cultura política vertical que no reconoce la autonomía y diversidad de los ciudadanos.

  • Imposibilidad de dar localmente las reglas de juego para incentivar las inversiones y crear un entorno competitivo (redes, cluster, sistemas de innovación).

Gestión de gobierno

 

Las decisiones centralistas no evalúan las diferencias locales y no escuchan a los actores directamente involucrados.

 

Entre los defectos de la gestión municipal, tenemos:  

  • Carencia de capacidades para la gestión de proyectos (incluyendo la creación de nuevos tipos de ingresos) y poca calidad de los servicios públicos.

  • Desconocimiento de la importancia de la concertación para el incremento de los recursos y su asignación eficiente.

  • Excesiva burocracia, clientelismo y corrupción.

Tampoco existen suficientes programas de asesoría y de capacitación humana y técnica del personal de los municipios.

 

 

3.      Conclusiones

 

De acuerdo con el análisis precedente, distinguimos tres ejes críticos en el fortalecimiento de los gobiernos locales:  

  • Los límites de la autonomía de los gobiernos locales y de su capacidad de negociación, originadas por el centralismo, se constituyen en trabas para el desarrollo de un nuevo tipo de gestión municipal, basada en el papel de promotor del desarrollo local, de la articulación de los actores sociales y de auto organización de los espacios locales.

  • La exigencia de un gobierno municipal promotor del desarrollo local, con importantes capacidades de innovación, se contradice con la debilidad de la visión de desarrollo que tienen los municipios.

  • La afirmación de la credibilidad de los representantes democráticos, desde la eficiencia y transparencia de las gestiones, con un sólido soporte institucional, es un factor indispensable para consolidar el liderazgo de los gobiernos locales.

4.      Objetivos específicos  

  1. Participación de los gobiernos locales de la región en el debate e inicio del proceso de regionalización.

  2. Profundizar los procesos de planeamiento estratégico y la concertación del gobierno local y de los actores de la sociedad civil para el desarrollo local, en los distintos ámbitos provinciales y distritales.

  3. Promover el fortalecimiento institucional y las capacidades de gestión de los gobiernos locales, en el marco de la renovación del papel de éstos como líderes y promotores de la participación ciudadana y del desarrollo local.   

5.      Líneas de acción estratégica

 

El rol de facilitador y dinamizador del desarrollo de los gobiernos locales debe orientarse a la captación de inversiones y la promoción de la articulación de los agentes sociales (económicos, organizaciones sociales y cívicas, sectores profesionales e intelectuales, medios de comunicación y administración pública) en un proyecto incluyente de desarrollo.

 

Deben ser instancias de liderazgo, auto organizadas y con competencias específicas, que actúen en todos los campos de interés de la ciudadanía, y sean capaces de gestionar y administrar sus recursos propios de una forma no tradicional.

 

Con una estructura administrativa flexible que les permita negociar la articulación de su espacio con las empresas e instituciones locales y supralocales, y acoger las iniciativas creativas e innovadoras, afirmando los intereses de la comunidad por encima de las diferencias políticas.

 

Apropiación por los actores sociales locales de los procesos de regionalización y descentralización del país y de los proyectos de inversión de impacto regional, a partir del protagonismo de los gobiernos locales, fortalecidos como líderes del desarrollo y democratización de la sociedad.

 

Promoción Regional de Inversión

   

 

1.     Visión

 

En el 2010, el desarrollo institucional de la instancia regional de gobierno y de los gremios empresariales genera los servicios estratégicos necesarios para lograr la inversión que requiere el desarrollo de la región, en el marco de la creación de un entorno regional competitivo.

 

 

2.    Análisis de la situación actual

 

En los últimos años, en diversos actores regionales, ha crecido la conciencia de la importancia del rol de la promoción de inversiones para la creación de las condiciones de competitividad, y se han producido algunas iniciativas públicas y privadas favorables al desarrollo de los negocios y la cohesión social (mejora de infraestructura y servicios de comunicaciones e información, energía, riego, saneamiento urbano, salud, educación).

           

Sin embargo, aún no existe un consenso en estos actores sobre las estrategias que se deben seguir, ni un suficiente desarrollo institucional que las sustente y ponga en práctica. Esta problemática se expresa en los siguientes hechos:

 

Existen importantes avances de propuestas y una apertura de espacios de concertación para el ordenamiento territorial de la región; no obstante, estas propuestas no se han convertido en un marco estratégico concertado que oriente la toma de decisiones para su concreción y aplicación en los proyectos en marcha.

