Presentación

2. Vivencias y Problemática

2.1 En las regiones de Tumbes y Piura, se han presentado en los últimos años y en forma regular, experiencias ambientales vinculadas al sector turismo (2). Es el caso de los programas de preservación de los manglares y bosque seco que vienen ejecutando Pro Naturaleza y Proyecto Algarrobo, así como, los proyectos de inversión turística para el aprovechamiento de las playas y paisajes del litoral.

2.2 Como parte de la experiencia e impactos ecológicos en el ambiente marino - costero, buena parte de la población de los puertos de Piura y Tumbes, tienen presente las experiencias de Cabo Blanco - Talara (pesca de altura), Tierra Colorada - Paita (caza de la ballena y cachalotes), Cerros de Amotape (caza del venado y el puma) y cacería de lagartos en el río Tumbes.

2.3 Otro referente de importancia lo constituye, la existencia de conflictos sectoriales entre agricultura – minería (Tambogrande), energía – turismo (terminales petroleros Talara – playas de negritos y Bayovar - playas de Sechura) y el presentado entre el turismo de playa y la industria pesquera (hoteles Cabo Blanco y el muelle artesanal de pescadores), todos agravados por la aplicación de contradictorios enfoques de intervención territorial, implementados por los Ministerios de Energía y Minas y la Producción (enfoque sectorial / PAMA’s), Ministerio de Agricultura (enfoque de cuencas / manejo del recurso hídrico) y el Consejo Nacional del Ambiente – CONAM, que propone una zonificación económica – ecológica (enfoque multisectorial).

2.4 También es importante lo sucedido en la década de los años 70 en la zona de Bayovar - Sechura, pero esta vez, vinculada al diseño de políticas y estrategias ambientales para el aprovechamiento de los recursos marinos sin afectar su sostenibilidad (3) . Y no olvidemos que en la década de los 80 tuvimos el efecto del Fenómeno el Niño – FEN, cuyo impacto nos ha permitido trazar una ruta de convivencia sobre la base del incremento de la cobertura vegetal (reforestación), rehabilitación de acuíferos (ampliación de frontera agrícola) y repoblamiento de especies silvestres en proceso de extinción (pava aliblanca, cortarrama, hualtaco, guayacán y otros), es decir, el FEN nos permitió recuperar parte de nuestro ecosistema (4).

2.5 En la atención de estos problemas, la toma de medidas correctivas se ve limitada por la ausencia de indicadores que midan los niveles de contaminación, como es el caso de los ruidos molestos en la ciudad (decibeles), partículas en suspensión, botaderos de basura y exposición de residuos orgánicos en la vía pública, aniegos permanentes de efluentes o aguas servidas de origen doméstico e industrial, tala indiscriminada de árboles, inclusive, la contaminación de ríos y quebradas como efecto de los contaminantes químicos provenientes de la actividad agrícola y asentamientos mineros.

2.6 Como podrá notarse, la amplia problemática existente obliga a las instituciones gubernamentales y de carácter privado, establecer mecanismos de concertación que posibiliten la construcción de políticas y el diseño de estrategias que nos conduzcan al establecimiento de indicadores de evaluación de impactos ambientales, que midan los efectos de la acción de las personas y la tecnología sobre los recursos naturales y la calidad de vida.

2.7 En nuestro país no se han logrado avances satisfactorios en la solución de los problemas antes anotados. Por lo tanto, es de necesidad e interés público el cuidado del medio ambiente y la creación de condiciones favorables para la vida de las personas.

2.8 La población del litoral, campo y ciudad, necesita desenvolverse en un ambiente sano, libre de contaminación, seguro y en contacto permanente con la naturaleza. En este sentido debemos rescatar algunos problemas centrales:

a) La legislación existente para evitar el deterioro ambiental es insuficiente y en muchos casos no se aplica por falta de reglamentación: Código del Medio Ambiente. (5)

b) Los procedimientos de fiscalización, mecanismos de sanción e impacto económico de las multas, son débiles, por falta de un adecuado sistema de medición del costo de los daños: Valoración de los recursos naturales y costos de servicios ambientales (bosques, recursos hídricos, paisajes).

c) Los mecanismos de recaudación son prácticamente inoperantes y no permiten el financiamiento de las actividades de prevención.

d) Los resultados negativos se traducen en una acelerada depredación de los recursos marinos (merluza), desaparición de especies forestales (guayacán, hualtaco y otros) y salinización de tierras por excesivo uso del agua para riego agrícola, con el consiguiente deterioro del paisaje, la afectación de áreas naturales protegidas y el encarecimiento de los programas y proyectos para la puesta en valor de los atractivos naturales, culturales y mejorar el posicionamiento regional como nuevo destino turístico.

 
2.- Los gobiernos y la industria turística suelen ver al ecoturismo como sinónimo del turismo basado en la naturaleza y argumentan que todo turismo debería, en principio, ser sostenible en términos ambientales. “Ecoturismo y Conservación: Una Reseña de Temas Claves”. Katrina Brandon. The World Bank. Abril 1996.
3.- Proyecto de Eco Desarrollo en la bahía de Sechura. Plan de Desarrollo de Largo Plazo del Complejo de Bayovar. ODECOB.- 1975.
4.- Sistema complejo formado por una trama de elementos físicos y biológicos (bosques, ríos, lagos), en el que interactúan los seres vivos entre sí (plantas, animales y microorganismos), que con el aire, agua, suelos y el conjunto de factores vivos, forman el ambiente.“Ecoturismo y Conservación: Una Reseña de Temas Claves”. Katrina Brandon. The World Bank. Abril 1996.
5.- Promovido por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental - SPDA, se discutió desde el año 1986 y fue aprobado y promulgado en Setiembre 1990, mediante Decreto Legislativo 633. En Setiembre 2004, cumple 14 años sin reglamentarse.

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