|
|
 |
|
Red
Urbana Regional
|
 |
Como
se Inicio el Crecimiento de las Ciudades en el Perú
El
Perú pasó a ser un país predominantemente rural hasta los años 60, a
mayoritariamente urbano en las décadas siguientes.
Actualmente casi tres de cada cuatro peruanos residen en áreas urbanas,
según el último censo de 1993(1), y
uno de cada dos peruanos viven en ciudades de más de 70,000 habitantes.
Hacia mediados
del siglo, en base a los beneficios derivados del boom exportador ocasionado por
la segunda guerra mundial y la guerra de Corea, comienzan a construirse
monumentales equipamientos urbanos en la ciudad de Lima: hospitales, grandes
unidades escolares y grandes ministerios.
Asimismo, la
ampliación de la red vial continúa: por un lado, se construyen los tramos
finales de la carretera Panamericana , que sigue toda la costa peruana, y otro
lado, se construyen las carreteras de penetración hacia las provincias de la
sierra y las de la ceja de selva. Es
la etapa en que comienzan a sentarse las bases de un modelo de desarrollo
primario-exportador aprovechando la bonanza en los precios de las materias
primas.
Estas buenas
señales de expansión económica, comienza a atraer corrientes migratorias
provenientes de otras regiones del país. Las
primeras grandes migraciones hacia la capital provenían de los departamentos
relativamente cercanos: Ancash, Ayacucho, Ica y Junín; además del resto de las
provincias limeñas.
Hasta la década
de los 50, las poblaciones migrantes ocupaban las áreas determinadas por el
municipio para la expansión urbana (Comas, San Juan de Miraflores, por
ejemplo). Posteriormente, procedían
a invadir terrenos públicos y privados, exigiendo ante el gobierno central o
municipal, la propiedad de los predios ocupados.
Esos modos de ocupación masiva fueron generalizándose en las otras
ciudades costeñas (Arequipa y Trujillo), de manera que sea tan común encontrar
“barriadas” o “pueblos jóvenes” en las grandes ciudades (como en otros
países latinoamericanos).
En los años
60 y 70 se acrecentaron estas oleadas migratorias hacia las ciudades, en
particular, hacia Lima. El
creciente nivel de desempleo urbano y los grandes bolsones de pobreza que
comenzaban a hacerse evidentes en las ciudades, motivaron a la población
migrante a conformar organizaciones para resolver las deficiencias del hábitat.
Así, poco a poco, se generalizan las organizaciones vecinales para
gestionar, ante el gobierno central (Villa El Salvador, por ejemplo) y local, la
dotación de servicios y obras complementarias, tales como, obras de desagüe,
electricidad, pavimento y veredas. En
algunos casos se contaba con el apoyo estatal, en tanto las demandas se
localizaban en las áreas de expansión urbana.
Más adelante la planificación urbana de las ciudades se hizo imposible
ante la aceleración del crecimiento demográfico, motivado tanto por el
crecimiento vegetativo como por el sostenido proceso migratorio.
|