 

En las actuales condiciones de economía de mercado, el marco legal para su regulación y para la promoción de inversiones es aún insuficiente, sin que se haya manifestado un liderazgo regional en la elaboración y levantamiento de las propuestas respectivas.   

 

La producción y difusión de información es uno de los servicios estratégicos imprescindibles para el desarrollo de negocios. Si bien existen importantes centros de información regional, no se han tomado iniciativas mayores para apoyar la consolidación de los centros de información regional existentes ni para la apertura de nuevos servicios.

 

Ninguna región puede promover inversiones sin la construcción y difusión de una imagen suya que sea ofrecida a los actores del entorno. Piura no es publicitada como región con ventajas para la inversión. Sin embargo, en esta dirección, no existe un liderazgo manifiesto de las instituciones responsables.

 

La representación, la articulación entre sí y con el sector público, y las capacidades de elaboración y negociación de propuesta de los gremios empresariales no se han desarrollado suficientemente; como  tampoco lo han hecho las capacidades gremiales de oferta de servicios para favorecer el desarrollo de los negocios.

 

Existiendo una oferta potencial de inversiones y cooperación, así como la posibilidad de reformas del Estado a favor del desarrollo de negocios, los gremios empresariales regionales no han conseguido constituirse como una instancia de intermediación de las iniciativas locales ante la cooperación técnica, instancias de gobierno, gremios empresariales nacionales y potenciales socios empresariales.

           

Las capacidades gerenciales de los actores regionales, públicos y privados, son asimismo débiles. Hay un importante desconocimiento de los nuevos modelos y herramientas de gestión, como también de las potencialidades regionales.

 

 

3.    Conclusiones

 

La promoción de las inversiones en la región se potenciaría con el desarrollo de las normas y dispositivos institucionales de la instancia regional de gobierno específicas para este fin, en el camino de la ampliación de sus atribuciones y disposición de recursos, dirigida a la expansión de sus capacidades de negociación. De esta manera, la región contaría con una instancia de gobierno suficientemente dotada para cumplir, en el ámbito de la región, con el rol promotor de inversiones que le corresponde al Estado.

 

Sin embargo, la contraparte más importante de la sociedad civil, los gremios empresariales, es también débil, con escasa representatividad y articulación, y no cumple con ofrecer los servicios estratégicos al empresariado que les corresponden en un modelo actual de competitividad regional. Esto se debe en parte a la precariedad del desarrollo de la clase empresarial regional, que no ha desarrollado mayores liderazgos, y al centralismo con que actúan las grandes empresas, que no pocas veces carecen de una comprensión estratégica de la importancia del desarrollo regional para el éxito de sus negocios.

 

Un importante resultado de lo anterior, es la frágil concertación público privada en el plano de la promoción de las inversiones, que puede ocasionar, además de la ausencia de éstas, la profundización de la fragmentación de la región, con actores actuando sin una perspectiva estratégica común.

 

           

4.    Objetivos específicos

 

1.      Fortalecer el rol promotor de inversiones de la instancia regional de gobierno.

 

2.      Fortalecer los gremios empresariales como actores sociales del desarrollo regional.

 

 

5.    Líneas de acción estratégica

 

La estrategia de este plan actúa en ambos ejes de la problemática: el rol de la instancia regional de gobierno y los gremios empresariales, pero con una perspectiva integral.

 

No se trata de esperar la descentralización para avanzar en la construcción de la región. Usando óptimamente las posibilidades del entorno, pero con base en la expansión de las capacidades institucionales de gestión, en el cambio de visión y en la concertación, es posible ampliar y profundizar las iniciativas de promoción de inversiones. Aunque el fortalecimiento de la instancia regional de gobierno a partir de una descentralización bien diseñada, potenciaría significativamente las capacidades regionales, públicas y privadas, de promoción de inversiones. En este sentido, la consolidación del proceso de planeamiento estratégico regional, al movilizar a los actores regionales en torno a objetivos estratégicos comunes, crea mayores posibilidades para avanzar en el camino de crear un entorno regional competitivo y conseguir márgenes importantes de equidad y cohesión social.

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

Ciencia y Tecnología

 

 

1.     Visión

 

En el 2010, el Sistema Regional de Ciencia y Tecnología se ha constituido en uno de los  factores claves de la competitividad regional, al articularse con los actores sociales involucrados, aportando capacidades humanas y servicios estratégicos de innovación cognitiva y tecnológica necesarios pera el desarrollo sostenible de la región.

 

 

2.    Análisis de la situación actual

 

El desarrollo regional, desde el punto de vista de la competitividad, la equidad social y el desarrollo humano, plantea un amplio y variado campo de acción para la aplicación del conocimiento científico y tecnológico.

 

Sin embargo, es muy débil la demanda de servicios en este campo que tienen los actores del desarrollo regional, al mismo tiempo que es también débil la oferta de los mismos producida por las instituciones de creación y difusión de ciencia y tecnología.

 

 

Insuficiente demanda regional de Ciencia y Tecnología

No se ha constituido una demanda regional en ciencia y tecnología, y no existe un marco nacional para su desarrollo:

 

  • El crecimiento económico de la región no se produce principalmente por actividades económicas basadas en la innovación tecnológica generada localmente.

  • La visión estratégica de muchos de los actores sociales es débil y no genera procesos orientados al desarrollo de la competitividad regional.

  • El Estado no asume la responsabilidad de promover el desarrollo de la ciencia y la tecnología.

  • No existe un marco legal e institucional que incentive y promueva el nexo entre los centros de investigación y los usuarios o demandantes.

  • Falta de financiamiento público y privado para el desarrollo de la ciencia y la tecnología: el presupuesto del CONCYTEC es sólo de 3 millones de dólares; los gastos per cápita en el Perú son de 2 a 3 US $ en C y T, mientras que en otros países latinoamericanos alcanzan los $ 24.

  • En los sectores productivos, la escala de producción es muy pequeña y no permite asumir los costos iniciales y de sostenimiento de las actividades de desarrollo de la ciencia y tecnología.

  • No se incorporan seriamente los costos de la asistencia técnica y capacitación en los programas de desarrollo.

Débil oferta regional de Ciencia y Tecnología

  • Existe una débil organización de la actividad científica y tecnológica en la región y el país.

  • Débil articulación entre las universidades y los centros de investigación con el sector productivo regional y nacional, sin que logren el posicionamiento de su oferta. 

  • No existe una política de formación básica y especialización (programas de becas, pasantías, postgrado, maestría y doctorado), ni los incentivos suficientes para que se desarrollen vocaciones y los expertos adquieran un compromiso integral con el desarrollo de la región.

  • Insuficiente infraestructura de laboratorios, equipos e información, que impide sobre todo el desarrollo de estudios de postgrado en áreas estratégicas. Carencia de equipos e instalaciones de tecnología de punta. Los pocos equipos bien dotados son muchas veces subutilizados. Se cuenta con escaso personal especializado para el manejo y asistencia de los laboratorios.

  • Escasos centros de información especializados. La mayoría de la bibliotecas están desactualizadas y mal organizadas.

  • Las políticas internas de algunos centros de investigación priorizan las obras de infraestructura física antes que el equipamiento en ciencia y tecnología. Sus equipos administrativos están desactualizados.  

3.    Conclusiones

 

El débil desarrollo regional en ciencia y tecnología tiene un doble origen:

 

Por una parte, diversos factores inciden en que no exista una demanda consistente de los servicios de ciencia y tecnología para el desarrollo. Entre éstos, la débil visión estratégica, la desarticulación de los actores regionales en torno a ella, y la ausencia de un liderazgo de los organismos públicos, contribuyen a que permanezca la situación de estancamiento y dependencia tecnológicas, así como el poco interés en el desarrollo científico.

 

Por otro lado, la oferta de los servicios de ciencia y tecnología para el desarrollo es también débil, principalmente porque no es promovida por el estímulo de una demanda producida por un desarrollo en marcha, como hemos visto, pero también porque el propio sector está desorganizado y no ha conseguido crear aún una oferta competitiva en el actual contexto regional.

 

 

4.    Objetivos específicos  

  1. Promover la consolidación de las universidades y demás instituciones de investigación científica y tecnológica, en el marco del Sistema Regional de Ciencia y Tecnología, para la creación de las condiciones de competitividad regional.

  2. Diseñar e implementar estrategias y mecanismos de concertación y cooperación entre las instituciones de investigación científica y tecnológica, la empresa, los organismos de gobierno y otros actores del desarrollo regional.

 

5.    Líneas de acción estratégica

 

La estrategia del plan se basa principalmente en la creación del Sistema Regional de Ciencia y Tecnología, con el fin, primero, de promover el desarrollo de las capacidades de las instituciones y cuadros, productores de conocimientos, y, segundo, de orientar y articular estratégicamente la actuación de estos actores hacia una oferta competitiva que responda a las necesidades regionales, promoviendo su incorporación en el desarrollo regional.

 

En este sentido, en el marco de la concertación para la construcción de la competitividad e integración social de la región, la articulación estratégica entre la universidad y otras de instituciones de investigación, la empresa y los organismos de gobierno, se convierte en el motor de promoción de la investigación científica y la innovación tecnológica regionales.

 


PEQUEÑA AGRICULTURA

 

 

1.     Visión

 

En el 2010, los pequeños productores agrarios, hombres y mujeres, organizados en redes y formando alianzas estratégicas con los diversos actores del mercado, desarrollan una agricultura sostenible y competitiva.

 

 

2.    Análisis de la situación actual

 

Como en el conjunto del país, la pequeña agricultura tiene un lugar predominante en el agro regional: tanto por la extensión de la tierra que posee y utiliza como por su participación en la PEA agrícola. De ella también depende de manera importante la alimentación y el dinamismo comercial y agroindustrial de las principales ciudades.

 

La pequeña agricultura se desarrolla en el seno de sociedades campesinas, en las que el intercambio no mercantil y el autoconsumo siguen teniendo importancia, aunque está siempre incorporada en la agricultura comercial, en parte de exportación. Es una agricultura de baja productividad del trabajo, en la que permanece la cédula tradicional de cultivo, con tecnologías y estrategias productivas y de gestión desfasadas de las actuales condiciones de mercado. La pequeña escala de sus operaciones y la desorganización de los productores eleva los costos de transacción. Los niveles de formalización de propiedad rural son muy bajos.

 

Se trata de un sector social de bajos ingresos, en situación de pobreza, con altos niveles de  analfabetismo y bajo nivel educativo formal. Tradicionalmente excluido, el desarrollo de su calidad de ciudadanos es muy limitado.

 

La región cuenta con 90,000 ha de riego regulado, distribuidas en 42,500 unidades productivas, sobre todo pequeñas, que dan directamente empleo a 88,000 personas. En buena parte en manos de la pequeña agricultura, el estancamiento de ésta y su sistema de riego tradicional, desadaptado de las condiciones actuales, origina el desperdicio del agua y la salinización de los suelos. Las organizaciones de usuarios de agua, especialmente las de los valles costeños, es una palanca potencial de desarrollo, ahora bloqueada por la deficiente normatividad y el intervencionismo del gobierno.

 

El sector sufre el impacto de una limitada política agraria del Estado, de la debilidad de su papel de promotor del desarrollo y de los vacíos que deja en su función reguladora.

 

Tanto por la alta presión de la economía campesina sobre los escasos recursos agrarios como por la difusión del uso de agroquímicos, en el contexto de estancamiento tecnológico y de abandono del Estado, existe un conjunto de problemas de contaminación, desperdicio y deterioro de los recursos naturales y del medio ambiente en general.

 

Súbitamente confrontada con las condiciones de dominio del mercado y con el débil apoyo del Estado, especialmente en crédito, en el contexto de la ausencia de una política agraria orientada al desarrollo, la pequeña agricultura se encuentra en una profunda crisis de viabilidad. Careciendo de estrategias de gestión de recursos en condiciones de mercado y desvinculada de la banca privada y de las empresas modernas de servicios, la pequeña agricultura tienen grandes dificultades para generar procesos de modernización y lograr su inclusión en los procesos de desarrollo.

 

 

3.    Conclusiones

 

La pequeña agricultura se encuentra en una grave crisis de viabilidad, originada por sus limitadas capacidades para adaptarse al nuevo entorno y por el débil apoyo del Estado, que no ha logrado perfilarse como promotor del desarrollo agrario, y menos aún de un desarrollo con equidad.

 

La pequeña agricultura desorganizada no puede generar procesos orientados a la reducción de los costos de transacción en el acceso a los servicios estratégicos y en la transformación y venta de sus productos. Esto impide la innovación tecnológica y el cambio en los sistemas de gestión de los recursos, el aumento de la productividad y de los ingresos; limita sus capacidades de negociación con otros actores e impide su posicionamiento en el mercado.

 

En la región, tiene impactos graves el uso inadecuado del sistema de riego regulado y el desperdicio de las potencialidades de las organizaciones de usuarios.

 

La deficiente gestión de los recursos naturales en ecosistemas frágiles (desierto, bosque tropical seco y montañas tropicales), con alta variabilidad ambiental, que han sido intervenidos por sistemas de riego regulado y por una larga tradición agrícola, en un contexto de presión demográfica y exclusión de los productores, origina serios problemas de sostenibilidad. Al mismo tiempo, la creación de ventajas competitivas exige un tipo de producción que conduzcan al posicionamiento por diferenciación, lo que supone el uso óptimo de las potencialidades económicas de los recursos naturales locales sin que sean malogrados por problemas de contaminación.  

 

 

4.    Objetivos específicos  

  1. Fomentar la organización de los agricultores y alianzas estratégicas para lograr su posicionamiento en el mercado, accediendo en condiciones ventajosas a los servicios estratégicos (crédito, capacitación, asistencia técnica y tecnología), incorporando mayor valor agregado y comercializando con éxito su producción.

  2. Promover la agricultura sostenible para garantizar la seguridad alimentaria y la conservación de los recursos naturales y el medio ambiente.

  3. Fortalecer las juntas de usuarios y comisiones de regantes como instituciones legítimas y democráticas, promotoras del desarrollo empresarial y responsables del uso adecuado del agua de riego.  

5.    Líneas de acción estratégica

 

Los pequeños productores deben encarar cambios sustanciales para adaptarse al nuevo entorno, construyendo las condiciones para su viabilidad.

 

La organización de los pequeños productores sólo puede lograrse a partir de la creación de modelos generalizables de gestión de la producción y el intercambio con un acceso crecientemente ventajoso a los servicios estratégicos: crédito, información, tecnología y asistencia técnica. Al mismo tiempo se desarrollan alianzas estratégicas con los actores involucrados.

 

El diseño y levantamiento de propuestas de modernización del marco legal con un sentido de eficiencia y equidad, así como de intervención democrática y eficiente del Estado como promotor del desarrollo agrario, es un camino complementario necesario para el éxito de las innovaciones logradas por los pequeños agricultores.

 

En la región, el uso óptimo del sistema de riego regulado y la potenciación de las organizaciones de usuarios como promotores del desarrollo agrario y agentes del uso eficiente del agua de riego es una condición para el cambio integral a favor de la viabilidad de la pequeña agricultura y la multiplicación de su aporte al desarrollo regional.   

 

 

RECURSOS NATURALES Y MEDIO AMBIENTE

 

 

1.     Visión

 

Los actores sociales de la región han asumido la responsabilidad de conservar los recursos naturales y ecosistemas de Piura y construido el marco institucional pertinente, llevando a cabo estrategias eficientes de gestión ambiental.

 

 

2.    Análisis de la situación actual

 

El departamento de Piura tiene una ecología variada y compleja (que va desde la extrema aridez del desierto costeño hasta los bosques húmedos de sus montañas), no sólo por su carácter tropical sino por ubicarse en la transición entre los Andes Centrales o de puna y los Andes Septentrionales o de páramo, entre las aguas frías de la Corriente Peruana y el mar ecuatorial, y por sus condiciones geográficas particulares: posee la llanura costeña más ancha y occidental del país, tendida como el piedemonte de montañas de altitudes medias, las más bajas de los Andes peruanos, y es el centro del impacto del FEN en el Pacífico sudamericano.

 

Piura tiene una milenaria tradición de ocupación y uso de su espacio, siguiendo diversos modelos culturales. Especialmente en este siglo, como muchas partes del mundo, ha sido el escenario de las profundas transformaciones ambientales originadas por los diversos procesos de modernización que han ocurrido en la región. En Piura coexisten diversos procesos productivos, principalmente pero no sólo extractivos, que más allá de la riqueza que producen, tienen un profundo impacto ambiental. Esta impacto, asimismo complejo y de múltiples aspectos económicos, sociales y humanos, es el origen de desafíos para la sociedad regional y sus actores de cara a un desarrollo sostenible.

 

En este marco, distinguimos los siguientes problemas y posibilidades.

 

Destrucción de recursos naturales y ecosistemas marinos.

 

  • La extracción y transformación pesqueras, en los últimos 10 años, han aumentado sus niveles de producción, ocasionando una serie de problemas en relación con la calidad del medio ambiente (sobre pesca y la contaminación marina).

  • Las playas más importantes del litoral piurano y las bahías de Paita y Sechura, y el mar de Talara se encuentran con altos índices de contaminación y degradación causados por los veraneantes y los vertimientos industriales y domésticos sin tratamiento, así  como por la evacuación de desechos de la actividad portuaria y petrolera. Es particularmente importante el inadecuado e incompleto tratamiento y evacuación de afluentes industriales de plantas pesqueras (agua de bombeo, sanguaza y agua de cola), y la evacuación de aguas servidas domésticas al medio marino.

Contaminación y deterioro ambiental del hábitat de la ciudad de Piura:  

  • Los estudios efectuados en el río Piura han demostrado su alto grado de deterioro y contaminación. Producto del desarrollo urbano, este río se ha convertido en un receptor de desechos líquidos y sólidos, entre los que se cuentan: aguas servidas,  afluentes líquidos hospitalarios, desmontes y basura, afluentes industriales, colorantes, reactivos, detergentes, jabones, grasas, etc. procedentes de las pequeñas actividades de producción de bienes y servicios en panaderías, laboratorios de fotografía, curtiembres, fábricas de aceites, etc.

  • El río Piura es fuente de focos infecciosos y criaderos de insectos vectores y roedores, que son generadores de riesgos ambientales para la salud.

  • Exposición de aguas residuales en varios puntos de la ciudad.

  • La atmósfera de Piura tiene partículas sedimentables con presencia de Zn (380), Mn (345), Pb (153), Cu (69), V (53), Ni (32), Cr (25), Co (7) y Cd (2-8 ppm), que en el caso del Plomo (Pb) y del Zinc (Zn) ya han superado a otros países del mundo.

  • El 96% del parque automotor es obsoleto y emanan plomo.

  • Pérdida de 513 barriles de combustible anuales en la planta de ventas de Piura.

  • Contaminación por el uso de fertilizantes que contienen Pentóxido de Arsénico y Oxido de plomo.  

Destrucción de los ecosistemas costeños y andinos  

  • Los ecosistemas áridos, semiáridos y subhúmedos secos de la costa y el pie de monte piurano están sometidos a intensos procesos de desertificación, principalmente por la deforestación originada por el sobrepastoreo, la tala indiscriminada (ladrilleras, panaderías y pollerías), construcción de carreteras, entre otras causas. La deforestación ha puesto en peligro de extinción a numerosas especies del bosque seco.

  • La captura y comercialización, caza y destrucción del hábitat han puesto en peligro de extinción a numerosas especies de la fauna silvestre.

  • Carencia de una cultura de prevención y sofocación de los incendios forestales.

  • Contaminación y destrucción de recursos naturales básicos de los valles por la agricultura intensiva convencional (monocultivo, uso de agroquímicos, uso inadecuado del agua de riego, entre otros).

  • Arrojo de basura, desechos por la población.

  • Destrucción de los recursos naturales y los ecosistemas andinos (erosión del suelo, pérdida de diversidad biológica, destrucción de los hábitats silvestres) originados principalmente por el sobreuso de los recursos (sobrepastoreo, tala indiscriminada, tecnologías agrarias inadecuadas).  

Falta de educación y conciencia ambiental a todo nivel

  •  Existe una cultura hegemónica en la región que promueve una relación con la naturaleza y sus recursos despreocupada en su conocimiento y en la gestión adecuada de los mismos. La educación formal sólo recientemente ha prestado atención a los temas ambientales, sin que consiga aún establecer una currícula y metodologías eficientes. Especialmente en las áreas rurales y del litoral, la escuela no ha logrado responder a las necesidades culturales de la población local, promoviendo el desencuentro con la naturaleza y las tecnologías tradicionales. En muchos casos, la formación universitaria ha seguido un camino semejante, no existiendo, por ejemplo, un programa de agricultura de montaña. Ha primado, en general, una actitud de imitación de las tecnologías de producción y hábitos de consumo propios de los países desarrollados.

  • Es importante la creciente preocupación de los medios de comunicación regionales por los problemas ambientales y el desarrollo sostenible.

  • En Piura, han empezado a desarrollarse procesos de concertación y un marco institucional orientados a la conservación de los recursos naturales y el medio ambiente, que tiene una creciente presencia en la región. Sin embargo, todavía no han logrado un impacto significativo en el conocimiento de la población y en el cumplimiento por los actores de la legislación ambiental.  

Incipiente cultura de convivencia con el FEN  

  • Las importantes experiencias producidas en los FEN del 83 y 97-98 han demostrado una gran vulnerabilidad de la infraestructura, actividades productivas y bienestar de la población ante su impacto. Se ha demostrado que la población y los actores sociales de la región carecen de una sólida cultura de prevención y mitigación de los desastres producidos, así como de aprovechamiento de las oportunidades brindadas. Sin embargo, los éxitos logrados por la Coordinadora Interinstitucional y de redes de acción local demuestran la existencia de importantes potencialidades de actuación para el futuro.  

3.    Conclusiones

 

En la región, la problemática ambiental se focaliza principalmente en el impacto ocasionado por las actividades extractivas y productivas de tipo industrial, las actividades productivas campesinas y por la contaminación de los hábitats urbanos.

 

Los actores sociales de la región carecen aún de una visión de desarrollo que permita la generación de estrategias y la concertación institucional capaces de revertir estos procesos en los que están implicados tantos poderosos intereses empresariales como las urgencias de sobrevivencia de la población.  

 

4.    Objetivos específicos  

  1. Promover el desarrollo de la valoración, conciencia y visión estratégica de los actores sociales y la población regional sobre la importancia del uso sostenible de los recursos naturales y la conservación del medio ambiente.

  2. Consolidar y desarrollar el marco institucional necesario para el uso adecuado y la conservación de los recursos naturales y los ecosistemas de la región.

  3. Diseñar y llevar a cabo estrategias concertadas y efectivas para prevenir los procesos de contaminación ambiental y la destrucción de los recursos naturales.

  4. Promover la formación de una cultura de prevención y mitigación de los desastres producidos por el FEN y de aprovechamiento de las oportunidades que crea.

5.    Líneas de Acción Estratégica

 

Lograr el uso eficiente y sostenible de los recursos naturales y los ecosistemas exige una transformación integral de la visión de desarrollo de los actores regionales.

 

Un paso indispensable en esta dirección es la conciencia de la importancia del uso sostenible y conservación del medio ambiente: conocimiento de la problemática y los graves riesgos existentes; valoración de la naturaleza y los recursos naturales; comprensión de la urgencia de la sostenibilidad. En el campo ambiental, está muy claro que las acciones locales tienen también repercusiones globales, y que lo que hacemos ahora revierte sobre nosotros mismos o sobre nuestros descendientes.

 

Pero es indispensable llegar hasta el diseño creativo de modelos de producción e intercambio en el que la sostenibilidad sea más rentable que la búsqueda de beneficios inmediatos sin consideración del costo ambiental.

 

La creación de un modelo semejante es justamente cada vez más posible en el escenario mundial contemporáneo. En el mercado mundial, existe la tendencia a premiar no sólo la calidad de los bienes, sino también la transparencia de su producción (usos de tecnologías limpias, reducción y reciclaje de los desechos, respeto a las culturas locales, etc.). Existen ya importantes segmentos de mercado en el que los productos orgánicos tienen ventajas competitivas. De hecho, una de las condiciones de la competitividad de los espacios regionales es el medio ambiente sano, capitalizado por el prestigio de marcas que hacen marketing con esta condición.

 

 Los productores rurales, en el contexto de la quiebra de sus estrategias tradicionales, presentan la tendencia al sobre uso de los recursos naturales y de los ecosistemas en los que viven (generalmente, tierras marginales). Por ello necesitan de alianzas estratégicas con las instituciones de gobierno y actores privados para idear y ejecutar nuevas estrategias productivas y económicas en las que la sostenibilidad sea premiada por los superiores beneficios que produce.

 

En Piura, el impacto del FEN ha creado las mejores condiciones para el cambio de la visión de desarrollo. Ahora, lo oneroso es ignorar al FEN (es decir, a la naturaleza). Existe la conciencia de la urgencia de diseñar nuevas estrategias de convivencia con la naturaleza y de construir el marco institucional necesario para llevarlas a cabo eficientemente.

 

En este sentido, nuestra estrategia es promover la transformación de la visión de desarrollo de los actores sociales regionales, consolidando un marco institucional para incorporar la conservación del medio ambiente en la creación de un entorno competitivo mediante nuevas estrategias basadas en una modernización productiva con sostenibilidad ambiental.



· Los presentes planes de acción estratégica están en proceso de elaboración por las mesas de concertación respectivas. Estas mesas de concertación se encuentran en proceso de consolidación, buscando un mayor pluralismo en su composición.